Durante API Summit 2026 Penspen compartió su visión sobre la evolución de la gestión de integridad de ductos mediante metodologías probabilísticas. En una entrevista concedida durante el evento Camilo Torres Castro, Gerente Técnico de Penspen, y Ronald Díaz Ortega, Ingeniero Senior de Integridad, explicaron cómo este tipo de análisis permite mejorar la evaluación del riesgo y respaldar decisiones más precisas sobre mantenimiento, inspecciones y reparaciones de infraestructura crítica para la industria energética.
Actualmente los operadores de oleoductos y gasoductos gestionan grandes volúmenes de información procedente de inspecciones en línea, monitoreo operativo y programas de mantenimiento. Ante este escenario la capacidad para interpretar esos datos y transformarlos en decisiones técnicas fundamentadas resulta cada vez más importante. Precisamente ahí es donde el análisis probabilístico comienza a desempeñar un papel relevante dentro de los programas modernos de gestión de integridad.
Tradicionalmente muchas evaluaciones de integridad se han realizado mediante metodologías deterministas. Estos enfoques utilizan valores conservadores para estimar el comportamiento de las anomalías detectadas en un ducto. Aunque este procedimiento ha demostrado ser útil durante años también puede conducir a decisiones demasiado conservadoras y generar intervenciones que quizá no sean necesarias.
Según explicó Camilo Torres Castro durante la entrevista el objetivo consiste en incorporar herramientas que permitan comprender mejor la incertidumbre asociada al comportamiento real de cada anomalía. En lugar de trabajar con un único valor fijo el modelo considera diferentes escenarios posibles y calcula la probabilidad de que una determinada condición exceda un límite crítico.
Este cambio de enfoque permite que las decisiones relacionadas con la integridad de tuberías se apoyen en una evaluación estadística mucho más completa. Así mismo ofrece a los operadores una visión más detallada del nivel de riesgo asociado a cada activo.
Uno de los aspectos centrales de la metodología presentada por Penspen es el empleo de simulaciones Monte Carlo. Ronald Díaz Ortega explicó que esta técnica permite representar la variabilidad natural presente en parámetros como la profundidad de la corrosión, el crecimiento de las anomalías, las propiedades del material y las condiciones de operación del ducto.
En lugar de analizar un único escenario el sistema ejecuta millones de iteraciones utilizando distribuciones estadísticas para cada variable. Como resultado se obtiene una distribución de posibles comportamientos que permite estimar la probabilidad de excedencia de determinados criterios de aceptación.
El especialista destacó que la calidad del análisis depende en gran medida de seleccionar correctamente las distribuciones estadísticas utilizadas. Para ello Penspen valida los modelos mediante datos reales obtenidos en inspecciones de campo y estudios históricos relacionados con fallas y comportamiento de tuberías.
Este proceso de validación aporta mayor confianza a los resultados obtenidos y permite que los modelos representen con mayor precisión las condiciones observadas durante la operación de los activos.
Más allá del componente estadístico la principal aportación de esta metodología radica en su aplicación práctica. La información obtenida mediante el análisis probabilístico facilita priorizar las intervenciones de acuerdo con el nivel de riesgo de cada anomalía.
En muchos programas de integridad los operadores deben decidir qué defectos reparar de forma inmediata y cuáles pueden continuar bajo seguimiento hasta la siguiente inspección. Disponer de una estimación probabilística permite respaldar estas decisiones con una base técnica más sólida.
Como consecuencia es posible reducir excavaciones innecesarias y concentrar los recursos disponibles en aquellos segmentos donde el riesgo realmente justifica una intervención. Este enfoque también favorece una utilización más eficiente de los presupuestos destinados al mantenimiento de oleoductos y gasoductos.
Así mismo el modelo proporciona información útil para planificar futuras inspecciones en línea. Al estimar el crecimiento esperado de las anomalías los operadores pueden definir intervalos de inspección más adecuados para cada tramo de la infraestructura.

Durante la conversación los representantes de Penspen también destacaron el papel que desempeñan las herramientas modernas de procesamiento de datos. El incremento de la capacidad computacional permite ejecutar simulaciones que hace algunos años requerían largos periodos de cálculo.
Actualmente estos análisis pueden completarse en horas o pocos días dependiendo de la complejidad del proyecto. Esta evolución facilita incorporar modelos probabilísticos dentro de los procesos habituales de gestión de integridad sin afectar los tiempos de respuesta que demandan las operaciones.
Al mismo tiempo el creciente volumen de información generado por las inspecciones inteligentes favorece la adopción de metodologías capaces de aprovechar mejor los datos disponibles. En este contexto el análisis probabilístico representa una evolución natural de los programas de evaluación de riesgo.
Otro de los aspectos abordados durante la entrevista fue la evolución de las prácticas recomendadas dentro del sector. Según explicaron los especialistas cada vez más operadores solicitan evaluaciones probabilísticas como complemento de los análisis tradicionales.
La industria busca herramientas que permitan justificar técnicamente las decisiones relacionadas con mantenimiento, inspecciones y reparación de activos. En este sentido el análisis probabilístico ofrece un marco que incorpora explícitamente la incertidumbre presente en los datos disponibles.
Aunque las metodologías deterministas continúan siendo ampliamente utilizadas la tendencia apunta hacia modelos cada vez más orientados al riesgo. De acuerdo con los entrevistados esta evolución también podría verse reflejada progresivamente en futuras actualizaciones de normas y recomendaciones técnicas relacionadas con la gestión de integridad de tuberías.
Fundada en 1954 Penspen cuenta con más de siete décadas de experiencia prestando servicios de ingeniería para el sector energético. La compañía ha desarrollado más de 15.000 proyectos en más de 100 países y dispone de una plantilla superior a 1.700 profesionales distribuidos en distintas oficinas alrededor del mundo.
Su actividad abarca ingeniería, gestión de integridad de activos, gestión de proyectos, soluciones digitales y consultoría para la transición energética. Esta combinación de capacidades permite acompañar a los operadores durante todo el ciclo de vida de la infraestructura.
La propuesta presentada durante API Summit 2026 refleja la apuesta de Penspen por incorporar herramientas analíticas avanzadas que ayuden a mejorar la toma de decisiones en la gestión de ductos. A medida que la industria energética continúa avanzando hacia modelos basados en riesgo la utilización de metodologías probabilísticas adquiere un papel cada vez más relevante para planificar inspecciones, optimizar recursos y comprender con mayor precisión el comportamiento de los activos críticos.
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Fuente: Inspenet.