La integridad de activos continúa siendo uno de los pilares sobre los que se apoya la industria energética y de procesos. En un escenario donde las instalaciones operan durante más tiempo y afrontan mayores exigencias en materia de seguridad y rendimiento, las compañías especializadas en inspección desempeñan un papel decisivo para garantizar la fiabilidad de equipos e infraestructuras.
Durante API Summit 2026, Ana Benz, Ingeniera Jefe de Apave, explicó cómo está evolucionando este ámbito gracias a la incorporación de nuevas tecnologías de inspección, la especialización de los profesionales y una apuesta constante por la formación. Para la directiva, la transformación del sector no depende únicamente de nuevas herramientas, sino también de la capacidad de atraer talento y preparar a las futuras generaciones de ingenieros y técnicos.
La integridad mecánica de una instalación va mucho más allá del cumplimiento normativo, su objetivo consiste en garantizar que los equipos mantengan unas condiciones de operación seguras durante todo su ciclo de vida, minimizando riesgos y evitando fallos que puedan afectar tanto a las personas como a la producción.
Desde esta perspectiva, Apave desarrolla servicios orientados a la inspección industrial y a la evaluación del estado de los activos mediante diferentes metodologías adaptadas a cada instalación. La compañía, que cuenta con una amplia trayectoria internacional en inspección, certificación, ensayos y gestión de riesgos, trabaja con industrias donde la seguridad operacional resulta un requisito permanente.
Según explicó Ana Benz, la inspección permite conocer con precisión el estado real de los equipos para facilitar decisiones técnicas fundamentadas. Esta información ayuda a planificar mantenimientos, optimizar recursos y prolongar la vida útil de los activos sin comprometer la seguridad de las operaciones.
Además, el incremento de la complejidad de las instalaciones industriales está impulsando una evolución constante de las técnicas de inspección. Los clientes demandan métodos cada vez más precisos, capaces de obtener información fiable reduciendo al mismo tiempo el impacto sobre la producción.
Uno de los aspectos destacados durante la entrevista fue el desarrollo de los ensayos no destructivos (END) como herramienta esencial para evaluar el estado de componentes críticos sin alterar su funcionamiento.
Estas técnicas permiten detectar defectos internos o superficiales antes de que evolucionen hasta convertirse en un problema operativo. Dependiendo de las características del equipo y del tipo de material, los especialistas seleccionan diferentes metodologías para obtener la información necesaria.
Entre las soluciones utilizadas se encuentran la radiografía industrial, los ultrasonidos, los líquidos penetrantes, las partículas magnéticas y otras técnicas ampliamente implantadas dentro del sector energético e industrial.
Ana Benz destacó que la combinación de distintas tecnologías ofrece una visión mucho más completa del estado de los activos. Cada técnica aporta información específica y su utilización conjunta permite incrementar la fiabilidad de las evaluaciones.
Esta evolución responde también a la necesidad de reducir tiempos de parada y optimizar las intervenciones de mantenimiento. Disponer de información precisa facilita priorizar actuaciones y concentrar los recursos allí donde realmente existe un riesgo potencial.
La innovación tecnológica también está modificando la forma de realizar determinadas inspecciones industriales.
Durante la conversación, Ana Benz hizo referencia al uso de tecnologías como la ablación láser, una solución que permite eliminar recubrimientos sin generar daños sobre el material base. Este tipo de procedimientos facilita posteriores inspecciones y mejora la calidad de los resultados obtenidos.
Así mismo, explicó que la incorporación de nuevas herramientas responde a la necesidad de adaptarse a instalaciones cada vez más sofisticadas y a materiales con características específicas.
Otro elemento relevante es la utilización de técnicas de acceso mediante cuerdas (rope access) para realizar inspecciones en lugares de difícil acceso. Esta metodología reduce la necesidad de montar grandes estructuras auxiliares y permite ejecutar determinados trabajos con mayor rapidez y flexibilidad cuando las condiciones lo permiten.
La combinación de tecnologías avanzadas con equipos altamente especializados amplía las posibilidades de inspección en sectores donde la disponibilidad de las instalaciones constituye un factor crítico.
Para Apave, el objetivo consiste en seleccionar en cada proyecto la metodología más adecuada según el activo, el entorno operativo y las necesidades del cliente. Esta aproximación permite obtener información fiable manteniendo elevados estándares de seguridad durante toda la intervención.

La tecnología por sí sola no garantiza una inspección de calidad, detrás de cada evaluación existe un equipo de profesionales cuya experiencia resulta determinante para interpretar correctamente los resultados obtenidos.
Ana Benz subrayó la importancia de la formación continua como uno de los principales factores que permiten mantener la calidad técnica de los servicios de inspección.
Las nuevas metodologías incorporan procedimientos cada vez más especializados, lo que exige una actualización constante de conocimientos tanto para inspectores experimentados como para nuevos profesionales que se incorporan al sector.
La capacitación técnica también contribuye a consolidar una cultura de seguridad donde cada intervención se desarrolla siguiendo procedimientos rigurosos y criterios técnicos homogéneos.
Desde la perspectiva de Apave, invertir en el desarrollo profesional de sus equipos constituye una condición necesaria para responder a las demandas actuales de la industria y mantener la confianza de los clientes en proyectos de elevada complejidad.
Más allá de la evolución tecnológica, uno de los mensajes con mayor peso durante la entrevista fue la necesidad de atraer nuevos profesionales hacia las disciplinas relacionadas con la inspección industrial.
Ana Benz reconoció que muchas compañías afrontan dificultades para incorporar personal cualificado debido al relevo generacional que vive actualmente la industria.
La experiencia acumulada por los profesionales veteranos representa un activo de enorme valor. Sin embargo, resulta imprescindible que ese conocimiento pueda transmitirse a las nuevas generaciones para garantizar la continuidad del sector.
En este contexto, la colaboración con centros educativos y la difusión de las oportunidades profesionales existentes adquieren una importancia creciente.
Dar a conocer el impacto real que tiene la ingeniería sobre la seguridad de las personas y el funcionamiento de infraestructuras esenciales puede despertar el interés de estudiantes que todavía desconocen este ámbito profesional.
Otro de los temas abordados durante la entrevista fue la presencia femenina dentro de la ingeniería y de las actividades relacionadas con la integridad mecánica.
Ana Benz defendió la importancia de seguir promoviendo la incorporación de mujeres a estas disciplinas técnicas. Para ello considera fundamental ofrecer referentes visibles que permitan a las futuras profesionales identificar oportunidades de desarrollo dentro del sector industrial.
La diversidad aporta diferentes perspectivas para afrontar problemas complejos y contribuye a fortalecer los equipos de trabajo.
Aunque durante los últimos años se han producido avances, todavía existe margen para incrementar la participación femenina en determinadas especialidades de la ingeniería.
La Chief Engineer de Apave animó a las jóvenes interesadas por las carreras STEM a explorar un campo profesional donde la capacidad técnica, el aprendizaje continuo y el trabajo en equipo resultan factores determinantes para el éxito.
La transformación tecnológica está redefiniendo la manera en que las organizaciones gestionan la integridad de sus activos. Métodos de inspección más avanzados, procedimientos especializados y herramientas capaces de proporcionar información cada vez más precisa permiten mejorar la toma de decisiones y optimizar los programas de mantenimiento.
Sin embargo, la entrevista con Ana Benz dejó claro que el futuro de la inspección industrial dependerá tanto de la innovación tecnológica como del desarrollo del talento. La incorporación de nuevos profesionales, la formación permanente y la transmisión del conocimiento serán factores decisivos para responder a los desafíos que afrontan las industrias energética y de procesos durante los próximos años.
En este escenario, Apave sitúa la combinación de experiencia técnica, especialización e innovación como la base para continuar ofreciendo soluciones de inspección que ayuden a preservar la integridad de activos y a mantener la seguridad de las instalaciones industriales frente a un entorno cada vez más exigente.
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Fuente: Inspenet.