El buque offshore Viking Energy ya ingresó al astillero Halsnøy Dokk A/S para comenzar su conversión a un sistema de propulsión bicombustible basado en amoníaco. El proyecto es promovido por la colaboración entre Equinor, Eidesvik Offshore ASA y Wärtsilä Marine, en una iniciativa orientada a reducir las emisiones del transporte marítimo offshore.
La embarcación recibirá un motor dual fuel Wärtsilä 25 capaz de operar con amoníaco y gasóleo marino, además, los trabajos incluyen modificaciones estructurales, instalación de nuevos sistemas de combustible, integración de tanques especializados y actualización de la infraestructura técnica del buque.
Un retrofit marítimo enfocado en la descarbonización
El Viking Energy ha operado para Equinor desde 2003 y ahora se prepara para convertirse en una de las primeras embarcaciones offshore capaces de utilizar amoníaco en operaciones comerciales normales.
Según la información compartida por Eidesvik Offshore, la reconversión podría reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en más de un 70 %. Este avance ubican al proyecto como una referencia dentro de los esfuerzos de descarbonización del transporte marítimo y de las operaciones offshore de bajas emisiones.
Así mismo, la iniciativa busca validar el uso del amoníaco como combustible escalable para aplicaciones marítimas de alta demanda energética.
Tecnología y colaboración industrial en el centro del proyecto
La ingeniería y el diseño del buque están a cargo de Breeze Ship Design, mientras que la Autoridad Marítima de Noruega ya realizó una evaluación preliminar del sistema de combustible basado en amoníaco.
El proyecto también evidencia el papel de las alianzas industriales en el desarrollo de soluciones energéticas para el sector marítimo. Equinor aporta experiencia operativa offshore, Eidesvik Offshore lidera la implementación naval y Wärtsilä Marine suministra la tecnología de propulsión dual fuel.
Además, la modernización del Viking Energy permitirá recopilar información operativa sobre el desempeño del amoníaco en condiciones reales de navegación offshore, un aspecto fundamental para futuras aplicaciones comerciales.
El amoníaco gana espacio como combustible marino alternativo
En los últimos años, el amoníaco se ha afianzado como una de las principales opciones para reducir la huella de carbono en la industria marítima. Su potencial para disminuir emisiones y su compatibilidad con nuevos sistemas de propulsión han despertado interés entre navieras, operadores offshore y fabricantes de motores marinos.
Con el inicio de esta fase de retrofit, Viking Energy se convierte en uno de los proyectos más avanzados del sector offshore vinculados al uso de combustibles alternativos. La finalización de la conversión está prevista para el otoño y marcará una nueva etapa para las operaciones marítimas de bajas emisiones en Europa.
Fuente y foto: Eidesvik Offshore ASA vía Linkedl