Las plataformas de perforación en EE. UU. registraron su mayor incremento semanal desde 2022, reflejando una recuperación de la actividad upstream tras varios años de ajustes. El aumento de equipos activos coincide con mejores perspectivas para los precios del petróleo, una demanda creciente de gas natural y proyecciones oficiales que anticipan nuevos récords de producción durante 2026.
El mercado energético estadounidense comienza a mostrar señales de reactivación tras un prolongado período de moderación en las inversiones en exploración y producción. Los datos publicados por Baker Hughes indican que el número total de plataformas activas aumentó en 10 unidades durante la última semana, el mayor avance semanal registrado desde junio de 2022.
Con este incremento, el total de plataformas petroleras y gasíferas alcanzó las 573 unidades, el nivel más alto desde mayo de 2025 y un 5 % por encima del registrado hace un año. Para los analistas del sector, el comportamiento del indicador sugiere que los operadores empiezan a responder a un entorno de mercado más favorable, impulsado por mejores expectativas de rentabilidad y una mayor confianza en la demanda futura de hidrocarburos.
Texas lidera el mayor aumento semanal de plataformas
El crecimiento fue liderado por las plataformas destinadas a la producción de petróleo, que aumentaron en siete unidades hasta alcanzar las 440, su cifra más alta en un año. A ellas se sumaron tres nuevas plataformas de gas natural, mientras que las instalaciones dedicadas a otras actividades permanecieron sin cambios.
Texas volvió a concentrar buena parte de esta recuperación al incorporar siete nuevas plataformas, elevando el total estatal hasta 268 equipos, la cifra más elevada desde mayo de 2025. Como principal estado productor de petróleo y gas del país, su evolución suele anticipar el comportamiento general de la industria estadounidense.
El cambio de tendencia resulta significativo después de tres años consecutivos de reducción en el número de equipos activos. Durante ese período, muchas compañías priorizaron la disciplina financiera, el retorno para los accionistas y la reducción de deuda frente a la expansión acelerada de la producción, en un contexto marcado por la volatilidad de los precios internacionales del crudo.
Los precios del petróleo impulsan las plataformas de perforación en EE.UU.
El escenario energético de 2026 presenta condiciones diferentes. Las tensiones geopolíticas que afectan la oferta mundial de crudo han contribuido a fortalecer las perspectivas de precios del West Texas Intermediate (WTI), incentivando una mayor actividad de perforación en las principales cuencas productoras de Estados Unidos.
Aunque las empresas mantienen un enfoque más disciplinado en la asignación de capital que en ciclos anteriores, el incremento de plataformas refleja una mayor disposición a desarrollar nuevos pozos cuando las condiciones del mercado ofrecen mejores perspectivas de retorno.
La actividad de perforación continúa siendo uno de los principales indicadores adelantados para estimar la evolución futura de la producción estadounidense, por lo que el reciente aumento es seguido de cerca por inversionistas, proveedores de servicios petroleros y fabricantes de equipos para el sector upstream.
La producción de petróleo y gas apunta a nuevos máximos en 2026
Las proyecciones de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) respaldan este cambio de escenario. El organismo estima que la producción nacional de petróleo aumentará desde el récord de 13,6 millones de barriles diarios registrado en 2025 hasta alrededor de 13,7 millones de barriles por día durante 2026.
En el mercado del gas natural, las previsiones también apuntan a un crecimiento sostenido. La EIA proyecta que la producción alcanzará cerca de 111.000 millones de pies cúbicos diarios, impulsada por una demanda cada vez mayor para la generación eléctrica, el desarrollo de centros de datos con alto consumo energético y el incremento de las exportaciones de gas natural licuado (GNL).
La combinación de una mayor actividad de perforación, expectativas de producción récord y una demanda energética en expansión sugiere que el upstream estadounidense podría entrar en una nueva etapa de crecimiento. Para la cadena de suministro —desde empresas de perforación y fabricantes de equipos hasta proveedores de inspección, mantenimiento e integridad de activos— este escenario representa una oportunidad para acompañar un ciclo de inversiones que vuelve a ganar impulso.
Fuente: Reuters