El regulador energético británico Ofgem abrió una consulta sobre una nueva tasa de compromiso para los proyectos de almacenamiento en baterías que buscan conectarse a la red eléctrica de Gran Bretaña. La propuesta comenzaría en 3.000 libras esterlinas por MW y podría alcanzar un máximo de 25.000 libras por MW si persiste la sobresaturación.
Actualmente, alrededor de 90 GW de capacidad de baterías están operativos o incluidos en la cola de conexiones reformada. Esta cifra contrasta con una necesidad proyectada de aproximadamente 29 GW para 2035, lo que supone cerca de tres veces la capacidad prevista para el sistema.
Una tasa para baterías para reducir la cola de conexión
En este contexto, Ofgem considera que el elevado número de proyectos dificulta identificar cuáles tienen posibilidades reales de construirse. También complica la planificación de las infraestructuras eléctricas necesarias para atender la futura demanda.
La denominada Oversubscribed Technologies Commitment Fee (OTCF) busca introducir una señal económica que permita diferenciar los proyectos con intención firme de avanzar de aquellos que mantienen capacidad reservada sin perspectivas claras de conexión.
De acuerdo con la propuesta, el compromiso financiero comenzaría en 3.000 libras por MW. La cantidad podría aumentar progresivamente hasta 25.000 libras por MW cuando la tecnología continúe significativamente sobresuscrita.
Así, un proyecto BESS de 100 MW afrontaría inicialmente un compromiso de 300.000 libras. En el nivel máximo planteado por el regulador, la cantidad ascendería a 2,5 millones de libras.
Una capacidad de baterías muy superior a la prevista para 2035
El almacenamiento mediante baterías tendrá un papel importante dentro de un sistema eléctrico con una mayor participación de fuentes renovables. Sin embargo, Ofgem considera que el volumen actual de solicitudes puede mantener ocupada capacidad de conexión por proyectos que finalmente no se materialicen.
Eleanor Warburton, directora de Diseño y Desarrollo del Sistema Energético de Ofgem, explicó que Gran Bretaña tiene tres veces más capacidad de baterías en la cola de conexiones de la que se espera necesitar para 2035.
La cola debe reflejar proyectos reales, no meras reservas de espacio.
Señaló Warburton al presentar la propuesta.
Por ello, el regulador pretende que los desarrolladores demuestren un nivel mínimo de compromiso financiero. A la vez, el mecanismo busca incentivar una salida anticipada de aquellos proyectos que tengan pocas probabilidades de alcanzar la conexión.
La reforma se aplicaría mediante el mecanismo CMP470
La tasa OTCF se introduciría mediante una modificación del Connection and Use of System Code (CUSC). La propuesta regulatoria está vinculada a CMP470, una modificación del código planteada inicialmente por la industria.
Bajo este esquema, National Energy System Operator (NESO) tendría la responsabilidad de vigilar los niveles de sobresuscripción. También determinaría cuándo activar o elevar el compromiso financiero y gestionaría las garantías aportadas por los proyectos.
Estas garantías podrían adoptar distintas formas, entre ellas cartas de crédito, garantías financieras y depósitos en efectivo.
Así mismo, la medida forma parte de un programa más amplio para retirar de la cola proyectos especulativos, inviables o paralizados y priorizar aquellos considerados preparados y necesarios para el sistema eléctrico británico.
La consulta de Ofgem estará abierta durante dos semanas
Ofgem mantendrá abierta la consulta durante dos semanas para recibir comentarios de desarrolladores de baterías y otras partes interesadas sobre la estructura del mecanismo, su impacto y su aplicación. El regulador espera publicar su decisión definitiva antes de finalizar 2026.
Si la propuesta avanza, la tasa añadiría un nuevo requisito financiero para conservar capacidad dentro de una cola de conexión que sigue mostrando una fuerte concentración de proyectos BESS. Para Ofgem, el objetivo es disponer de una cartera más representativa de los proyectos que realmente podrían construirse y facilitar una planificación más precisa de la infraestructura de red.
Fuente: Ofgem
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