La petrolera japonesa Idemitsu Kosan presentó un nuevo plan estratégico a medio plazo con una fuerte orientación hacia los combustibles fósiles, marcando un giro frente a sus objetivos anteriores de transición energética. La compañía invertirá 1,8 billones de yenes, equivalentes a unos 11.400 millones de dólares, hasta 2030.
De ese monto, aproximadamente 830.000 millones de yenes estarán destinados a fortalecer negocios existentes vinculados al petróleo y la refinación, una decisión que refleja la creciente preocupación por la seguridad energética y la estabilidad del suministro mundial.
La empresa abandona parte de su enfoque previo de descarbonización
El nuevo enfoque representa un cambio relevante respecto al plan anterior de Idemitsu, que buscaba reducir activos asociados a combustibles fósiles y aumentar el peso de negocios no petroleros antes del año fiscal 2030.
Según explicó el presidente de la compañía, Noriaki Sakai, las previsiones sobre una reducción sostenida del consumo de hidrocarburos se han vuelto menos claras debido al escenario geopolítico y a la volatilidad del mercado energético internacional.
Así mismo, Sakai señaló que la empresa descartó su meta previa de disminuir la capacidad nacional de refinación en Japón, argumentando que productos como el fueloil continúan teniendo una importancia estratégica para la economía y la seguridad energética del país.
Japón busca reducir riesgos en el suministro de crudo
El reajuste de Idemitsu también responde a las tensiones en Oriente Medio y a los problemas logísticos derivados del cierre efectivo del estrecho de Ormuz tras el conflicto con Irán.
Antes de la crisis, Japón obtenía cerca del 95 % de sus importaciones de crudo desde esa región, ante este escenario, la compañía comenzó a asegurar suministros desde América del Norte y América del Sur, además de mantener compras a Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos mediante rutas alternativas.
La empresa afirmó que actualmente no enfrenta dificultades extremas para obtener petróleo alternativo, aunque mantiene prioridad sobre el abastecimiento interno japonés incluso cuando los mercados internacionales ofrecen mejores márgenes comerciales.
El petróleo y el gas recuperan protagonismo en el sector energético
El movimiento de Idemitsu coincide con una tendencia más amplia dentro de la industria energética mundial. Varias compañías que habían acelerado sus estrategias climáticas durante los últimos años están reforzando nuevamente sus operaciones en petróleo y gas debido al aumento de la rentabilidad del sector.
Los precios de los combustibles fósiles se recuperaron de forma significativa tras los mínimos registrados durante la pandemia de COVID-19, promoviendo nuevas inversiones en exploración, producción y comercialización de gas natural licuado.
En el caso de Idemitsu, parte de la inversión prevista para el periodo 2026-2030 estará dirigida a proyectos de crecimiento y descarbonización vinculados al negocio upstream de gas natural y al comercio internacional de GNL.
Idemitsu proyecta mayores beneficios para 2030
Dentro de sus previsiones financieras, la compañía espera alcanzar un beneficio antes de impuestos de 360.000 millones de yenes para el ejercicio fiscal 2030.
La cifra supera ampliamente los 244.000 millones de yenes registrados como beneficio operativo y ganancias por participación durante el ejercicio fiscal 2025 finalizado en marzo.
Así mismo, la empresa confirmó que continuará priorizando la estabilidad del suministro energético japonés en medio de un entorno internacional marcado por la incertidumbre geopolítica y la presión sobre las cadenas globales de petróleo y gas.
Fuente: Reuters
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