El crecimiento de la energía eólica hacia mercados con elevada actividad sísmica está redefiniendo los criterios tradicionales de diseño estructural. En respuesta a este escenario, DNV publicó la edición 2026 de su práctica recomendada DNV-RP-0585, un documento técnico que actualiza los lineamientos para el diseño sísmico de parques eólicos terrestres y offshore, incorporando nuevas metodologías de evaluación y gestión del riesgo aplicables durante todo el ciclo de diseño.
La revisión responde a una realidad cada vez más frecuente en la industria: proyectos eólicos desarrollados en regiones donde los terremotos constituyen una condición de diseño dominante y no un escenario excepcional.
Países de Asia-Pacífico, como Japón y Taiwán, junto con otras zonas del denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, concentran parte del crecimiento previsto de la capacidad eólica mundial y exigen criterios estructurales más robustos para garantizar la seguridad y confiabilidad de las instalaciones.
El diseño sísmico DNV se convierte en un criterio fundamental para la energía eólica
Las cargas sísmicas afectan simultáneamente múltiples componentes de un parque eólico. Además de las torres y las cimentaciones, un evento sísmico puede comprometer la integridad de subestaciones offshore, cables de exportación, sistemas eléctricos, estructuras de soporte e incluso los buques especializados utilizados durante la instalación y el mantenimiento de aerogeneradores.
A diferencia de otras infraestructuras industriales, un aerogenerador está sometido de manera permanente a cargas dinámicas generadas por el viento y la rotación del rotor. Cuando estas acciones coinciden con movimientos sísmicos, el comportamiento estructural adquiere un nivel adicional de complejidad que exige modelos numéricos capaces de representar la interacción entre solicitaciones aerodinámicas, dinámicas y geotécnicas.
DNV: Nuevos criterios para el análisis estructural y geotécnico
La edición 2026 incorpora mejoras en las metodologías de análisis sísmico y en los requisitos de modelado estructural, con el objetivo de representar de forma más precisa la respuesta dinámica de los activos eólicos durante un terremoto.
Entre las principales actualizaciones destacan nuevas recomendaciones para evaluar la interacción suelo-estructura, un aspecto determinante en el comportamiento de cimentaciones monopilote, jackets y otras soluciones utilizadas tanto en parques terrestres como marinos.
Otro de los avances relevantes consiste en la incorporación de metodologías para identificar posiciones críticas dentro de grandes parques eólicos, permitiendo optimizar el análisis estructural sin necesidad de modelar individualmente cada turbina bajo todas las combinaciones posibles de carga.
La ingeniería offshore incorpora nuevos escenarios sísmicos
Uno de los aportes más novedosos de la práctica recomendada es la inclusión de criterios específicos para los buques de instalación que operan en zonas con actividad sísmica. Estas embarcaciones desempeñan un papel esencial durante el transporte e izado de componentes de gran tamaño, por lo que deben mantener elevados niveles de estabilidad operacional incluso en entornos geológicos complejos.
La actualización también incorpora un apéndice técnico dedicado a los requisitos regulatorios vigentes en Japón, uno de los mercados offshore más dinámicos del mundo y, al mismo tiempo, uno de los países con mayor actividad sísmica registrada.
La expansión global de la energía eólica impulsa la evolución normativa
La incorporación de criterios sísmicos más avanzados refleja un cambio estructural en la evolución del sector eólico. Mientras que los primeros desarrollos se concentraban en regiones con baja actividad tectónica, la necesidad de ampliar la generación renovable está impulsando proyectos en zonas donde el riesgo sísmico constituye una variable determinante desde las primeras etapas de ingeniería.
En este contexto, las prácticas recomendadas dejan de ser únicamente documentos de referencia para convertirse en herramientas que contribuyen a reducir incertidumbres de diseño, facilitar los procesos de certificación y mejorar la confiabilidad operativa durante décadas de servicio.
Fuente y foto: https://www.dnv.com/