ClassNK actualizó sus Directrices para buques de transporte de hidrógeno licuado con la publicación de la edición 3.1, que incorpora los requisitos de seguridad adoptados por la Organización Marítima Internacional (OMI) para el transporte de este combustible a granel.
La revisión introduce criterios técnicos destinados a los nuevos diseños de buques de hidrógeno licuado. Entre ellos destacan los requisitos para sistemas de contención de carga de tipo membrana, el aislamiento al vacío y la selección de materiales empleados en equipos expuestos al hidrógeno.
Así mismo, las nuevas directrices buscan proporcionar a astilleros, diseñadores y armadores una referencia técnica más clara durante los estudios de diseño, las evaluaciones de seguridad y los procesos necesarios para obtener las correspondientes aprobaciones marítimas.
La OMI amplía los requisitos para transportar hidrógeno licuado
El cambio responde a la evolución que está experimentando el transporte marítimo de hidrógeno. El desarrollo de este tipo de buques avanza como una alternativa para mover grandes cantidades de este vector energético mientras aparecen conceptos de diseño diferentes a los empleados en los primeros proyectos.
En particular, los sistemas de contención de carga de tipo membrana han adquirido mayor relevancia. Esta evolución llevó al Comité de Seguridad Marítima de la OMI a revisar sus recomendaciones durante el MSC 111.
La Resolución MSC.597(111) establece las recomendaciones provisionales revisadas para el transporte de hidrógeno licuado a granel. ClassNK incorporó esas disposiciones a la edición 3.1 junto con conocimientos obtenidos de buques de demostración y proyectos de investigación y desarrollo.
Nuevos requisitos para tanques de membrana y aislamiento al vacío
Uno de los principales cambios afecta a los buques de transporte de hidrógeno licuado equipados con tanques de membrana que emplean aislamiento al vacío.
Las directrices detallan criterios relacionados con el diseño de estos sistemas de aislamiento. También contemplan dispositivos de monitoreo, equipos destinados al control de presión y medidas para responder ante situaciones de emergencia.
Estos requisitos permiten que los desarrolladores de nuevos buques dispongan de criterios de seguridad reconocidos internacionalmente desde las primeras fases del proyecto.
De esta forma, los estudios destinados a demostrar la seguridad del diseño pueden avanzar con una referencia técnica definida antes de solicitar la aprobación de la Administración del Estado de abanderamiento.
Materiales y soldadura reciben mayor atención
Otro punto central de la edición 3.1 es la selección de materiales metálicos utilizados en los equipos relacionados con el hidrógeno.
ClassNK actualizó los procedimientos de verificación aplicables a materiales, ensayos y control de calidad a partir de su experiencia en revisiones de diseño y evaluaciones técnicas de proyectos.
El objetivo es considerar desde la etapa de ingeniería fenómenos de degradación que pueden afectar a los componentes del buque cuando trabajan bajo las condiciones particulares requeridas para transportar hidrógeno licuado.
Entre los fenómenos contemplados se encuentran la fragilización a bajas temperaturas, la fragilización por hidrógeno y el ataque por hidrógeno.
Las prácticas de soldadura también forman parte de esta revisión. Una evaluación más precisa de materiales y uniones puede disminuir la necesidad de realizar modificaciones posteriores en el diseño o verificaciones técnicas adicionales.
Seguridad para una nueva generación de buques de hidrógeno
El desarrollo de transportadores de hidrógeno licuado plantea retos técnicos distintos a los encontrados en otros buques de transporte de gases.
Por ello, la actualización de ClassNK conecta los nuevos conceptos de sistemas de contención con los criterios aprobados por la OMI y con la experiencia obtenida en proyectos de demostración.
Con la edición 3.1, los futuros diseños disponen de una referencia más detallada para abordar el aislamiento al vacío, el control de presión, la respuesta ante emergencias y el comportamiento de los materiales.
Este marco técnico cobra relevancia a medida que aumenta el interés por transportar hidrógeno a gran escala y la industria marítima estudia nuevas configuraciones para hacerlo de forma segura.
Fuente y foto: ClassNK