Celanese y SharpCell Oy integran tecnología CCU en la producción de tejidos no tejidos Airlaid

La tecnología CCU implementada por Celanese y SharpCell

La compañía se ha unido con SharpCell Oy para integrar la captura y utilización de carbono en la fabricación de tejidos no tejidos Airlaid. Esta alianza implica la transformación directa de CO2 industrial en productos de uso cotidiano con una base técnica sólida.

La tecnología CCU implementada por Celanese y SharpCell

La tecnología CCU permite que el dióxido de carbono recolectado en plantas industriales se convierta en la base de aglutinantes esenciales. Celanese procesa estos componentes en su instalación de Clear Lake en Texas y los convierte en resinas de acetato de vinilo y etileno. Estos materiales terminan siendo parte de servilletas, toallitas y productos higiénicos que usamos todos los días. Considero que este enfoque de balance de masas es la vía más pragmática para limpiar nuestras cadenas de suministro sin perder la calidad técnica que el mercado exige.

Es notable que este proceso logre reaprovechar unas 400 toneladas métricas de carbono cada año. Para que tengan una idea clara de la magnitud, estamos hablando de evitar las emisiones generadas por quemar miles de galones de gasolina. SharpCell Oy se convierte así en la primera firma de su categoría en implementar estas soluciones de Celanese. Es un paso lógico hacia un modelo de producción circular donde los desechos gaseosos vuelven a tener una vida útil y un propósito comercial.

Así mismo, la transparencia en la contabilidad de estos procesos asegura que el beneficio ambiental sea rastreable y verídico. He visto muchas promesas de sostenibilidad vacías pero integrar el carbono capturado directamente en la estructura de los textiles no tejidos es una realidad técnica palpable. La industria necesita más sinergias de este calibre para reducir el impacto atmosférico global de manera efectiva y rentable.

Fuente y foto: Celanese