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En el marco de una reestructuración de su cartera comercial, la corporación alemana BASF ha formalizado un acuerdo vinculante para transferir la totalidad de su negocio de silicatos a la firma global PQ.
La transacción corporativa incluye la infraestructura industrial y los activos operativos localizados en la sede de Düsseldorf/Holthausen. Según las previsiones oficiales de la entidad, el proceso de traspaso finalizará de forma efectiva durante la segunda mitad de 2026, una vez que se obtengan las aprobaciones correspondientes de los organismos reguladores pertinentes.
La transferencia en producción e infraestructura de los silicatos
En primer lugar, cabe destacar que ambas organizaciones multinacionales han tomado la determinación conjunta de mantener bajo estricta confidencialidad los pormenores financieros de esta enajenación de activos. A través de este movimiento, la compañía PQ asumirá la gestión directa de la fabricación de silicatos de sodio, garantizando un suministro ininterrumpido para la cartera de clientes de la planta. Con este fin, el fabricante estadounidense proyecta dar continuidad a los procesos industriales vigentes y expandir las capacidades productivas de la instalación alemana a medio plazo.
Por otra parte, la dirección de la división de Productos Químicos para el Cuidado Personal de BASF explicó que esta desinversión responde a una rigurosa evaluación de su competitividad en el mercado europeo. Los portavoces institucionales destacaron que PQ representa un socio industrial idóneo debido a su amplia trayectoria en el sector. Así mismo, la proximidad física que mantendrá la corporación germana en la zona facilitará el desarrollo de un esquema de colaboración técnica y operativa muy estrecho entre ambas empresas.
Desde la perspectiva de la entidad adquirente, la incorporación de esta infraestructura representa una optimización geográfica clave para consolidar su infraestructura de distribución en Europa central. Los directivos de PQ manifestaron que el personal técnico cualificado de Düsseldorf y los contratos de suministro a largo plazo con grandes clientes industriales servirán como una plataforma idónea para acelerar el crecimiento orgánico de la compañía. La firma compradora cuenta actualmente con una plantilla global de 1400 trabajadores distribuidos en 30 centros fabriles localizados en 15 países.
Por consiguiente, el suministro global de estas materias primas químicas continuará abasteciendo a sectores industriales estratégicos a escala internacional. Estos compuestos inorgánicos resultan indispensables para la elaboración de neumáticos ecológicos, pinturas y productos de limpieza doméstica. Finalmente, la dirección operativa de ambas partes confirmó que las tareas cotidianas no experimentarán modificaciones inmediatas para asegurar una transición ordenada.
Fuente y foto: BASF