INEOS Acetyls y Sandpiper Chemicals han formalizado una colaboración estratégica para desarrollar una planta de metanol bajo en carbono en Texas City, Estados Unidos. La iniciativa contempla una inversión cercana a los 1.700 millones de dólares y busca colocarse como referencia en la producción de combustibles sostenibles y materias primas químicas.
Además, INEOS participará como accionista y cliente principal del proyecto, reforzando su papel dentro de la cadena de valor del metanol de bajas emisiones.
Capacidad industrial y tecnología de captura de carbono
La instalación estará ubicada dentro del complejo petroquímico de INEOS en Texas City, aprovechando infraestructura existente, acceso a puerto de aguas profundas y una base laboral especializada.
Por otra parte, la planta tendrá una capacidad estimada de 1,1 millones de toneladas métricas anuales de metanol bajo en carbono. El proceso utilizará gas natural combinado con tecnologías de captura y almacenamiento de carbono (CCS), con el objetivo de reducir significativamente la intensidad de emisiones frente a métodos tradicionales.
INEOS prevé consumir hasta 300.000 toneladas anuales para su producción de ácido acético, lo que garantiza demanda interna desde el inicio de operaciones.
Cronograma y desarrollo del proyecto
El proyecto entrará en fase de ingeniería y diseño preliminar (FEED) durante el segundo trimestre de 2026, posteriormente, la decisión final de inversión está prevista para 2027, mientras que el inicio de operaciones comerciales se proyecta para 2030.
Así mismo, este calendario refleja la complejidad técnica y financiera de las nuevas infraestructuras orientadas a la transición energética.
Crecimiento del mercado de metanol sostenible
El metanol es uno de los productos químicos más comercializados a nivel global, con una demanda superior a los 100 millones de toneladas anuales. En este contexto, el metanol de bajas emisiones está ganando protagonismo como alternativa en sectores cruciales.
Especialmente, su uso como combustible marítimo compatible con regulaciones de descarbonización está promoviendo nuevas inversiones. También resalta su papel como materia prima en la industria química.
La ubicación en la costa del Golfo de México aporta ventajas logísticas, al facilitar el acceso a rutas marítimas estratégicas y mercados internacionales.
Impacto económico en Texas
Durante la fase de construcción, el proyecto generará aproximadamente 1.500 empleos y una vez en operación, se crearán alrededor de 25 puestos permanentes.
Además, se prevé un impacto positivo en la economía local mediante ingresos fiscales para el condado de Galveston y el estado de Texas. Las empresas también han señalado su intención de colaborar con instituciones educativas y programas de formación laboral.
Compromiso ambiental y eficiencia operativa
La planta incorporará sistemas avanzados de captura de carbono con una tasa objetivo del 97 % de las emisiones de CO₂ del proceso. Este enfoque busca alinear la producción química con los objetivos globales de reducción de emisiones.
Igualmente, el diseño contempla prácticas de gestión eficiente del agua y control de calidad del aire, elementos fundanmentales en proyectos industriales de nueva generación.
Fuente: Ineos
Foto: Shutterstock