En el marco de NISTM 2026, uno de los encuentros más relevantes para el sector del almacenamiento energético, surge un tema recurrente en las operaciones industriales: la integridad del sellado industrial en sistemas de tuberías y conexiones. En este contexto, Aaron Patterson, Principal Applications Engineer en Lamons Manufacturing & Service Co., aporta una visión técnica centrada en cómo mejorar el rendimiento de las conexiones bridadas.
El experto sitúa el foco en un problema crítico para terminales de almacenamiento y plantas industriales: las fugas. Estas no solo afectan la eficiencia operativa, también generan riesgos asociados a seguridad y mantenimiento. Por ello, el sellado industrial adquiere un papel determinante dentro de la estrategia operativa.
En primer lugar, el sellado industrial actúa como una barrera esencial para garantizar la contención de fluidos en sistemas de tuberías. Las juntas y los sistemas de fijación trabajan de forma conjunta para mantener la integridad de las conexiones, especialmente en condiciones variables de presión y temperatura.
Según explica Patterson, la correcta selección de estos elementos depende de varios factores operativos. Entre ellos destacan el tipo de fluido, las condiciones térmicas y la presión del sistema. Cada variable influye directamente en el comportamiento del material y en su capacidad para mantener un sellado efectivo.
Así mismo, el fallo en cualquiera de estos aspectos puede comprometer el rendimiento global del sistema. Por esta razón, el enfoque técnico en la selección de componentes resulta importante dentro de cualquier estrategia de mantenimiento industrial.
Uno de los aspectos más relevantes del sellado industrial es la diversidad de juntas disponibles y su correcta aplicación. Patterson detalla que existen diferentes tipos diseñados para responder a condiciones específicas.
Por un lado, las juntas de material no asbesto comprimido se utilizan en aplicaciones generales donde las condiciones no son extremas. Por otro lado, las juntas semi metálicas ofrecen mayor resistencia en entornos con altas temperaturas y presiones. Además, las juntas de aislamiento cumplen una función adicional al evitar la corrosión galvánica entre materiales distintos.
Cada tipo de junta tiene un comportamiento específico frente a las condiciones operativas. Por ello, seleccionar una opción inadecuada puede derivar en fallos prematuros o pérdidas de contención. En este sentido, el conocimiento técnico se convierte en un elemento diferenciador para garantizar la fiabilidad del sistema.
Sin embargo, uno de los puntos más relevantes abordados en la entrevista es el origen de las fugas en conexiones bridadas. Aunque suele atribuirse a la calidad de la junta, la realidad es más compleja.
Entre las causas más comunes se encuentran la selección incorrecta del material, una instalación deficiente y el uso inadecuado de los sistemas de fijación. Estos factores pueden generar una distribución desigual de la carga, lo que afecta directamente al rendimiento del sellado.
Así mismo, las condiciones operativas cambiantes pueden agravar estos problemas si no se han tenido en cuenta desde el diseño inicial. Por tanto, prevenir fugas requiere una visión integral que abarque tanto el producto como su instalación.

De hecho, Patterson subraya que uno de los errores más frecuentes en el sellado industrial no está en la selección de la junta, sino en el apriete de los pernos. El torque aplicado durante la instalación es determinante para garantizar una compresión uniforme de la junta.
Un apriete insuficiente puede provocar fugas inmediatas, mientras que un exceso de carga puede dañar el material y reducir su vida útil. Por ello, aplicar el torque adecuado según las especificaciones técnicas resulta fundamental.
Este enfoque pone de relieve que el rendimiento del sellado industrial depende tanto del componente como del proceso de instalación. En consecuencia, la formación del personal y el uso de herramientas adecuadas son aspectos clave para evitar fallos operativos.
Por otra parte, el análisis de fallos se presenta como una herramienta esencial para mejorar la eficiencia del sellado industrial. A través de la evaluación de fugas y problemas en campo, es posible identificar patrones y corregir errores recurrentes.
Este enfoque permite optimizar la selección de materiales y ajustar los procedimientos de instalación. Además, contribuye a reducir tiempos de inactividad y costes asociados al mantenimiento correctivo.
Así mismo, integrar este tipo de análisis dentro de la estrategia operativa favorece una mejora continua en la gestión de activos industriales. En un entorno donde la fiabilidad es clave, este tipo de prácticas aporta un valor técnico significativo.
Finalmente, la entrevista con Aaron Patterson pone de manifiesto que el sellado industrial va más allá de la elección de una junta. La combinación entre selección adecuada, instalación precisa y análisis de fallos define el rendimiento real del sistema.
En un contexto industrial exigente, donde las fugas representan un desafío constante, adoptar un enfoque técnico integral como el que promueve Lamons Manufacturing & Service Co. permite mejorar la eficiencia y reforzar la seguridad operativa. De este modo, el sellado industrial se consolida como un elemento clave dentro de la gestión de infraestructuras energéticas.
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Fuente: Inspenet.