La instalación de la primera turbina en Dieppe Le Tréport marca una nueva etapa para Ocean Winds en Francia. El proyecto de energía eólica avanza hacia el inicio progresivo de la generación eléctrica tras completar uno de los trabajos más relevantes de su fase de construcción.
Actualmente, Ocean Winds continúa desarrollando el parque eólico marino situado frente a las costas de Dieppe y Le Tréport. La colocación del primer aerogenerador supone el comienzo de una etapa en la que la infraestructura empezará a transformarse gradualmente en una fuente activa de electricidad renovable.
Además, la subestación marina ya se encuentra instalada, lo que permitirá conectar las turbinas a la red eléctrica a medida que vayan entrando en funcionamiento. Según el calendario previsto, las primeras unidades comenzarán a producir energía en las próximas semanas.
Una vez completado, Dieppe Le Tréport contará con 62 aerogeneradores y una capacidad instalada de 500 MW.
Gracias a esta infraestructura, el parque podrá generar electricidad equivalente al consumo anual de aproximadamente 850.000 personas. Esta capacidad lo sitúa entre los desarrollos más relevantes de energía limpia que actualmente se construyen en el territorio francés.
Asimismo, el proyecto forma parte de los esfuerzos del país por incrementar la participación de las energías renovables dentro de su sistema energético y reducir la dependencia de fuentes convencionales.
La instalación de la primera turbina llega en un momento de intensa actividad para Ocean Winds en el mercado francés.
Desde comienzos de 2026, la compañía ha logrado la puesta en operación completa del parque eólico marino Îles d'Yeu et de Noirmoutier. Paralelamente, también consiguió suministrar la primera energía procedente del proyecto flotante Éoliennes Flottantes du Golfe du Lion.
Estos avances muestran la capacidad de la empresa para gestionar simultáneamente proyectos de energía eólica basados tanto en cimentaciones fijas como en tecnologías flotantes.
Por otra parte, el desarrollo de Dieppe Le Tréport moviliza a numerosos actores industriales de distintos países europeos.
Siemens Gamesa suministra las turbinas empleadas en el parque. Una parte importante de los componentes se produce en Francia, mientras que otros elementos de la infraestructura se fabrican en España y Grecia antes de ser trasladados a los puertos logísticos que participan en la ejecución del proyecto.
De igual forma, compañías especializadas en instalaciones offshore como Jan De Nul y DEME desempeñan un papel fundamental en las operaciones marítimas necesarias para completar el despliegue de los aerogeneradores.
A medida que continúe la instalación de nuevas turbinas, el parque eólico marino combinará las tareas de construcción con el inicio gradual de la generación eléctrica.
Cada nueva conexión permitirá incrementar la producción de energía limpia destinada a la red francesa. Con ello, Ocean Winds sigue consolidando su posición dentro del sector eólico marino europeo mientras Francia avanza en el desarrollo de nuevas capacidades renovables en sus costas.

BOURBON anunció la firma de un nuevo contrato plurianual para prestar servicios submarinos en el campo Jubilee, frente a las costas de Ghana. El acuerdo contempla el despliegue del buque multipropósito Bourbon Evolution 802, equipado con dos vehículos operados remotamente, para ejecutar tareas de inspección, mantenimiento y reparación de infraestructuras submarinas, además de operaciones de instalación y apoyo técnico en alta mar.
La campaña incluye trabajos en cabezales de pozo, limpieza de sistemas de amarre de una plataforma flotante de producción y actividades relacionadas con tuberías y equipos submarinos. Cerca de sesenta personas participan actualmente en las operaciones a bordo, entre ellas especialistas y representantes del cliente. La embarcación está diseñada para intervenir en proyectos complejos en aguas profundas y combinar labores de superficie con actividades submarinas avanzadas.
La empresa Circularity Fuels anunció la finalización del primer proyecto piloto que logró convertir biogás agrícola crudo directamente en combustible de aviación sostenible (SAF). Durante seis meses, la compañía utilizó metano procedente de una granja lechera en California para producir combustible compatible con los estándares internacionales de la industria aeronáutica. El sistema emplea una tecnología modular que integra procesos de reformado y síntesis para transformar residuos orgánicos en combustible listo para mezclarse con queroseno convencional.
Según la empresa, esta tecnología podría reducir de forma significativa los costos de producción de SAF frente a otros proyectos actualmente en desarrollo. Además, aprovecha una materia prima que suele desperdiciarse o liberarse a la atmósfera. Durante las pruebas, el sistema alcanzó altas tasas de conversión de metano y dióxido de carbono, generando un combustible que, de acuerdo con sus estimaciones, presenta una huella de carbono negativa debido a la captura y aprovechamiento de emisiones que normalmente serían liberadas al ambiente.
WinGD completó con éxito la prueba de aceptación en fábrica de su motor X72DF-A, diseñado para funcionar con amoníaco como combustible marino. La evaluación se realizó en China y contó con la participación de varias sociedades de clasificación internacionales. El motor será instalado en un buque granelero de 210.000 toneladas de peso muerto encargado por CMB.TECH, marcando un avance importante en la adopción de combustibles alternativos para el transporte marítimo.
El X72DF-A utiliza un sistema de inyección de amoníaco a alta presión combinado con una pequeña cantidad de combustible piloto. Según la compañía, ofrece un rendimiento similar al de los motores diésel convencionales en eficiencia y operación. Además, forma parte de un pedido inicial de 40 motores destinados a distintos tipos de embarcaciones, una señal del creciente interés de la industria por soluciones energéticas con menores emisiones.
Rusia flexibilizó temporalmente los estándares de calidad de la gasolina y el diésel para enfrentar una escasez interna de combustibles. La medida, impulsada por el Ministerio de Energía, estará vigente durante seis meses y permitirá la comercialización de combustibles con menor octanaje y mayores niveles de azufre. El objetivo es mantener el abastecimiento mientras varias refinerías estratégicas atraviesan procesos de mantenimiento y la producción enfrenta dificultades operativas.
El déficit de suministro se ha visto agravado por la coincidencia entre las paradas programadas en importantes refinerías y la continuidad de las exportaciones de combustibles hacia mercados internacionales. A esto se suman las complicaciones derivadas de las sanciones occidentales, que han dificultado el acceso a equipos y repuestos necesarios para el funcionamiento y mantenimiento de la infraestructura de refinación rusa.