Considerado como una de las soluciones más avanzadas para la descarbonización del transporte marítimo, el BioLNG combina un origen renovable con prestaciones energéticas equivalentes a los combustibles fósiles convencionales. Su principal valor diferencial reside en su contribución al balance de carbono: al formar parte del ciclo biogénico, el CO₂ emitido en su uso no incrementa la carga neta atmosférica, pudiendo incluso alcanzar emisiones negativas bajo determinadas condiciones de producción.
Qué es el BioLNG y por qué encaja en la descarbonización del transporte marítimo
El BioLNG (bioGNL) es un combustible gaseoso renovable en fase líquida, compuesto mayoritariamente por metano de origen biogénico y obtenido mediante la conversión termoquímica y biológica de residuos orgánicos. Su cadena de producción integra la digestión anaerobia para la generación de biogás, seguida de procesos avanzados de purificación que incrementan la concentración de metano hasta niveles equivalentes a los del gas natural comercial. Posteriormente, el biometano es sometido a licuefacción criogénica a temperaturas del orden de −160 °C, lo que permite incrementar significativamente su densidad energética volumétrica y optimizar su almacenamiento y transporte.
El resultado es un vector energético compatible con infraestructuras gasistas existentes, caracterizado por su alta eficiencia logística y su capacidad para sustituir combustibles fósiles en aplicaciones de alta demanda energética como el transporte marítimo. Su origen renovable y su integración en esquemas de economía circular permiten una reducción sustancial de emisiones de gases de efecto invernadero, consolidándolo como una alternativa técnicamente viable para sectores de difícil electrificación.
Diferencias entre BioLNG y LNG fósil
Las diferencias entre el BioLNG y el LNG fósil no se manifiestan en sus propiedades fisicoquímicas, ya que ambos están compuestos mayoritariamente por metano licuado y presentan comportamientos termodinámicos equivalentes, sino en su origen, balance de carbono y desempeño ambiental en ciclo de vida. El LNG fósil procede de yacimientos geológicos, incorporando carbono “nuevo” al sistema atmosférico tras su combustión, mientras que el BioLNG se integra en el ciclo biogénico del carbono, liberando CO₂ previamente capturado por la biomasa reciente.
Esta diferencia de origen implica contrastes significativos en intensidad de emisiones, donde el BioLNG puede reducir sustancialmente las emisiones de gases de efecto invernadero frente a combustibles fósiles, incluso alcanzando balances cercanos a la neutralidad o negativos en condiciones específicas. Además, el BioLNG introduce ventajas regulatorias y económicas al disminuir la exposición a mecanismos de tarificación de carbono. En contraste, el LNG fósil mantiene una mayor huella ambiental estructural y creciente presión normativa, pese a su madurez tecnológica y amplia disponibilidad.
Cómo se aplica el BioLNG al transporte marítimo
La aplicación del BioLNG en el transporte marítimo se fundamenta en su condición de combustible drop-in, lo que permite su integración directa en sistemas energéticos basados en LNG sin requerir modificaciones estructurales en los buques ni en la cadena logística asociada. Los motores marinos de tipo dual-fuel o diseñados para operar con GNL pueden utilizar indistintamente LNG fósil o BioLNG, manteniendo parámetros operativos equivalentes en términos de combustión, almacenamiento criogénico y gestión de combustible.
El suministro puede realizarse mediante las mismas modalidades de bunkering desarrolladas para LNG (como truck-to-ship, ship-to-ship o terminales portuarias), a través de infraestructuras existentes de licuefacción, almacenamiento y distribución. Esto permite una rápida escalabilidad y despliegue sin inversiones adicionales significativas en activos portuarios.
Contribución real del BioLNG a la descarbonización marítima
El principal aporete de este combustible radica en su integración al mix energético actual mediante esquemas de co-combustión con LNG fósil, lo que permite una descarbonización gradual y operativamente viable.
El BioLNG puede alcanzar reducciones de hasta un 80% de emisiones de gases de efecto invernadero en ciclo de vida respecto a combustibles convencionales, siempre que se controlen variables como el methane slip. Además, incluso en configuraciones de mezcla, su impacto es significativo: la incorporación de un 20% de BioLNG puede reducir adicionalmente en torno a un 13 % las emisiones frente al LNG fósil puro.
A nivel sectorial, su relevancia estratégica se amplifica al compararlo con el LNG convencional, que por sí solo ofrece reducciones más limitadas (del orden del 14–23% frente a fuelóleos marinos). En este contexto, el BioLNG actúa como catalizador para cerrar la brecha entre tecnologías disponibles y objetivos climáticos.
Adicionalmente, su potencial de cobertura energética es significativo, pudiendo abastecer una proporción relevante de la demanda futura del transporte marítimo, especialmente bajo escenarios de despliegue combinado con LNG. Esta flexibilidad, junto con su competitividad económica frente a electrocombustibles, lo convierte en una de las alternativas más eficientes para acelerar la descarbonización efectiva del sector marítimo a corto y medio plazo.
¿Qué certificación exige BioLNG para el sector marítimo?
La certificación principal exigida para el uso de BioLNG en el ámbito marítimo es la ISCC (International Sustainability and Carbon Certification); se trata de uno de los principales estándares reconocidos a nivel europeo. Esta certificación garantiza, mediante auditorías independientes, que el biometano de origen cumple criterios estrictos en cuanto a procedencia de materias primas, reducción efectiva de emisiones y balance de carbono en ciclo de vida.
Un elemento central en este marco es el uso de Certificados de Sostenibilidad (Proof of Sustainability, PoS), los cuales documentan de forma verificable el origen renovable del gas, los procesos de transformación y su intensidad de carbono. Estos certificados permiten la trazabilidad del biometano incluso cuando se emplean mecanismos como la licuefacción por equivalencia, asegurando la correspondencia entre volúmenes inyectados en red y el BioLNG suministrado para usos marítimos.
La finalidad de tal certificación es la de validar el carácter renovable del combustible, así como también habilitar su elegibilidad dentro de marcos regulatorios como los sistemas de comercio de emisiones y normativas específicas del sector marítimo, donde la acreditación del ahorro de emisiones es necesaria para el cumplimiento normativo y la optimización de costes asociados al carbono.
Trazabilidad y los modelos de cadena de custodia del BioLNG
La trazabilidad consiste en identificar y seguir el origen, las transformaciones, los flujos físicos y las características ambientales (como el contenido de carbono o el ahorro de emisiones) de cada lote de material. Este principio exige una documentación exhaustiva de entradas y salidas, balances energéticos y declaraciones de sostenibilidad, asegurando que las propiedades ambientales permanecen asociadas a cada unidad de producto.
Bajo este contexto, los modelos de cadena de custodia regulan cómo se gestionan física y contablemente estos flujos. El modelo de segregación física implica la separación estricta de materiales según sus características de sostenibilidad, garantizando una correspondencia directa entre origen y uso. Por su parte, el modelo de balance de masas permite la mezcla física de materiales, siempre que se mantenga una contabilidad precisa que asegure que la cantidad de BioLNG certificado no excede el volumen de biometano sostenible introducido en el sistema.
En el caso del biometano transportado por red gasista y posteriormente licuado, la trazabilidad se apoya en sistemas de registro y verificación de volúmenes inyectados y extraídos, garantizando la equivalencia entre flujos físicos y atributos sostenibles.
Estos mecanismos permiten evitar el doble cómputo, asegurar la transparencia del mercado y habilitar el reconocimiento regulatorio del BioLNG como combustible renovable en aplicaciones marítimas.
Conclusiones
El BioLNG hoy en día es considerado como una solución técnicamente madura y operativamente viable para avanzar en la descarbonización del transporte marítimo, al no requerir transformaciones disruptivas en la infraestructura existente. Su equivalencia funcional con el LNG fósil permite que su implementación sea inmediata en motores y cadenas logísticas actuales, sumado a su origen renovable, genera una mejora sustancial en el balance de emisiones a lo largo del ciclo de vida.
Sin embargo, para su correcta incorporación se necesitan sistemas robustos de certificación y trazabilidad, para garantizar la transparencia, evitar el doble cómputo de emisiones y facilitar su integración en marcos regulatorios internacionales. De esta manera, el BioLNG contribuye a reducir la huella de carbono del sector, así como también optimiza el cumplimiento normativo y refuerza la competitividad en un entorno cada vez más exigente en términos ambientales.
Referencias
- Enagás. (s. f.). ¿Qué es el bioGNL? Good New Energy. Recuperado el 20 de abril de 2026, de https://goodnewenergy.enagas.es/sostenibles/que-es-biognl/
- Sedigas. (s. f.). BioGNL: una alternativa sostenible para el transporte pesado y marítimo. Gas Actual. Recuperado el 20 de abril de 2026, de https://www.sedigas.es/new/gas-actual/articulo-reportaje/ biognl-una-alternativa-sostenible-para-el-transporte-pesado-y-maritimo
- International Sustainability and Carbon Certification [ISCC]. (2025). ISCC EU 203: Traceability and chain of custody (Versión 4.2). https://www.iscc-system.org/wp-content/uploads/2025/04/ISCC_EU_203_Traceability_and_Chain-of-Custody_4.2.pdf