El proyecto Neptun Deep ha entrado en una nueva fase con el inicio de la instalación del gasoducto submarino que conectará los yacimientos offshore del Mar Negro con la costa rumana. Este avance asegura uno de los desarrollos energéticos más relevantes de Europa del Este.
Un paso decisivo para la seguridad energética
En este contexto, OMV Petrom y Romgaz han puesto en marcha las obras del sistema de transporte de gas natural, una infraestructura fundamental para garantizar el suministro energético en la región. El proyecto contempla una inversión cercana a los 4.000 millones de euros y prevé alcanzar una producción anual de aproximadamente 8.000 millones de metros cúbicos de gas.
Así mismo, las compañías resaltan que el inicio de la producción está previsto para 2027, lo que sitúa a Rumanía como un actor relevante en el mercado energético europeo.
Infraestructura offshore de gran escala
Por otro lado, el gasoducto submarino tendrá una extensión aproximada de 160 kilómetros y estará compuesto por miles de tramos de tubería de acero de 76 centímetros de diámetro. Esta infraestructura permitirá transportar el gas desde la plataforma de producción en alta mar hasta la estación terrestre en Tuzla.
Además, el desarrollo incluye una plataforma offshore, tres sistemas submarinos y un total de diez pozos de producción, de los cuales varios ya se encuentran perforados en los campos Pelican South y Domino.
Tecnología y operaciones en alta mar
En cuanto a la ejecución, la instalación del gasoducto implica la movilización de una flota de alrededor de 50 embarcaciones especializadas. Entre ellas resaltan buques de última generación como el Castoro 10, el Castorone y el JSD 6000, diseñados para operaciones complejas en aguas profundas.
Cabe mencionar que estos buques funcionan como líneas de ensamblaje flotantes, donde las tuberías se alinean, sueldan y recubren antes de ser colocadas en el lecho marino. Este proceso garantiza altos estándares de calidad y eficiencia operativa durante el tendido del pipeline.

Integración técnica y enfoque ambiental
Por su parte, la conexión a tierra se realizará mediante un microtúnel en Tuzla, una solución tecnológica que reduce el impacto ambiental y mejora las condiciones de seguridad durante la construcción.
Del mismo modo, la coordinación entre operaciones marítimas, submarinas y terrestres resulta fundamental para cumplir con los plazos establecidos y mantener estándares rigurosos de seguridad industrial.
Impacto regional del proyecto Neptun Deep
Finalmente, el desarrollo del proyecto Neptun Deep refuerza la imagen de Rumanía en términos de resiliencia energética. La explotación de estos recursos en el Mar Negro contribuirá a diversificar las fuentes de suministro de gas en Europa y a reducir la dependencia de importaciones externas.
Con este avance, el proyecto entra en una fase crucial de ejecución técnica, marcando el ritmo de uno de los desarrollos offshore más ambiciosos en la región.
Fuente y foto: Romgaz