Uniper y Evonik inician una bomba de calor de alta temperatura en Herne

Las empresas involucradas se encuentran evaluando la posibilidad de integrar otros 20 megavatios adicionales en el futuro cercano.
La bomba de calor de alta temperatura técnico de los 130 grados

En la ciudad de Herne, la colaboración entre Uniper y Evonik ha dado como resultado la activación de una bomba de calor de alta temperatura que registra un precedente en la gestión de recursos térmicos. Este sistema es una pieza de maquinaria avanzada, la materialización de una estrategia que busca aprovechar hasta el último grado Celsius generado en los procesos químicos.

La bomba de calor de alta temperatura técnico de los 130 grados

La instalación opera bajo una lógica inversa a la de un sistema de refrigeración convencional. Las plantas de Evonik producen agua de refrigeración que sale a temperaturas de entre 25 y 30 grados Celsius. Este recurso se disipaba en la atmósfera mediante torres de enfriamiento que consumían electricidad constante.

Así mismo, la tecnología implementada ahora permite elevar ese calor residual hasta los 130 grados Celsius, permitiendo su inyección directa en la red de calefacción urbana de la región del Ruhr gestionada por Iqony.

El inicio de esta planta permite suministrar energía térmica a unos 1000 hogares, evitando la emisión de 1750 toneladas de dióxido de carbono cada año. Este avance es vital para las ciudades industriales que buscan la neutralidad climática sin comprometer la estabilidad del suministro.

La sustitución de combustibles por excedentes de calor industrial es, posiblemente, la herramienta más pragmática con la que contamos actualmente para la descarbonización regional.

Más allá de los 1,5 megavatios actuales, el carácter piloto de esta iniciativa abre la puerta a una escala mucho mayor. Las empresas involucradas se encuentran evaluando la posibilidad de integrar otros 20 megavatios adicionales en el futuro cercano.

Dicha integración sectorial demuestra que la industria química y los servicios municipales pueden coexistir en un ecosistema de eficiencia mutua, donde los residuos de uno se convierten en el combustible limpio del otro.

Fuente y foto: Uniper