Las empresas Topsoe y Sasol formalizaron un contrato de licencia integral con la firma canadiense SUSTAERO. Esta colaboración técnica posibilitará el desarrollo de una infraestructura avanzada dedicada al suministro de combustible sintético de aviación sostenible (SAF) en Norteamérica. Específicamente, el acuerdo contempla el uso conjunto de la tecnología de conversión de gas a líquidos denominada G2L, la cual integra sistemas de reformado de gas, producción de hidrógeno e hidroprocesamiento desarrollados por Topsoe, junto con los procesos de síntesis Fischer-Tropsch y purificación provistos por Sasol.
El desarrollo de la tecnología de SAF avanzada
En primer lugar, la futura planta industrial procesará residuos madereros mediante la arquitectura patentada SOAR para transformarlos en carburante limpio. Según los datos técnicos compartidos por las corporaciones, el complejo petroquímico generará un volumen inicial de 3200 barriles diarios de combustible de aviación sostenible. Adicionalmente, el diseño arquitectónico de la planta contempla una escalabilidad estructural capaz de triplicar la capacidad operativa registrada en la primera fase del proyecto. De este modo, la instalación optimizará el aprovechamiento de materias primas locales y garantizará la seguridad de suministro en la región.
La capacidad operativa y proyecciones de suministro de SAF
Con respecto al panorama sectorial, la implementación de estas patentes responde directamente a la urgente necesidad de descarbonizar el transporte aéreo internacional. Actualmente, las proyecciones de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo indican que la producción global de SAF alcanzará 1,9 millones de toneladas, una cifra que duplica los registros comerciales logrados anteriormente. No obstante, este volumen representa apenas el 0,6 por ciento del consumo total de carburantes para reactores en el planeta. Por este motivo, agencias internacionales sugieren que el sector debe alcanzar una cuota del 10 por ciento de SAF para el año 2030 si pretende cumplir los objetivos climáticos globales.
Así mismo, la plataforma tecnológica G2L funcionará como una licencia de punto único que simplifica los procesos de refinamiento y disminuye los riesgos operativos de la planta canadiense. Este sistema unificado procesa biomasa gasificada o dióxido de carbono capturado mediante hidrógeno renovable para obtener carburantes eficientes. A través de este mecanismo, el proyecto de SUSTAERO busca maximizar el rendimiento de la inversión, reducir drásticamente la huella de carbono industrial y ofrecer soluciones energéticas altamente escalables para el mercado de la aviación comercial.
Fuente y foto: Topsoe