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Las renovables dominan el crecimiento eléctrico, pero la demanda mantiene las emisiones

El crecimiento renovable alcanzó un récord en 2025, pero la demanda energética aumentó más rápido y mantuvo el consumo fósil y las emisiones globales.
Las renovables cubrieron el 99% del crecimiento eléctrico en 2025

La transición energética mundial está entrando en una fase diferente. El desafío ya no consiste únicamente en instalar más paneles solares, aerogeneradores, baterías o vehículos eléctricos, sino en conseguir que esa nueva capacidad sustituya efectivamente al consumo de combustibles fósiles.

El Energy Transition Monitor 2026 de la Energy Transitions Commission (ETC) muestra una paradoja que merece atención: las energías renovables aportaron el 99% del crecimiento de la generación eléctrica mundial en 2025, mientras la inversión global en tecnologías limpias alcanzó un récord de 2,1 billones de dólares. Sin embargo, las emisiones globales no han iniciado todavía una reducción estructural.

La explicación está en una diferencia fundamental: electricidad y energía final no son sinónimos.

El 99% eléctrico no alcanza al sistema energético

La electricidad representa actualmente aproximadamente una quinta parte del consumo final mundial de energía. Por ello, aunque prácticamente todo el crecimiento de la generación eléctrica nueva provenga de fuentes renovables, esa expansión solo permitió cubrir alrededor del 40% del incremento de la demanda energética total en 2025.

El resto tuvo que ser atendido mediante combustibles fósiles.

La demanda adicional procede, entre otros factores, de centros de datos, sistemas de refrigeración, edificios, industria pesada y transporte de larga distancia. La ETC identifica así una transición de dos velocidades: alrededor del 60% de las emisiones mundiales podría reducirse mediante electrificación limpia con poco o ningún sobrecoste, especialmente en generación eléctrica y transporte por carretera.

El 40% restante presenta una dificultad tecnológica y económica considerablemente mayor.

Aviación, transporte marítimo, calor industrial de alta temperatura y determinadas actividades agrícolas necesitan combustibles alternativos, hidrógeno, nuevos procesos industriales, captura de carbono u otras tecnologías que todavía presentan costes superiores o no han alcanzado una escala comercial suficiente.

La red eléctrica se convierte en el siguiente límite

Aquí aparece uno de los elementos más interesantes del análisis SEI.

La velocidad de instalación de generación renovable está comenzando a superar la capacidad de determinadas infraestructuras eléctricas para incorporar esa energía al sistema.

La ETC estima que existen aproximadamente 375 GW de proyectos renovables y 455 GW de almacenamiento mediante baterías atrapados en procesos de permisos o conexión en Europa. En Estados Unidos, alrededor de 2.300 GW esperan conexión a la red.

China presenta otro indicador revelador: durante el primer semestre de 2026, casi el 10% de su generación eólica y solar fue limitada por restricciones de red. Esto modifica la naturaleza del problema.

Construir un parque solar de 1 GW no equivale necesariamente a disponer de 1 GW adicional de energía útil para el consumidor. Para convertir esa capacidad instalada en suministro efectivo se necesitan transmisión, distribución, almacenamiento, gestión de congestiones, flexibilidad de la demanda y capacidad de conexión.

En otras palabras, la transición deja de ser solamente un problema de generación y pasa a ser un problema de integración del sistema eléctrico.

La industria limpia todavía no escala al ritmo necesario

La ETC identifica aproximadamente 1.000 proyectos industriales limpios anunciados en todo el mundo, pero menos del 20% ha alcanzado una decisión final de inversión.

El dato revela una diferencia importante entre anunciar una tecnología y convertirla en capacidad industrial operativa.

En sectores como acero, cemento, productos químicos, navegación y aviación, el desafío no consiste simplemente en disponer de electricidad renovable. También hay que demostrar que el producto bajo en carbono puede fabricarse a un coste competitivo, garantizar compradores mediante contratos de largo plazo y desarrollar cadenas de suministro capaces de operar a escala industrial.

Por eso, la próxima etapa de la transición energética estará determinada tanto por la tecnología como por la capacidad de transformar proyectos anunciados en activos productivos.

El problema cambió de generación a sustitución

El récord renovable de 2025 no debe interpretarse como una derrota frente a las emisiones. Es, precisamente, evidencia de que la generación eléctrica está cambiando rápidamente. El problema es que el sistema energético mundial todavía funciona con una lógica de adición: se incorpora energía limpia mientras la demanda de energía fósil continúa creciendo.

La siguiente batalla será mucho más compleja: convertir capacidad renovable instalada en sustitución real de combustibles fósiles.

Y aquí aparece una conexión muy interesante con el tema de Venezuela–EE. UU.: mientras la transición energética avanza a gran velocidad en electricidad, el sistema mundial todavía necesita petróleo y gas para cubrir segmentos que no están siendo sustituidos con la misma rapidez.

FUENTE y FOTO: https://www.energias-renovables.com/

Escrito por
Autor Verificado

Cuenta con mas de 40 años en la industria del petróleo y gas, es un experto en mantenimiento e inspección de Ultrasonido Nivel I. Su compromiso con la excelencia asegura la confiabilidad de equipos críticos. Destaca por su vasta experiencia, comprensión integral de metodologías y adaptabilidad a nuevas tecnologías.