Las refinerías de petróleo de Japón prevén mantener un suministro suficiente de crudo y productos refinados durante la temporada de mayor demanda en verano gracias a una estrategia de diversificación de proveedores y al uso de reservas nacionales. La industria busca reducir el impacto de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio que han complicado el tránsito de petróleo por el estrecho de Ormuz.
Estados Unidos gana protagonismo como proveedor alternativo
Según explicó Shunichi Kito, presidente de la Asociación Petrolera de Japón, el crudo procedente de Estados Unidos se ha convertido en la principal alternativa para sustituir parte del suministro tradicional de Oriente Medio. Al mismo tiempo, las compañías continúan gestionando compras desde Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos mediante rutas marítimas que evitan las zonas de mayor riesgo.
Así mismo, algunas empresas japonesas complementan sus importaciones con petróleo proveniente de México, Ecuador, Venezuela, Alaska y del proyecto ruso Sakhalin-2, una estrategia que amplía las opciones de abastecimiento ante posibles interrupciones del mercado.
La logística incrementa los costes del transporte
El cambio de origen del crudo también implica nuevos desafíos logísticos. Los buques petroleros de gran capacidad (VLCC) que transportan petróleo estadounidense no pueden atravesar el Canal de Panamá, por lo que deben rodear el Cabo de Buena Esperanza.
Esta alternativa extiende el tiempo de viaje hasta aproximadamente 55 días, más del doble del recorrido habitual desde Oriente Medio. Como consecuencia, los costes de transporte aumentan considerablemente y las refinerías anticipan que parte de ese incremento podría trasladarse al precio final de los combustibles.
Refinerías de Japón fortalecen su estrategia de abastecimiento
Antes del incremento de las tensiones geopolíticas en la región, alrededor del 95 % de las importaciones japonesas de petróleo procedían de Oriente Medio. Este nivel de dependencia ha impulsado al sector refinador a acelerar la búsqueda de proveedores alternativos y fortalecer la seguridad energética del país.
Mientras tanto, las refinerías evalúan las características de diferentes tipos de crudo para ajustar las mezclas de alimentación y optimizar los procesos sin realizar modificaciones significativas en las instalaciones existentes.
La diversificación energética gana importancia
Además de ampliar la cartera de proveedores, la industria considera necesario reforzar la preparación frente a futuras crisis mediante inversiones que permitan procesar una mayor variedad de crudos y aumentar progresivamente el uso de combustibles no fósiles, incluidos los biocombustibles.
Estas medidas buscan mejorar la resiliencia del sistema energético japonés frente a interrupciones del suministro internacional y reducir la exposición del país a los riesgos geopolíticos que afectan al mercado mundial del petróleo.
Fuente: Energy Now
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