OMI actualiza recomendaciones para espacios confinados en buques

Más de 350 marineros han muerto por asfixia desde 1996, impulsando a la OMI a endurecer las reglas en espacios confinados.
OMI actualiza recomendaciones para espacios confinados

La Organización Marítima Internacional (OMI) actualizó sus recomendaciones para entrar en espacios confinados a bordo de buques, una decisión que vuelve a poner el foco en uno de los riesgos más persistentes de la seguridad marítima. La medida, adoptada mediante la Resolución MSC.581(110), refuerza la necesidad de revisar el sistema de gestión de la seguridad y de aplicar controles más rigurosos antes de cualquier ingreso a estos espacios.

Según la nota reglamentaria difundida por DNV el 8 de abril, el problema sigue ligado a fallas repetidas en la identificación de peligros, la evaluación de riesgos y la aplicación de procedimientos de entrada adecuados. A esto se suma la complejidad estructural de determinados compartimentos a bordo, donde la ventilación, la iluminación y la circulación pueden ser insuficientes para trabajar con seguridad.

Un riesgo operativo que sigue cobrando vidas

En la práctica, el acceso a espacios confinados continúa siendo una de las operaciones más delicadas para la gente de mar. Estos entornos pueden presentar atmósferas que no permiten la vida por deficiencia o exceso de oxígeno, así como por presencia de gases tóxicos o inflamables.

De acuerdo con los antecedentes recogidos por la industria, las investigaciones sobre accidentes muestran un patrón constante: decisiones apresuradas, controles incompletos y una preparación insuficiente antes del ingreso. InterManager estimó en 2025 que alrededor de 350 marineros y trabajadores subcontratados murieron por asfixia en espacios cerrados a bordo de buques desde 1996. Así mismo, señaló que 43 accidentes ocurridos desde 2022 concentraron 70 de esas muertes.

¿Qué cambia con las recomendaciones revisadas de la OMI?

La actualización impulsada por la OMI plantea una estrategia de seguridad más estructurada. Uno de los puntos centrales es que cada empresa, en consulta con la tripulación, deberá adoptar un enfoque integral para prevenir accidentes durante la entrada a espacios confinados.

Entre los cambios más relevantes aparece la creación de un Registro de Espacios Confinados específico para cada buque. Ese registro deberá identificar los espacios considerados de riesgo, los peligros asociados, las condiciones variables que pueden presentarse y las medidas de mitigación que deben aplicarse antes de autorizar la entrada.

Además, las recomendaciones refuerzan la necesidad de capacitación sobre mantenimiento, calibración y uso correcto de los equipos de prueba atmosférica. La revisión también incorpora directrices nuevas sobre niveles de gas y detectores portátiles, aunque deja claro que cualquier medida adicional deberá definirse a partir de una evaluación de riesgos ligada al tipo de carga transportada y al marco normativo aplicable.

El SMS pasa al centro de la gestión

Por su alcance operativo, la actualización de la OMI obliga a mirar de nuevo el sistema de gestión de la seguridad en los buques. DNV subraya que la entrada a espacios confinados debe tratarse como una operación clave para la seguridad del personal y no como una tarea rutinaria.

Esto implica revisar procedimientos, asegurar disponibilidad de equipos, asignar tiempo suficiente para planificar cada entrada y llevar este tema a auditorías internas, revisiones de gestión y controles del máster. El liderazgo organizativo, tanto a bordo como en tierra, también adquiere mayor peso, ya que la eficacia de las medidas depende del compromiso, la competencia y la actitud de quienes toman decisiones.

¿Qué recomienda DNV a los armadores y operadores?

En línea con la nueva circular, DNV recomienda a sus clientes usar la Resolución MSC.581(110) como base para actualizar sus sistemas de gestión de la seguridad. La firma considera prioritario que los buques cuenten con información clara, equipos adecuados y formación suficiente para aplicar las salvaguardias exigidas.

Además, la evaluación de riesgos deberá contemplar la naturaleza de la carga y la normativa asociada, incluidas las Fichas de Datos de Seguridad y códigos internacionales como IMDG, IMSBC, IBC e IGC cuando corresponda. Con ello, la meta es reducir la exposición del personal a atmósferas peligrosas y mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias a bordo.

En este contexto, la revisión de la OMI marca una señal clara para armadores y operadores: la seguridad en espacios confinados exige planificación, disciplina operativa y una gestión preventiva mucho más detallada que la aplicada hasta ahora.

Fuente y foto: DNV