El proyecto Morecambe Net Zero (MNZ) Peak Cluster dio un paso decisivo para reforzarse como una de las iniciativas de captura y almacenamiento de carbono (CCS) más importantes de Europa. Spirit Energy anunció que la Autoridad de Transición del Mar del Norte (NSTA) aprobó el ingreso del proyecto a la fase de evaluación de su licencia de almacenamiento de carbono, un avance regulatorio que acerca la puesta en marcha de una infraestructura destinada a reducir las emisiones de la industria británica del cemento y la cal.
La decisión permite avanzar en la preparación de los permisos necesarios para almacenar dióxido de carbono en los yacimientos agotados North y South Morecambe, ubicados en el este del Mar de Irlanda. Estas instalaciones dejarán de producir gas hacia finales de la década y serán reutilizadas como depósitos geológicos para el almacenamiento permanente de CO₂.
Tres años de estudios respaldan la viabilidad del proyecto
Para alcanzar esta etapa, Spirit Energy desarrolló durante tres años una extensa campaña técnica que incluyó estudios de subsuelo, ingeniería, seguridad industrial y análisis ambientales.
Además, la compañía realizó una adquisición sísmica 3D de alta resolución y un programa avanzado de imagen sísmica sobre los campos de Morecambe. Los trabajos fueron ejecutados por Shearwater Geoservices y abarcaron aproximadamente 500 kilómetros cuadrados de superficie marina.
Los resultados confirmaron la capacidad de los yacimientos para almacenar cerca de mil millones de toneladas de dióxido de carbono, una cifra que podría convertir a Morecambe en uno de los mayores centros de almacenamiento offshore del Reino Unido.
Un impulso para la descarbonización del cemento y la cal
El desarrollo de MNZ Peak Cluster busca abordar uno de los mayores desafíos de la transición energética, la reducción de emisiones en industrias intensivas en carbono.
El proyecto contempla transportar hasta tres millones de toneladas de CO₂ al año desde cuatro plantas de cemento y cal ubicadas en Derbyshire y Staffordshire hacia los antiguos campos de gas de Morecambe. De esta manera, las emisiones capturadas quedarían almacenadas de forma segura bajo el lecho marino durante escalas de tiempo geológicas.
Según los promotores de la iniciativa, esta infraestructura contribuirá a la descarbonización de aproximadamente el 40 % de la industria británica del cemento y la cal, sectores considerados esenciales para la construcción y el desarrollo industrial del país.
Beneficios económicos y protección del empleo
Así mismo, las estimaciones del proyecto apuntan a un impacto económico significativo para el Reino Unido. Los socios prevén una contribución cercana a 1.800 millones de libras esterlinas para 2050, junto con la creación y protección de más de 13.000 puestos de trabajo en Derbyshire, Staffordshire y Cumbria.
La iniciativa también podría atraer alrededor de 5.000 millones de libras en inversiones relacionadas con actividades de construcción, operación y desarrollo de infraestructura asociada al almacenamiento de carbono.
Chris O’Shea, director ejecutivo de Centrica, resaltó que la reutilización de los yacimientos de Morecambe permitirá aprovechar infraestructura existente para acelerar la reducción de emisiones mientras se fortalece la competitividad industrial del Reino Unido.
Infraestructura energética adaptada a la transición
Por otra parte, el proyecto representa un ejemplo de cómo los activos energéticos tradicionales pueden integrarse en los objetivos de neutralidad climática.
Durante más de cuatro décadas, los yacimientos de Morecambe contribuyeron al suministro de gas natural para millones de hogares británicos. Ahora, la misma infraestructura podría desempeñar una nueva función al convertirse en un sistema de almacenamiento geológico para emisiones industriales.
Para Spirit Energy y Peak Cluster Limited, el avance regulatorio confirma el progreso de una iniciativa que combina seguridad energética, sostenibilidad industrial y reducción de emisiones, reforzando el papel de la captura y almacenamiento de carbono dentro de la estrategia climática del Reino Unido.
Fuente y foto: Spirit-energy