Asimismo, WhiteWater anunció la expansión de su sistema de gasoducto Pelican mediante la construcción del ramal Pelican Thrasher en Luisiana. La nueva infraestructura estará destinada a suministrar gas natural a la planta de licuefacción y exportación de Commonwealth LNG ubicada en Cameron Parish.
La iniciativa forma parte de la estrategia de crecimiento de la compañía dentro de la Costa del Golfo de Estados Unidos, una región que concentra algunos de los principales proyectos vinculados a la exportación de GNL hacia mercados internacionales.
En concreto, el proyecto contempla la instalación de aproximadamente 65 millas de tubería de 42 pulgadas de diámetro. El trazado se originará en el área de Gillis, situada en Beauregard Parish, y se extenderá hasta las instalaciones de Commonwealth LNG.
Además, el nuevo gasoducto tendrá capacidad para transportar hasta 2.5 mil millones de pies cúbicos diarios de gas natural. Según el cronograma previsto, la entrada en servicio está programada para el primer semestre de 2029.
Esta ampliación permitirá fortalecer la red de gasoducto existente y crear una nueva vía de suministro para una instalación que estará orientada al procesamiento y envío de gas natural licuado.
Por otra parte, la incorporación del ramal Pelican Thrasher representa un paso importante para Commonwealth LNG, ya que garantiza acceso a volúmenes significativos de gas natural necesarios para sus futuras operaciones de licuefacción.
El proyecto contribuirá a conectar la producción de gas de distintas cuencas estadounidenses con una terminal diseñada para atender la creciente demanda internacional de exportación de GNL. Esta conexión resulta especialmente relevante en un contexto donde los mercados energéticos continúan buscando fuentes de suministro competitivas y diversificadas.
De igual forma, el desarrollo del proyecto cuenta con el apoyo de varios socios financieros de WhiteWater. Entre ellos se encuentran FIC Partners Management, Stonepeak y Trace Capital Management, firmas especializadas en inversiones relacionadas con infraestructura energética y activos estratégicos.
FIC centra sus operaciones en activos críticos vinculados al transporte de gas, energía, servicios públicos, energías renovables y telecomunicaciones. Stonepeak administra aproximadamente 88 mil millones de dólares en activos y mantiene inversiones globales en sectores como energía, infraestructura digital, transporte y bienes raíces.
Mientras tanto, Trace Capital Management gestiona cerca de 1.900 millones de dólares en activos enfocados en exploración, producción y transporte de petróleo y gas dentro de Norteamérica.
Finalmente, la expansión del sistema de gasoducto Pelican refuerza la posición de Luisiana como uno de los principales centros energéticos de Estados Unidos. La combinación de nuevas terminales de licuefacción y proyectos de transporte de gas continúa atrayendo inversiones destinadas a incrementar la capacidad de exportación de GNL.
A medida que avanzan este tipo de desarrollos, la región consolida su relevancia dentro de las cadenas de suministro energético y amplía las opciones de comercialización para productores y consumidores de gas natural en distintos mercados internacionales.

Comenzó la construcción de una nueva refinería de Green Fuels Operating en Duncan, Oklahoma, un proyecto valorado en 400 millones de dólares que busca devolver la actividad industrial a un histórico complejo de refinación cerrado desde 1983. La instalación tendrá una capacidad inicial de 30.000 barriles diarios, con posibilidad de ampliarse hasta 50.000 barriles, y producirá combustibles como gasolina, diésel, queroseno, combustible de aviación y asfalto.
La planta operará de forma continua durante todo el año y generará entre 75 y 80 empleos permanentes, además de cientos de puestos indirectos en sectores relacionados. El proyecto se desarrollará sobre un terreno que fue objeto de un extenso proceso de remediación ambiental y que recientemente fue habilitado para nuevos desarrollos industriales. La empresa también destacó el uso de tecnologías de procesamiento que buscan reducir emisiones y mejorar la eficiencia operativa.
BP acordó vender una participación del 5% en el proyecto de gas natural licuado Browse, en Australia Occidental, a la empresa surcoreana GS Energy. Tras la operación, la energética británica conservará el 39,33% del desarrollo liderado por Woodside, que busca explotar el mayor yacimiento de gas sin desarrollar del país y abastecer a la infraestructura de exportación de North West Shelf.
La transacción se suma a recientes movimientos accionariales dentro del proyecto, incluido el interés de nuevos participantes internacionales. Aunque Browse continúa enfrentando desafíos regulatorios y comerciales, las compañías involucradas mantienen su respaldo al desarrollo por su potencial para suministrar gas tanto al mercado australiano como a clientes de la región Asia-Pacífico. El cierre del acuerdo aún depende de las aprobaciones regulatorias y de los socios de la empresa conjunta.
CB&I obtuvo un contrato para diseñar y construir cinco tanques de almacenamiento de gas natural licuado para el proyecto Commonwealth LNG, una futura terminal de exportación ubicada en Cameron, Luisiana. El acuerdo fue adjudicado por Technip Energies en representación de Caturus y contempla tanques de contención total con una capacidad de 50.000 metros cúbicos cada uno para respaldar una instalación con capacidad de exportación de 9,5 millones de toneladas anuales.
El alcance del contrato incluye ingeniería, adquisición, fabricación, construcción y puesta en marcha de las instalaciones, además de trabajos relacionados con cimentaciones, tuberías y plataformas asociadas a los tanques. La construcción está prevista para comenzar durante el tercer trimestre de 2026 y las instalaciones mecánicas quedarían completadas en 2029. Según la compañía, el valor del contrato se encuentra dentro de su categoría de proyectos significativos, que oscila entre 250 y 500 millones de dólares.
ExxonMobil presentó una solicitud ante la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Guyana para desarrollar el descubrimiento de gas-condensado Haimara, ubicado en el bloque Stabroek. De recibir las autorizaciones necesarias, el proyecto se convertiría en el noveno desarrollo del consorcio en esta prolífica área offshore. Sin embargo, antes de cualquier aprobación, la autoridad ambiental exigió una evaluación de impacto ambiental completa debido a la magnitud y duración previstas de las operaciones.
Haimara forma parte de una estrategia más amplia enfocada en el potencial gasífero del sureste del bloque Stabroek. El desarrollo contempla la perforación de nuevos pozos, infraestructura submarina y la instalación de una unidad flotante de producción. Además, la compañía estudia alternativas para transportar gas hacia la región de Berbice, donde el gobierno busca impulsar un nuevo centro de desarrollo industrial apoyado en recursos energéticos locales.