Sean Riccardelli, Director Principal - Responsable de Norteamérica en evoSonic, analizó durante API Summit 2026 cómo el software técnico y la inteligencia artificial pueden mejorar los procesos de inspección, cálculo y análisis de riesgo en instalaciones industriales. Su intervención puso el foco en una idea concreta: la tecnología debe facilitar el trabajo del ingeniero sin reemplazar su criterio profesional.
A lo largo de la entrevista, Riccardelli explicó que una plataforma industrial debe adaptarse al conocimiento del usuario y permitirle llegar con rapidez a los datos que necesita. En este contexto, la facilidad de uso no consiste en reducir cada proceso a una serie de pasos básicos. Consiste en eliminar obstáculos y ofrecer una ruta clara hacia cálculos que pueden afectar la seguridad y la operación de una planta.
El encuentro también permitió revisar el papel de la inteligencia artificial en la gestión de información técnica. Para Riccardelli, su mayor valor está en reunir registros dispersos, resumir documentos y presentar datos útiles para que el ingeniero pueda tomar una decisión mejor sustentada.
En primer lugar, API Summit 2026 abrió un espacio para discutir cómo debe diseñarse el software dirigido a ingenieros, inspectores y especialistas en integridad de activos. Estos usuarios cuentan con experiencia y conocen los procesos que deben ejecutar. Por esa razón, una plataforma industrial no debería tratar de sustituir su conocimiento mediante rutas rígidas o asistentes que oculten los cálculos.
Riccardelli señaló que una experiencia de usuario adecuada debe respetar la capacidad técnica del profesional. El objetivo es que cada ingeniero pueda acceder a sus flujos de trabajo con rapidez y sin depender de procesos extensos de configuración.
Esta idea cambia el sentido habitual del concepto “fácil de usar”. En una aplicación de consumo, la simplicidad puede significar menos opciones. En un software de inspección industrial, significa ofrecer control, claridad y acceso directo a los elementos que el usuario necesita.
Además, el diseño debe considerar distintos niveles de experiencia, un ingeniero con años de trabajo puede querer entrar directamente en los datos mientras que un usuario más reciente puede requerir una guía progresiva. La plataforma debe responder a ambos perfiles sin ocultar los pasos que sigue ni limitar la capacidad de revisión.
Así mismo, la interfaz debe mostrar qué información se utiliza, qué decisiones se toman y cómo se obtiene cada resultado. Esta visibilidad es crucial cuando los cálculos deben presentarse ante otros especialistas, responsables de planta, auditores o reguladores.
Por otro lado, uno de los puntos centrales de la conversación fue la trazabilidad, en los entornos industriales, un cálculo puede influir en la continuidad operativa de una instalación o en la evaluación de equipos expuestos a sustancias tóxicas e inflamables.
En esas condiciones, el ingeniero necesita algo más que un resultado final, debe conocer el origen de los datos, los supuestos utilizados y la secuencia seguida por el sistema.
Riccardelli explicó que el software técnico debe permitir que los cálculos sean verificables y defendibles. Esta capacidad ofrece respaldo durante auditorías internas, revisiones externas y procesos regulatorios. También ayuda a mantener un registro claro de las decisiones tomadas a lo largo del ciclo de vida de un activo.
La confianza ocupa un lugar central en este proceso, un ingeniero puede apoyarse en la tecnología pero necesita comprobar que los resultados tienen una base sólida. Por ello, la validación interna y la revisión por terceros forman parte de la propuesta presentada durante API Summit 2026.
En este sentido, la confianza no surge de una interfaz atractiva, surge de la posibilidad de revisar el procedimiento y confirmar que cada cálculo responde a una metodología reconocida.
Además, el desarrollo de estas herramientas requiere la participación directa de ingenieros. La experiencia de campo permite identificar errores comunes, límites operativos y necesidades que no siempre son visibles para un equipo centrado únicamente en programación.
A continuación, Riccardelli abordó el uso de inteligencia artificial en ingeniería e inspección industrial. Su postura fue clara: la IA puede acelerar el análisis y reducir tareas repetitivas pero la decisión debe permanecer bajo responsabilidad de un profesional competente.
En una planta, la información técnica suele encontrarse en múltiples fuentes, puede estar en diagramas de flujo de procesos, balances de masa y energía, fotografías, informes de inspección, registros históricos, archivos escaneados o sistemas documentales separados.
Esta fragmentación obliga al ingeniero a invertir tiempo en localizar documentos y comparar datos antes de emitir una conclusión. La inteligencia artificial puede reducir esa carga al identificar información relevante, organizarla y generar resúmenes que faciliten su revisión.
Durante API Summit 2026, Riccardelli indicó que esta capacidad permite reunir datos estructurados y no estructurados. Un sistema puede trabajar con registros digitales y documentos que antes permanecían en archivadores físicos. También puede relacionar imágenes de inspección con antecedentes técnicos o condiciones registradas en otros sistemas.
Sin embargo, la automatización tiene límites, la plataforma puede presentar contexto y destacar patrones pero no debería asumir por sí misma una decisión crítica sobre la operación de un equipo.
El juicio técnico sigue siendo necesario para evaluar la calidad de los datos, revisar excepciones y considerar condiciones específicas de cada instalación. La IA actúa como una herramienta de apoyo que ayuda al especialista a trabajar con mayor velocidad y consistencia.
Además, la centralización de datos puede cambiar el uso del tiempo dentro de los equipos de inspección. En muchas organizaciones, los especialistas dedican una parte considerable de su jornada a buscar documentos almacenados en sistemas distintos.
Esa tarea puede incluir localizar informes antiguos, revisar fotografías, validar versiones y confirmar si un registro corresponde al equipo correcto. Cuando la información se encuentra dispersa, aumenta el riesgo de trabajar con datos incompletos o desactualizados.
La propuesta analizada en API Summit 2026 busca llevar esa información a un entorno común, el sistema puede extraer contenido de distintas fuentes y presentarlo de forma ordenada para que el ingeniero concentre su esfuerzo en el análisis.
Este cambio puede mejorar la repetibilidad de los procesos, si varios profesionales trabajan con la misma base de datos y siguen una metodología visible, resulta más sencillo comparar resultados y detectar diferencias.
Así mismo, una plataforma con trazabilidad permite conocer quién realizó una revisión, qué información utilizó y qué cambios se introdujeron. Este registro es útil cuando un activo pasa por varias inspecciones o cuando distintos contratistas participan en una misma evaluación.
La mejora no depende únicamente de hacer cálculos más rápidos, también consiste en reducir la posibilidad de que un dato importante quede fuera del análisis.

Otro aspecto tratado por Riccardelli fue la capacidad de adaptación, las necesidades de un consultor independiente son diferentes a las de una gran empresa con múltiples plantas y equipos distribuidos en varias regiones.
Por ello, una solución de software industrial debe servir tanto a un solo ingeniero como a una organización de gran escala, el usuario individual necesita acceso rápido y una configuración sencilla. La empresa requiere control de proyectos, asignación de usuarios y una estructura capaz de sostener flujos de trabajo más amplios.
La entrevista destacó que el proceso de adopción debe ser directo, un equipo debería poder crear un espacio de trabajo, definir proyectos, asignar usuarios y comenzar a utilizar las aplicaciones sin depender de una integración extensa con el departamento de tecnología.
Esta facilidad reduce una barrera frecuente en la adopción de nuevas herramientas, cuando el cambio de plataforma exige demasiados pasos, algunos usuarios regresan a sus métodos anteriores. También pueden crear soluciones paralelas que dificultan el control de la información.
En cambio, una incorporación más clara ayuda a que el ingeniero perciba valor desde las primeras tareas. El sistema debe permitir que el usuario continúe con una metodología conocida mientras aprovecha nuevas funciones de análisis y gestión documental.
Por otra parte, API Summit 2026 también dejó una reflexión sobre las diferencias entre generaciones de ingenieros e inspectores. Algunos profesionales comenzaron su carrera con registros en papel mientras que otros se han formado en un entorno dominado por dispositivos móviles y aplicaciones digitales.
Riccardelli aclaró que esta diferencia no depende únicamente de la edad, también está relacionada con el nivel de familiaridad tecnológica de cada persona.
Una plataforma industrial debe atender ambos perfiles, el profesional con mayor experiencia de campo necesita reconocer la lógica de los procedimientos que ha utilizado durante años. El usuario con mayor capacidad digital espera una interfaz rápida, conectada y preparada para trabajar desde distintos dispositivos.
El reto consiste en unir ambas perspectivas, el software debe conservar la secuencia técnica que da confianza al especialista y al mismo tiempo ofrecer herramientas que reduzcan tareas manuales.
Este equilibrio es relevante porque la experiencia acumulada sigue siendo una fuente valiosa de conocimiento. La tecnología puede organizar datos y ofrecer contexto pero necesita incorporar la forma en que los ingenieros interpretan condiciones reales de operación.
En paralelo, el perfil de evoSonic aporta otro elemento al análisis. La empresa se presenta como una compañía con raíces estadounidenses y australianas creada por técnicos para técnicos. Su actividad se relaciona con equipos y soluciones para ensayos no destructivos e inspección industrial.
Esta visión parte de los problemas que aparecen durante el trabajo de campo. Los técnicos necesitan herramientas que respondan a condiciones reales y que reduzcan la complejidad de cada flujo de inspección.
Sean Riccardelli representa esta perspectiva desde su cargo como Principal y Head of North America. Su intervención en API Summit 2026 conectó la experiencia práctica con temas como digitalización, inteligencia artificial y gestión de datos técnicos.
El vínculo entre hardware, software y criterio profesional será cada vez más importante en la inspección industrial. Los equipos de medición generan información mientras las plataformas digitales ayudan a ordenarla. El ingeniero convierte esos datos en una decisión operativa.
Finalmente, la conversación permitió observar que la digitalización industrial no debería medirse por la cantidad de funciones incorporadas a una plataforma. Su valor depende de la capacidad para resolver problemas concretos y respaldar decisiones técnicas.
API Summit 2026 mostró que la inteligencia artificial puede reducir el tiempo dedicado a buscar información y preparar datos. También puede mejorar la consistencia de los análisis cuando reúne fuentes dispersas y presenta el contexto de forma clara.
Aun así, el ingeniero mantiene un papel central. Es quien valida los datos, interpreta los resultados y asume la responsabilidad de cada decisión.
La trazabilidad completa este enfoque. Al mostrar los cálculos, las fuentes y los pasos seguidos, el software permite revisar el trabajo y defenderlo ante otros actores.
Para Sean Riccardelli, este equilibrio entre tecnología y experiencia profesional define el camino de la inspección industrial. Las herramientas digitales pueden hacer que el proceso sea más rápido y ordenado. Sin embargo, su verdadera utilidad aparece cuando ayudan al ingeniero a decidir con mayor claridad y confianza.
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Fuente: Inspenet.