El gobierno de Queensland anunció una inversión de 25 millones de dólares australianos destinada a desarrollar diésel renovable en la refinería de Lytton, ubicada en Brisbane. La instalación es operada por Ampol y se convertirá en el eje de una estrategia orientada a reforzar la producción local de combustible sostenible.
Asimismo, el proyecto contempla transformar residuos, aceites vegetales y grasas animales en biocombustible. La meta inicial apunta a alcanzar una producción de 20 millones de litros anuales a partir de 2028.
Por su parte, Ampol asume un rol central como operador de la refinería donde se desarrollará esta energía alternativa. La compañía se posiciona como un actor relevante dentro del cambio hacia combustibles más diversificados en Australia.
De igual forma, la infraestructura existente en Lytton facilita la adaptación hacia procesos de producción más sostenibles, lo que reduce tiempos de implementación y optimiza recursos.
En paralelo, la inversión se produce en un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas que han afectado el suministro de petróleo. La reducción del flujo desde Oriente Medio ha incrementado los precios del crudo y ha elevado la preocupación por posibles interrupciones.
Ante este panorama, distintos países han intensificado sus esfuerzos para desarrollar biocombustibles y disminuir su exposición a mercados externos.
En cuanto a la escala del proyecto, los 20 millones de litros previstos equivalen aproximadamente a 125.000 barriles de petróleo. Esta cifra representa cerca del 10% del consumo diario de Australia, que ronda el millón de barriles.
Además, el gobierno estatal indicó que existen planes para ampliar la producción a cientos de millones de litros en la próxima década, lo que consolidaría al diésel renovable como una fuente relevante dentro del mix energético.
Desde el ámbito político, las autoridades subrayan que este tipo de iniciativas buscan reducir la dependencia de importaciones y fortalecer la seguridad energética nacional. La producción local de combustible sostenible permitiría mayor control frente a crisis externas.
En este sentido, el desarrollo de biocombustible se presenta como una herramienta para estabilizar el suministro y mitigar riesgos asociados a cadenas globales.
Por otro lado, el sector agrícola australiano aparece como un aliado potencial en esta transición. Durante años, los productores han impulsado la creación de una industria que transforme materias primas en energía alternativa.
Sin embargo, el avance de estos proyectos depende en gran medida del respaldo gubernamental, considerado necesario para garantizar su viabilidad económica y fomentar nuevas inversiones.

Sierra Leona firmó un permiso con Shell que autoriza estudios geológicos y geofísicos en una amplia zona marítima. El acuerdo cubre unos 20.600 kilómetros cuadrados en alta mar e incluye análisis de cuencas y sistemas petroleros. La Dirección de Petróleo del país explicó que este programa busca entender mejor el potencial de hidrocarburos en aguas profundas.
El permiso sigue una línea similar a otro acuerdo firmado antes con Eni y busca atraer grandes empresas del sector. Shell aclaró que este tipo de acuerdos permite acceder a datos y evaluar oportunidades sin compromiso de inversión inmediata. Cualquier paso futuro dependerá de regulaciones y evaluaciones técnicas más detalladas.
DeepOcean obtuvo un contrato para apoyar la instalación de cables submarinos en la fase 2 del parque eólico marino TPC en Taiwán. El trabajo incluye conectar turbinas con subestaciones en alta mar junto con servicios de ingeniería y gestión. Para estas labores la empresa colaborará con Dong Fang Offshore y usará un buque especializado equipado con sistemas para tendido eficiente de cables.
El proyecto está ubicado frente a la costa de Changhua y tendrá una capacidad de 295 MW con 31 turbinas. Las obras ya comenzaron y se espera que finalicen en 2026. Este avance llega después de la expansión de DeepOcean en Asia-Pacífico tras la compra de Shelf Subsea lo que refuerza su presencia en energías marinas.
El Grupo WH Scott completó la adquisición de Workplace Inspection Services Ltd una empresa con sede en Gales especializada en inspecciones de ingeniería enfocadas en normas de seguridad. La firma se integrará en Metlab la unidad técnica del grupo lo que marca su primera expansión directa en Gran Bretaña y amplía su alcance en el mercado.
La compañía adquirida cuenta con experiencia en inspecciones clave para el cumplimiento normativo en el Reino Unido y se suma a una red que ya acumula varias empresas del sector. Con esta integración WH Scott busca ampliar su oferta de servicios fortalecer su base de clientes y aprovechar la experiencia técnica combinada de ambas organizaciones.
Rusia planea detener desde mayo los envíos de petróleo de Kazajstán hacia Alemania a través del oleoducto Druzhba según fuentes del sector. Este flujo ha sido una vía importante para abastecer a la refinería PCK en Schwedt que cubre gran parte del consumo en Berlín y Brandeburgo. En 2025 estos envíos superaron los 2 millones de toneladas y crecieron frente al año previo.
El posible corte afectaría cerca del 17% del crudo que procesa esta refinería y se suma a interrupciones recientes en la infraestructura energética de la región. Aunque no hay confirmación oficial por parte de Rusia Kazajstán o Alemania el escenario ya genera preocupación en el mercado. Polonia indicó que podría redirigir suministros a través del puerto de Gdansk si es necesario.