En el marco de NISTM 2026, uno de los encuentros más relevantes para la industria de almacenamiento de líquidos, la integridad de activos vuelve a situarse en el centro del debate técnico, con especial atención a soluciones como la protección catódica. En este contexto, John Wallace, Business Development en Corrpro Companies, Inc., compartió su visión sobre los retos actuales en la gestión de corrosión en terminales.
Desde su experiencia, Wallace abordó un problema recurrente en el sector: la dificultad de controlar infraestructuras que no están a la vista, como fondos de tanques y tuberías enterradas. Esta realidad condiciona la toma de decisiones y eleva el riesgo operativo si no se gestiona de forma adecuada.
Corrpro Companies forma parte del grupo Azuria Water Solutions, una organización con más de 50 años de experiencia en soluciones tecnológicas para infraestructuras hídricas y activos industriales . Dentro de este ecosistema, la compañía se especializa en soluciones integrales de protección catódica, con un enfoque claro en la integridad de activos.
Su propuesta se basa en ofrecer servicios llave en mano que cubren desde la inspección hasta la implementación y mantenimiento de sistemas diseñados para proteger tanques, fondos de tanques y redes de tuberías asociadas en terminales. Este enfoque integral permite a los operadores contar con una visión completa del estado de sus activos.
Uno de los puntos más relevantes de la entrevista gira en torno a un concepto sencillo pero crítico: lo que no se ve, no se gestiona. En el caso de las infraestructuras enterradas o de difícil acceso, esta premisa se traduce en una falsa sensación de seguridad.
La corrosión puede avanzar sin señales visibles hasta alcanzar niveles críticos. Según explicó Wallace, muchos operadores no actúan hasta que el problema ya es evidente, lo que incrementa los costes y el impacto operativo. Este escenario pone de manifiesto la necesidad de adoptar estrategias más proactivas basadas en datos reales.
Frente a este reto, la protección catódica se presenta como una herramienta importante para monitorizar el estado de los activos. En este sentido, Corrpro apuesta por un modelo basado en la presencia de técnicos especializados en campo, encargados de realizar mediciones y evaluaciones periódicas.
Estos profesionales inspeccionan terminales y recopilan datos que permiten identificar niveles de corrosión tanto en tuberías como en fondos de tanques. A partir de esta información, se generan informes detallados que ofrecen una visión clara del estado real de las infraestructuras.
Además, el análisis comparativo año a año permite detectar tendencias y evaluar si los sistemas de protección catódica mantienen su eficacia o si, por el contrario, están perdiendo rendimiento. Este seguimiento continuo resulta fundamental para anticipar fallos y planificar intervenciones.

Otro aspecto importante abordado por Wallace es la capacidad de determinar el momento en que un sistema de protección catódica deja de cumplir su función. Lejos de tratarse de una decisión puntual, este proceso se basa en el análisis de datos acumulados en el tiempo.
Cuando los indicadores muestran una disminución progresiva en la eficacia del sistema, los operadores pueden identificar que ya no se cumplen los estándares requeridos de control de corrosión. Este punto marca la necesidad de actuar, ya sea mediante ajustes, mantenimiento o sustitución del sistema.
La ventaja de este enfoque radica en que las decisiones se sustentan en evidencia técnica y no en suposiciones, lo que reduce la incertidumbre y mejora la gestión de riesgos.
En paralelo al trabajo en campo, la digitalización juega un papel cada vez más relevante en la gestión de integridad de activos. Corrpro integra los datos recopilados en plataformas digitales basadas en la nube, lo que permite a los clientes acceder a información actualizada en tiempo real.
Este tipo de soluciones facilita la supervisión continua de los sistemas de protección catódica y mejora la capacidad de respuesta ante posibles incidencias. Así mismo, permite centralizar la información y utilizarla como base para estrategias de mantenimiento más eficientes.
La disponibilidad de datos en tiempo real transforma la forma en que las empresas gestionan sus activos, pasando de un enfoque reactivo a uno más predictivo y basado en análisis.
El mensaje principal que se desprende de la intervención de John Wallace es claro: la integridad de los activos depende de la capacidad de medir aquello que no es visible. En un entorno donde gran parte de las infraestructuras críticas permanece oculta, confiar en la percepción puede resultar costoso.
La protección catódica, combinada con inspección en campo y herramientas digitales, permite cerrar esta brecha de información. Gracias a ello, los operadores pueden tomar decisiones más informadas y reducir el riesgo asociado a la corrosión.
A medida que la industria avanza hacia modelos más digitales, la integración de datos y la monitorización continua se consolidan como pilares en la gestión de activos. En este escenario, soluciones como las que ofrece Corrpro refuerzan su relevancia dentro del sector.
La combinación de experiencia técnica, presencia en campo y capacidades digitales posiciona a empresas como parte activa en la evolución de las estrategias de mantenimiento en terminales industriales. El reto ahora pasa por seguir avanzando en la adopción de estas herramientas y en la concienciación sobre la importancia de actuar antes de que los problemas sean visibles.
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Fuente: Inspenet.