La ingeniería marítima en México vive una evolución constante, promovida por empresas que han sabido adaptarse a los retos globales. Un claro ejemplo es Grupo HB, una compañía con más de tres décadas de trayectoria que ha logrado posicionarse como referente en proyectos offshore y energéticos de alta complejidad.
En una entrevista exclusiva, Rodrigo González, presidente de Grupo HB, comparte las claves del éxito de una empresa que ha llevado la ingeniería mexicana a estándares internacionales.
Grupo HB nace como un proyecto familiar con una visión clara: ofrecer soluciones de ingeniería especializada con compromiso y disciplina. A lo largo de 36 años, la empresa ha evolucionado desde proyectos de infraestructura portuaria hasta convertirse en un actor crucial en el desarrollo de soluciones offshore y en terminales de gas natural licuado (LNG).
Este crecimiento ha estado marcado por una constante adaptación tecnológica y la búsqueda de nichos especializados dentro del sector marítimo.
Uno de los principales diferenciadores de Grupo HB es su capacidad para desarrollar ingeniería adaptada al contexto latinoamericano. Este enfoque permite ofrecer soluciones más precisas y eficientes, facilitando la colaboración con grandes compañías internacionales.
La empresa ha apostado por la “tropicalización” de la ingeniería, ajustando estándares globales a las condiciones locales, lo que mejora la ejecución y reduce riesgos en proyectos complejos.
Entre sus logros más destacados se encuentra el reemplazo de brazos marinos de carga en una terminal de LNG, considerados entre los más grandes instalados en el Pacífico y en América.
Este proyecto representó un reto técnico significativo debido a:
La planificación rigurosa y la integración cliente-empresa fueron importantes para su éxito, permitiendo una ejecución segura y eficiente.

Uno de los aprendizajes más importantes del proyecto fue la capacidad de adaptación ante imprevistos, como cambios climáticos repentinos que obligaban a detener operaciones.
La estrategia de Grupo HB se basa en:
Este enfoque reduce la incertidumbre y fortalece la confianza en cada etapa del proyecto.
El éxito del proyecto también dependió de la coordinación con equipos de distintos países, incluyendo especialistas de Noruega y Panamá.
La integración efectiva se logró mediante:
Este modelo de trabajo ha permitido a Grupo HB competir en escenarios globales.
El gas natural licuado se posiciona como un elemento importante en la transición hacia energías más limpias. Grupo HB ha identificado esta oportunidad y ha enfocado parte de su estrategia en el desarrollo de soluciones para este sector.
La empresa ya cuenta con capacidades técnicas y alianzas estratégicas para participar en proyectos relacionados con nuevas tecnologías energéticas.
Actualmente, Grupo HB opera en países como Perú y proyecta su expansión hacia Colombia, Argentina, Honduras e incluso India.
Esta internacionalización refleja:
Uno de los pilares de Grupo HB es su cultura empresarial, basada en la honestidad y la comunicación directa con el cliente.
Entre sus principales valores destacan:
Estos elementos han sido determinantes para consolidar relaciones de largo plazo.
Rodrigo González enfatiza que el sector requiere profesionales capaces de adaptarse a un entorno que cambia rápidamente.
El consejo para los jóvenes es claro:
Acelerar su aprendizaje y alinearse con la velocidad del cambio tecnológico.
La combinación de talento y adaptación será crucial para liderar el futuro de la ingeniería offshore.
Grupo HB demuestra que la ingeniería mexicana puede competir a nivel global, liderando proyectos complejos con innovación, precisión y una sólida cultura empresarial.
Su enfoque en sostenibilidad, especialización y expansión internacional lo posiciona como un referente en el sector marítimo y energético, marcando el camino para el desarrollo de la ingeniería offshore en Latinoamérica.