El buque de superficie no tripulado (USV) Challenger, de 24 metros de eslora, completó su primer proyecto totalmente remoto con las operaciones del buque y del vehículo operado remotamente (ROV) gestionadas íntegramente desde tierra.
Según informó DeepOcean el 4 de septiembre, el control se realizó desde su Centro de Operaciones Remotas (ROC) ubicado en Haugesund. La operación supone la primera aplicación del Challenger en un proyecto donde tanto el USV como el ROV asociado fueron gestionados de manera remota.
El Challenger pertenece a USV A/S, empresa conjunta formada por DeepOcean, Solstad Offshore y Østensjø Rederi. El proyecto del buque fue concebido para desarrollar una nueva modalidad de ejecución de servicios submarinos con menor dependencia de embarcaciones convencionales.
El ROV intervino sobre un colector submarino
Durante el proyecto, el Challenger trabajó mediante operaciones simultáneas (SIMOPS) a bordo del buque BB Ocean. El alcance incluyó trabajos ejecutados mediante ROV sobre la estructura de protección del techo de un colector submarino.
En concreto, el vehículo submarino realizó tareas de ajuste y desconexión de esta estructura para apoyar las actividades de instalación desarrolladas en el Centro de Pruebas Submarinas de Equinor en Kårstø.
De esta forma, la operación permitió ejecutar desde tierra funciones que tradicionalmente requieren personal y equipos de apoyo directamente involucrados en las operaciones offshore.
Johnny-Andrè Spangberg, director de Desarrollo de Negocios del Grupo y responsable de USV en DeepOcean, destacó la finalización del proyecto submarino para Equinor y las posibilidades que ofrecen estos servicios submarinos de nueva generación.
Operaciones del USV controladas desde Haugesund
Uno de los aspectos técnicos centrales del proyecto fue la gestión conjunta del buque y del ROV desde el ROC de DeepOcean en Haugesund.
Este modelo permite que los especialistas supervisen y ejecuten las operaciones desde instalaciones terrestres mientras el USV permanece desplegado en el área de trabajo.
Así mismo, el concepto está alineado con la estrategia de DeepOcean de aplicar soluciones tecnológicas a servicios de inspección, ingeniería, instalación y mantenimiento en operaciones oceánicas.
USV Challenger alcanza hasta 30 días de autonomía
El USV Challenger fue diseñado por Salt Ship Design y construido por GONDAN Shipbuilders. Su construcción comenzó en marzo de 2024 después del pedido realizado por USV A/S.
Posteriormente, el buque fue botado en Astilleros Gondán el 26 de febrero de 2025. La ceremonia de bautizo se celebró en marzo y su entrega se completó en mayo de ese mismo año.
A nivel técnico, el Challenger incorpora un sistema de propulsión híbrido diésel-eléctrico y está preparado para permanecer hasta 30 días en el mar. El proyecto fue desarrollado con el objetivo de reducir las emisiones de CO2 en más de un 90 % frente a métodos convencionales.
La combinación de autonomía marítima, control desde tierra y operación remota de ROV plantea una alternativa para determinados trabajos submarinos que actualmente dependen de buques tripulados de mayor tamaño.
Fuente: Offshore Energy
Foto: DeepOcean