Zenobē anunció el cierre financiero de su sistema de almacenamiento de energía en baterías (BESS) de 200 MW y 800 MWh en Coalburn, South Lanarkshire, Escocia. La instalación se convertirá en la primera batería a escala de red de cuatro horas conectada a la red de transmisión del Reino Unido en alcanzar esta etapa financiera.
El proyecto marca un nuevo avance para el almacenamiento energético británico y refleja la creciente necesidad de soluciones flexibles capaces de respaldar una red eléctrica cada vez más dependiente de las energías renovables.
Coalburn impulsará la flexibilidad de la red eléctrica
La futura instalación podrá importar o exportar hasta 200 MW durante cuatro horas consecutivas, alcanzando una capacidad total de almacenamiento de 800 MWh.
Además, el sistema podrá operar bajo distintos esquemas de potencia y duración. Por ejemplo, será capaz de suministrar 100 MW durante ocho horas o 50 MW durante dieciséis horas manteniendo la misma capacidad energética, lo que amplía significativamente sus aplicaciones dentro del sistema eléctrico.
Los trabajos preparatorios ya comenzaron y la construcción formal arrancará en julio. La entrada en operación comercial está prevista para 2028.
Un proyecto respaldado por tecnología y financiación internacional
Zenobē desarrolla Coalburn junto a varios socios especializados del sector energético. e-STORAGE, filial de Canadian Solar, suministrará los sistemas de baterías, mientras que Omexom será responsable de la infraestructura asociada.
Por otro lado, Drax Group gestionará la comercialización del activo mediante un contrato de peaje destinado a optimizar su participación en los mercados energéticos y en los servicios de estabilidad de la red.
La financiación fue proporcionada por un grupo de entidades internacionales compuesto por Landesbank Baden-Württemberg (LBBW), ABN AMRO, Mizuho y Siemens Financial Services, instituciones que ya habían participado anteriormente en el proyecto de almacenamiento de 400 MW de Zenobē en Eccles.
El almacenamiento de larga duración gana protagonismo en el Reino Unido
La evolución del mercado eléctrico británico está incrementando la demanda de sistemas capaces de almacenar energía durante períodos más prolongados. Este tipo de activos permite aprovechar mejor la generación renovable y reducir las limitaciones asociadas a la variabilidad del viento y la energía solar.
Según James Basden, director fundador de Zenobē, Coalburn representa el cuarto proyecto a gran escala en Escocia que la empresa lleva al cierre financiero en los últimos dieciocho meses. El directivo destacó además que la compañía ha invertido más de 1.000 millones de libras esterlinas en Escocia durante los últimos tres años a través de proyectos de energía limpia y transporte sostenible.
Una apuesta por la descarbonización sin subsidios directos
El proyecto ha sido desarrollado sin subvenciones públicas y constituye una muestra de la madurez alcanzada por el mercado británico de almacenamiento energético.
Así mismo, la iniciativa forma parte de la estrategia de Zenobē para acelerar la integración de energías renovables y fortalecer la seguridad energética del Reino Unido. Actualmente la compañía cuenta con 3,3 GWh de baterías operativas o en construcción en el país.
La instalación de Coalburn contribuirá a mejorar la resiliencia del sistema eléctrico, facilitar una mayor incorporación de generación renovable y respaldar los objetivos nacionales de energía limpia para 2030.
Fuente y foto: https://www.zenobe.com/