Iberdrola generó 45.906 GWh de electricidad renovable durante el primer semestre de 2026, una reducción interanual del 0,9 %, de acuerdo con los datos operativos provisionales publicados por la compañía.
A pesar de este ligero descenso en la producción, la empresa continuó ampliando su infraestructura renovable y alcanzó una potencia instalada de 46.058 MW, frente a los 43.688 MW registrados un año antes.
El crecimiento del parque de generación estuvo impulsado principalmente por nuevas instalaciones eólicas y solares, mientras que la producción hidroeléctrica experimentó una disminución asociada a la disponibilidad del recurso hídrico.
Iberdrola: La producción renovable depende tanto del clima como de la capacidad instalada
El comportamiento de las distintas tecnologías muestra cómo la generación eléctrica renovable está condicionada por factores operativos diferentes.
Durante el semestre, la energía eólica marina registró el mayor crecimiento relativo al aumentar 23,1 %, alcanzando 4.310 GWh, impulsada por la incorporación de nueva capacidad y por un desempeño favorable de los parques offshore.
La energía solar fotovoltaica incrementó su producción 4,8 %, mientras que la eólica terrestre mantuvo un crecimiento moderado del 0,7 %.
En contraste, la generación hidroeléctrica descendió 9,4 %, reflejando la elevada dependencia de esta tecnología respecto de las condiciones hidrológicas y de los niveles de almacenamiento en embalses.
Desde la ingeniería de sistemas eléctricos, este comportamiento confirma que el aumento de la capacidad instalada no garantiza, por sí solo, un incremento proporcional de la energía generada, ya que el rendimiento final depende del recurso primario disponible y del factor de capacidad de cada tecnología.
La diversificación geográfica reduce la exposición al riesgo operativo
Los resultados también evidencian el valor estratégico de operar un portafolio distribuido internacionalmente.
Mientras España registró una reducción de 4,9 % en la generación renovable y Brasil experimentó una caída de 22,9 %, otros mercados compensaron parcialmente esas disminuciones.
El Reino Unido incrementó su producción 27,3 %, impulsado por la expansión de la energía eólica terrestre y marina, mientras que Estados Unidos aumentó 6,1 % y el resto de los mercados internacionales registró un crecimiento conjunto de 11,8 %.
Esta diversificación geográfica permite reducir la exposición a fenómenos meteorológicos regionales, variaciones hidrológicas o diferencias estacionales que afectan de manera desigual a cada sistema eléctrico.
Fuente: https://www.iberdrola.com/
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