En un mundo donde el cambio climático es una preocupación global, reducir emisiones se ha convertido en una prioridad estratégica para las empresas del sector energético. La innovación tecnológica está jugando un papel crucial al permitir detectar, cuantificar y mitigar fugas de gases de efecto invernadero de forma más eficiente que nunca.
Durante un reciente webinar de Inspenet, el experto Malvin Delgado abordó cómo la tecnología avanzada está revolucionando la gestión de emisiones en industrias como oil y gas, renovables y petroquímica.
Uno de los conceptos más importantes es claro:
No podemos reparar lo que no medimos, ni resolver lo que no conocemos.
Explicó Malvin Delgado.
Durante años, las emisiones de gas natural fueron consideradas pérdidas operativas aceptables. Sin embargo, hoy la regulación y la presión social exigen a las empresas reducirlas prácticamente a cero.
El desafío actual no es solo cumplir con normativas, sino ir más allá mediante estrategias alineadas con criterios ESG (Environmental, Social & Governance), que impactan directamente en la reputación y valor de las empresas.
La tecnología moderna permite detectar fugas de gas con una precisión sin precedentes mediante sistemas móviles equipados con sensores de alta sensibilidad.
El sistema integra tres elementos cruciales:
Gracias a esta combinación, es posible detectar emisiones incluso a 200 metros de distancia, superando ampliamente los métodos tradicionales.
Uno de los mayores avances de esta tecnología es la capacidad de cuantificar emisiones.
Esto permite:
Siguiendo el principio de Pareto, el 20% de las fugas puede generar el 80% de las emisiones, lo que permite optimizar recursos y lograr reducciones significativas.
Las decisiones dejan de basarse en suposiciones y pasan a basarse en datos reales.
Se invierte solo donde existe un problema real, evitando reemplazos innecesarios.
Las fugas pueden localizarse en tiempo real para actuar inmediatamente.
Permite alinearse con objetivos globales de reducción de emisiones.

Esta tecnología es un claro ejemplo de cómo la transformación digital impulsa la sostenibilidad. El uso de:
permite analizar millones de datos y mejorar continuamente la precisión del sistema.
De hecho, estos sistemas han alcanzado niveles de efectividad superiores al 95% en la detección de fugas.
Aunque su uso principal está en redes de gas, esta tecnología tiene aplicaciones en múltiples sectores:
Incluso puede identificar más de 230 tipos de gases distintos, ampliando enormemente su potencial.
Las empresas energéticas están evolucionando hacia modelos donde las emisiones deben reducirse a cero. Para lograrlo, la clave está en:
La tecnología ya no es una opción, sino un habilitador fundamental para cumplir con los compromisos ambientales y operativos del futuro.
La detección avanzada de emisiones representa un cambio de paradigma en la industria energética. Gracias a la integración de sensores, inteligencia artificial y análisis en la nube, hoy es posible transformar la manera en que las empresas gestionan sus activos y su impacto ambiental.
En un entorno donde la sostenibilidad y la eficiencia son importantes, adoptar estas soluciones no solo mejora el desempeño operativo, sino que posiciona a las organizaciones como líderes en la transición energética.