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Gestión de la integridad de activos con Baker Hughes y Antea

  • Autor: Inspenet TV.

  • Fecha de publicación: 10 agosto 2026

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La gestión de la integridad de activos atraviesa una etapa de transformación promovida por la digitalización, la conectividad industrial y el uso estratégico de la inteligencia artificial. Durante el API Summit 2026, Baker Hughes y Antea compartieron su visión sobre cómo estas tecnologías están cambiando la manera en que los operadores industriales identifican riesgos, priorizan inspecciones y toman decisiones sobre activos críticos.

En la entrevista participaron Nicolás Castañeda, Líder de Equipo de Soluciones Empresariales Globales de Baker Hughes, y Floyd Baker, Vicepresidente de Antea Americas, quienes abordaron la evolución de la inspección basada en riesgo, el papel de los gemelos digitales y la integración de ambas compañías dentro del ecosistema Cordant™ de Baker Hughes. El mensaje fue claro: el sector está dejando atrás modelos estáticos para avanzar hacia plataformas capaces de interpretar datos en tiempo real y convertirlos en acciones concretas antes de que se produzca una falla.

Una visión unificada de la integridad y el riesgo

Uno de los anuncios más relevantes de la conversación fue la integración de Antea dentro del ecosistema Cordant™, la plataforma digital de Baker Hughes diseñada para conectar diferentes disciplinas relacionadas con el rendimiento de los activos industriales.

Según explicó Nicolás Castañeda, el objetivo es proporcionar una solución homogénea que permita utilizar el riesgo como una unidad común de análisis entre distintas áreas de operación. Esta integración reúne capacidades relacionadas con la estrategia de activos, el estado de salud de los equipos, la eliminación de defectos y la gestión de la integridad mecánica.

Gracias a esta aproximación, los operadores disponen de una visión mucho más amplia sobre el estado de sus instalaciones. En lugar de analizar la información de forma aislada, la plataforma permite identificar dónde se concentra el mayor nivel de riesgo y establecer prioridades de actuación con una base técnica mucho más sólida.

Este enfoque representa una evolución significativa respecto a los sistemas tradicionales, donde la información procedente de inspecciones, mantenimiento y operación permanecía distribuida entre distintas herramientas sin una correlación eficiente.

La gestión de la integridad evoluciona en tiempo real

Durante décadas, la inspección basada en riesgo (Risk-Based Inspection o RBI) ha sido uno de los pilares para gestionar la integridad de equipos en la industria del petróleo, gas y procesos.

Sin embargo, Floyd Baker explicó que el verdadero cambio no reside en el concepto del RBI, sino en la forma en la que ahora puede alimentarse de información continuamente actualizada.

Antea ha desarrollado una plataforma que integra algoritmos capaces de calcular parámetros como la vida útil remanente, las tasas de corrosión o las condiciones máximas de operación permitidas dentro de un entorno de Digital Twin. Esta representación digital aporta contexto a los datos y facilita que ingenieros y responsables de integridad comprendan con mayor rapidez el estado real de cada activo.

La siguiente etapa consiste en transformar un proceso tradicionalmente periódico en un sistema dinámico.

Para ello, la plataforma conecta las Integrity Operating Windows (IOW) con diferentes fuentes de datos industriales, entre ellas sistemas DCS, PLC, SCADA, historiadores de datos y sensores distribuidos por la planta. Cuando alguno de estos parámetros supera los umbrales establecidos, la plataforma detecta automáticamente la desviación y la comunica al módulo de inspección basada en riesgo.

Como consecuencia, el sistema vuelve a calcular la probabilidad de fallo considerando las nuevas condiciones operativas. De esta forma, el riesgo deja de ser una fotografía obtenida durante una inspección programada y pasa a convertirse en un indicador que evoluciona prácticamente en tiempo real.

Para los operadores, este cambio significa disponer de información mucho más actualizada para priorizar inspecciones, planificar intervenciones y reducir la exposición a fallas inesperadas.

Automatización y contexto para convertir datos en decisiones

Uno de los aspectos que Floyd Baker destacó repetidamente fue la importancia del contexto.

Las instalaciones industriales generan enormes volúmenes de información procedente de inspecciones, sensores, sistemas de control y registros históricos. Sin embargo, disponer de datos no garantiza mejores decisiones.

Según explicó, el valor aparece cuando toda esa información se organiza dentro de una plataforma capaz de automatizar procesos y relacionar los diferentes elementos que afectan a la integridad de un activo.

En este sentido, la automatización constituye uno de los principales factores diferenciadores de Antea.

El objetivo consiste en reducir la intervención manual en tareas repetitivas y permitir que los profesionales dediquen más tiempo al análisis técnico y a la toma de decisiones. La plataforma automatiza la recopilación de información, supervisa continuamente las variables críticas y recalcula el nivel de riesgo cuando las condiciones operativas cambian.

Esta capacidad también permite disponer de un historial completo del comportamiento de cada activo, facilitando el análisis de tendencias y la identificación temprana de mecanismos de degradación.

Como resultado, la gestión de la integridad de activos deja de depender exclusivamente de campañas periódicas de inspección para convertirse en un proceso continuo respaldado por información contextualizada.

La inteligencia artificial debe responder a un caso de negocio

La inteligencia artificial fue otro de los temas centrales de la entrevista, aunque ambos directivos coincidieron en un enfoque claramente pragmático.

Nicolás Castañeda explicó que Baker Hughes está desarrollando un entorno de inteligencia artificial a nivel de plataforma con el propósito de aprovechar toda la información que llega al ecosistema digital. La intención es crear casos de uso que puedan extenderse a distintas áreas sin perder el conocimiento específico de cada disciplina.

No obstante, Floyd Baker quiso marcar una diferencia importante respecto al discurso que actualmente domina buena parte del mercado.

En su opinión, existe una gran expectativa alrededor de la inteligencia artificial, pero incorporar esta tecnología únicamente por motivos comerciales no aporta valor a los clientes.

Por ello, tanto Antea como Baker Hughes centran sus esfuerzos en identificar procesos donde la inteligencia artificial genere beneficios tangibles dentro del flujo de trabajo.

Uno de los ejemplos mencionados durante la conversación corresponde a asistentes conversacionales capaces de consultar información almacenada en bases de datos controladas y previamente depuradas. A diferencia de modelos alimentados por información abierta, estos sistemas trabajan con datos validados por la organización, lo que mejora significativamente la calidad de las respuestas.

Este tipo de aplicaciones permite localizar documentación técnica con mayor rapidez, acceder a información histórica y acelerar determinadas tareas sin comprometer la fiabilidad de los resultados.

La inteligencia artificial, por tanto, se presenta como un facilitador dentro de la plataforma y no como el objetivo principal de la transformación digital.

Gestión de la integridad de activos: entrevista a representantes de Baker Hughes y Antea durante el API Summit 2026.
Floyd Baker, vicepresidente de Antea Americas, y Nicolás Castañeda, Global Enterprise Solutions Team Leader de Baker Hughes, durante una entrevista en el API Summit 2026. Fuente: Inspenet.

Del mantenimiento predictivo a la toma de decisiones prescriptiva

Otro de los conceptos que surgió durante la entrevista fue la transición desde modelos predictivos hacia modelos prescriptivos.

Según Nicolás Castañeda, muchas organizaciones llevan años recopilando datos de operación, inspección y mantenimiento. El desafío actual consiste en convertir ese enorme volumen de información en recomendaciones concretas que permitan actuar antes de que aumente el nivel de riesgo.

En otras palabras, el mercado ya no busca únicamente predecir cuándo podría producirse una falla.

El siguiente paso consiste en determinar cuál es la mejor acción que debe ejecutarse después de identificar ese riesgo.

Esta evolución implica combinar inteligencia artificial, conocimiento experto, metodologías de integridad y capacidades analíticas dentro de una misma plataforma.

Al integrar todas estas disciplinas, los operadores pueden responder con mayor rapidez ante desviaciones operativas, reducir la probabilidad de eventos críticos y optimizar la asignación de recursos destinados al mantenimiento.

Para Baker Hughes, este cambio representa una evolución natural del sector industrial hacia modelos de decisión más ágiles y fundamentados en información contextualizada.

El conocimiento experto continúa siendo un activo estratégico

Más allá de la tecnología, ambos entrevistados dedicaron parte de la conversación a uno de los mayores desafíos que afronta actualmente la industria: el relevo generacional.

Floyd Baker recordó que una parte importante de la fuerza laboral se encuentra próxima a la jubilación, lo que supone un riesgo evidente para la conservación del conocimiento acumulado durante décadas de experiencia en campo.

Desde su punto de vista, la prioridad consiste en capturar ese conocimiento técnico dentro de las plataformas digitales antes de que desaparezca con la salida de los profesionales más experimentados.

Sin embargo, también señaló que la adopción tecnológica continúa siendo uno de los principales retos del sector. Para que ese conocimiento pueda aprovecharse mediante inteligencia artificial y aprendizaje automático, primero debe registrarse de manera estructurada en sistemas digitales.

Nicolás Castañeda compartió una visión complementaria, reconoció la importancia de preservar la experiencia acumulada durante años, aunque también destacó que las nuevas generaciones llegan con una forma diferente de trabajar, más orientada al uso intensivo de datos y al cuestionamiento de procesos tradicionales.

En este contexto, las plataformas digitales actúan como un punto de encuentro entre ambos perfiles profesionales.

Por un lado, conservan el conocimiento técnico desarrollado durante décadas.

Por otro, ofrecen herramientas que permiten a los nuevos profesionales interpretar esa información con mayor rapidez y desarrollar nuevas formas de operar.

Una nueva etapa para la gestión de la integridad de activos

La conversación mantenida durante el API Summit 2026 refleja una tendencia que empieza a consolidarse en la industria energética e industrial.

La gestión de la integridad de activos evoluciona hacia plataformas donde convergen inspección basada en riesgo, datos operativos en tiempo real, gemelos digitales, automatización e inteligencia artificial aplicada a problemas concretos.

La integración de Antea dentro del ecosistema Cordant™ representa un paso en esa dirección al reunir diferentes disciplinas bajo una misma visión del riesgo y facilitar una toma de decisiones más rápida y fundamentada.

Así mismo, el enfoque compartido por Baker Hughes y Antea pone de manifiesto que el futuro de la integridad industrial dependerá menos de disponer de grandes volúmenes de datos y más de la capacidad para contextualizarlos, interpretarlos y convertirlos en acciones que reduzcan el riesgo operativo antes de que se materialice un incidente.

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Fuente: Inspenet.