Corinth Pipeworks (CPW) obtuvo un contrato para suministrar tuberías de acero destinadas a la primera fase del proyecto Rovuma LNG, ubicado en Cabo Delgado, Mozambique. El paquete está valorado entre 200 millones y 250 millones de dólares.
La adjudicación contempla la fabricación de cerca de 250 kilómetros de tuberías que se utilizarán en la red de gasoductos submarinos. En total, el suministro tendrá un peso aproximado de 120.000 toneladas.
En concreto, Corinth Pipeworks producirá tuberías de acero soldadas mediante arco sumergido longitudinal, conocidas como LSAW. Sus diámetros estarán comprendidos entre 20 y 24 pulgadas.
Además, el suministro incluirá protección anticorrosiva y revestimiento de hormigón, estas características responden a las condiciones que deberá afrontar la infraestructura durante las operaciones de gas en aguas profundas.
La fabricación tendrá lugar en las instalaciones que Corinth Pipeworks opera en Thisvi, Grecia. Desde allí saldrá el material destinado a formar parte de la infraestructura submarina de Rovuma LNG.
Por su parte, las tuberías estarán destinadas a la red de gasoductos submarinos del proyecto Rovuma. Esta infraestructura permitirá transportar el gas necesario para el desarrollo de la operación de LNG prevista en Mozambique.
El volumen del pedido muestra la dimensión del trabajo, Corinth Pipeworks deberá producir alrededor de 120.000 toneladas de tubería para completar los aproximadamente 250 kilómetros contemplados en el acuerdo.
A su vez, las especificaciones técnicas adquieren especial relevancia debido al entorno en el que funcionarán los gasoductos submarinos. Las tuberías deberán responder a las exigencias asociadas con el transporte de gas en aguas profundas.
Mientras tanto, el contrato fue adjudicado por Area 4 Partners, con ExxonMobil Moçambique como operador delegado.
El proyecto Rovuma LNG está operado por Mozambique Rovuma Venture, una empresa conjunta integrada por ExxonMobil, Eni y CNPC. Estas tres compañías poseen en conjunto el 70 % de la concesión del Área 4.
El 30 % restante está distribuido a partes iguales entre XRG, Kogas y la Empresa Nacional de Hidrocarbonetos de Mozambique. Cada una cuenta con una participación del 10 %.
De esta manera, el contrato de Corinth Pipeworks se incorpora a un proyecto que reúne a varias compañías internacionales del sector energético y a la empresa estatal mozambiqueña.
En cuanto a su dimensión, Rovuma LNG está diseñado para alcanzar una capacidad de producción de 18,6 millones de toneladas anuales de gas natural licuado.
El desarrollo se encuentra en Cabo Delgado, una región situada en el norte de Mozambique. La infraestructura submarina para la que Corinth Pipeworks fabricará las tuberías forma parte de la primera fase del proyecto.
Para CPW, la adjudicación también supone participar en una obra que exige capacidad para fabricar grandes volúmenes de tubería con especificaciones destinadas a operaciones marinas complejas.
Por otro lado, la producción del pedido se concentrará en la planta de Thisvi, la compañía deberá fabricar allí tanto las tuberías LSAW como aplicar los sistemas de protección incluidos en el contrato.
Ilias Bekiros, director general de Corinth Pipeworks, señaló tras la adjudicación que la selección refleja la confianza de los grandes operadores energéticos en las capacidades técnicas y de fabricación de la empresa.
Asimismo, el ejecutivo destacó la experiencia de CPW para participar en proyectos marinos de alta complejidad y en infraestructura energética a escala internacional.
Finalmente, la adjudicación llega mientras avanzan otros trabajos relacionados con la primera fase de Rovuma LNG.
ExxonMobil Mozambique había emitido previamente una carta de intención a McDermott Energy Solutions, en Reino Unido, para desarrollar servicios limitados de ingeniería y adquisición vinculados con la continuidad de esta fase.
La incorporación de Corinth Pipeworks como proveedor de las tuberías añade así otro componente industrial al desarrollo. La compañía griega tendrá a su cargo uno de los suministros necesarios para desplegar los gasoductos submarinos que formarán parte de la futura infraestructura de LNG en Mozambique.

Irán anunció el descubrimiento de más de 7,5 billones de pies cúbicos de gas natural en la provincia sureña de Fars. Según el ministro de Petróleo, Mohsen Paknejad, unos 5,7 billones de pies cúbicos serían recuperables. El hallazgo también contiene condensados de gas que las autoridades iraníes valoran en decenas de miles de millones de dólares. El gobierno pretende desarrollar estos recursos con rapidez, aunque la producción podría tardar varios años en comenzar.
El anuncio llega en un momento complicado para el sistema energético iraní. Los ataques iniciados a finales de febrero redujeron cerca de una cuarta parte de la capacidad diaria de producción de gas del país y afectaron instalaciones como South Pars. Parte de esa capacidad ya volvió a operar, pero las autoridades todavía anticipan problemas de suministro durante el próximo invierno. A esto se suman años de sanciones, poca inversión y cortes de energía.
China está utilizando los Juegos Mundiales de Robots Humanoides de Pekín para medir cuánto han avanzado estas máquinas fuera de las exhibiciones. Durante el evento, dos robots completaron los 100 metros en menos de los 9,58 segundos del récord mundial humano y otro recorrió 400 metros en 39,7 segundos. Sin embargo, las pruebas también mostraron dificultades para frenar y controlar los movimientos después de alcanzar altas velocidades.
El desafío más importante estará en tareas similares a las de un entorno laboral. Los robots deberán conectar cables, manipular paquetes, ensamblar piezas, cargar vehículos eléctricos y responder ante emergencias. Más del 40 % de las 51 pruebas exige funcionamiento totalmente autónomo. Estos ejercicios medirán capacidades como reconocer objetos, controlar la fuerza y corregir errores cuando las condiciones cambien.
Exxon compite por adquirir el negocio químico de Shell en Estados Unidos, una operación que podría alcanzar los US$8.000 millones. Según información del Financial Times, también participan LyondellBasell, Apollo Global Management y Kuwait Petroleum Corporation. Las ofertas iniciales contemplan desde la compra de algunos activos hasta la adquisición de toda la división, formada por cuatro plantas ubicadas en Luisiana, Texas y Pensilvania.
La posible venta forma parte del ajuste de activos que Shell viene realizando para dirigir capital hacia negocios con mejores perspectivas de rentabilidad. La compañía ya acordó desprenderse de activos solares y eólicos en Europa y de una participación del 35 % en un proyecto de gas en Chipre por US$720 millones. Al mismo tiempo, Shell está reforzando su atención sobre el gas natural licuado.
El gobierno británico estaría evaluando invertir miles de millones de libras para ampliar su capacidad de importación de gas natural licuado (GNL) ante la caída de la producción en el Mar del Norte. La posibilidad surge mientras el país mantiene restricciones sobre nuevas licencias de exploración y reconoce que seguirá necesitando gas durante las próximas décadas. El plan ha generado críticas entre representantes empresariales y del sector energético.
La Cámara de Comercio de Aberdeen y Grampian sostiene que aumentar las importaciones puede elevar la dependencia del suministro extranjero y reclama más apoyo para la producción local. También pide avanzar con proyectos como Jackdaw y Rosebank, que según la organización podrían aportar cerca del 10 % del futuro suministro británico de gas. Además, solicita eliminar el impuesto sobre los beneficios energéticos, que lleva la carga fiscal nominal del sector al 78 %.