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El petróleo cae tras el alto el fuego entre EE. UU. e Irán

La firma del alto el fuego impulsa una caída del petróleo y mejora las perspectivas de suministro mundial de crudo.
Precio del petróleo cae nuevamente tras acuerdo de alto el fuego

Los precios del petróleo registraron una nueva caída este jueves y alcanzaron sus niveles más bajos desde el inicio del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel. La corrección se produjo después de que Washington y Teherán anunciaran un acuerdo provisional para reducir las tensiones, reabrir el estrecho de Ormuz y avanzar en el alivio de determinadas sanciones económicas.

El mercado reaccionó rápidamente ante la posibilidad de que una mayor cantidad de barriles iraníes vuelva a incorporarse al suministro mundial durante los próximos meses. Esta expectativa redujo la prima de riesgo geopolítico que había impulsado los precios durante las semanas más intensas del conflicto.

El precio del petróleo cae a mínimos desde el inicio del conflicto

El crudo Brent descendió más de un 1 % hasta situarse en 78,53 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) retrocedió cerca de un 2 % hasta los 75,31 dólares por barril.

Estas cotizaciones representan los niveles más bajos observados desde las primeras jornadas de negociación posteriores al estallido de la guerra. Los operadores consideran que el acuerdo preliminar disminuye el riesgo de interrupciones severas en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.

El estrecho de Ormuz vuelve al centro de la atención

El memorándum firmado por Estados Unidos e Irán establece un periodo de negociaciones de 60 días durante el cual Teherán garantizará el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz. La hoja de ruta contempla que la capacidad operativa de esta vía estratégica se recupere progresivamente durante las próximas semanas.

Por esta ruta circula una parte significativa del petróleo y del gas comercializado a escala internacional. Cualquier alteración en su funcionamiento suele generar fuertes movimientos en los mercados energéticos.

Así mismo, el acuerdo abre la puerta a una eventual recuperación de las exportaciones iraníes, un escenario que incrementaría la oferta disponible y aliviaría parte de las presiones que han afectado al mercado desde el inicio de las hostilidades.

Analistas prevén una recuperación gradual del suministro

Diversas entidades financieras estiman que la normalización de los flujos energéticos será progresiva. Goldman Sachs prevé que las exportaciones de los países del Golfo recuperen sus niveles previos al conflicto hacia finales de julio, mientras que la producción petrolera podría estabilizarse durante el último trimestre del año.

La entidad calcula que los flujos a través del estrecho de Ormuz podrían incrementarse en torno a 13 millones de barriles diarios conforme se restablezcan las operaciones logísticas y comerciales.

Por su parte, BNP Paribas considera que los precios difícilmente regresarán a los niveles observados antes de la guerra. Según sus proyecciones, los 75 dólares por barril podrían convertirse en un piso relativamente estable debido a las pérdidas acumuladas de suministro y al crecimiento de la demanda energética global.

China añade presión sobre las perspectivas de consumo

Mientras la oferta mundial muestra señales de recuperación, las previsiones de demanda también evolucionan. Un informe de PetroChina anticipa que el consumo de petróleo de China disminuirá cerca de un 4,9 % en 2026 respecto al año anterior.

La reducción estaría asociada a la expansión de las nuevas energías y a los elevados precios registrados durante los últimos meses. Dado que China es el segundo mayor consumidor mundial de crudo, cualquier variación en su demanda tiene capacidad para influir significativamente sobre el equilibrio del mercado.

Persisten focos de incertidumbre geopolítica

A pesar del alivio generado por el acuerdo entre Washington y Teherán, el panorama energético continúa enfrentando riesgos. Durante la misma jornada se reportaron nuevos ataques con drones contra infraestructura petrolera rusa, un recordatorio de que varios focos de tensión siguen presentes en regiones clave para el suministro mundial.

Por ahora, los inversionistas observan con atención la evolución de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y la velocidad con la que se restablecen los flujos energéticos a través del estrecho de Ormuz, factores que determinarán la dirección futura del precio del petróleo.

Fuente: Reuters

Foto: Shutterstock

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