El precio del petróleo registró un fuerte repunte este lunes al superar los 102 dólares por barril, impulsado por la decisión de Estados Unidos de bloquear el tráfico marítimo vinculado a Irán en el estrecho de Ormuz. La medida llega tras el fracaso de las negociaciones de paz entre ambos países y eleva la incertidumbre en el mercado energético global.
En concreto, los futuros del crudo Brent subieron un 7,7% hasta los 102,52 dólares por barril y el West Texas Intermediate (WTI) avanzó un 7,9%, alcanzando los 104,22 dólares. Así mismo, los precios físicos del petróleo ya cotizan con primas significativas frente a los contratos de futuros, lo que evidencia una presión creciente sobre la oferta real.
Así impacta el conflicto en el precio del petróleo
El aumento del precio del petróleo está directamente relacionado con la escalada de tensiones entre Washington y Teherán, que, tras semanas de conversaciones sin resultados, el gobierno estadounidense anunció el despliegue de su Armada para bloquear los puertos iraníes.
Desde Irán, la Guardia Revolucionaria advirtió que cualquier presencia militar en el estrecho de Ormuz será considerada una violación del alto el fuego vigente. Esta postura incrementa el riesgo de un conflicto más amplio en la región.
La OPEP ajusta previsiones ante la incertidumbre
Por otro lado, la OPEP ha revisado a la baja su previsión de demanda global de petróleo para el segundo trimestre, reduciéndola en 500.000 barriles diarios. Esta decisión responde al impacto del conflicto en Oriente Medio y a la volatilidad del mercado.
Así mismo, la producción del grupo OPEP+ ha mostrado una disminución, lo que contribuye a que aumente la tensión sobre la oferta disponible.
Perspectivas: volatilidad y presión sobre el mercado
Analistas del sector energético advierten que el precio del petróleo podría mantenerse elevado en el corto plazo si se consolida el bloqueo estadounidense. La posible convergencia entre los mercados físicos y financieros del crudo añade un nuevo nivel de incertidumbre.
De mantenerse este escenario, el mercado energético global enfrentará una etapa marcada por la volatilidad, el encarecimiento del crudo y un mayor riesgo geopolítico.
Fuente: Reuters