El contrato que cambia el mapa energético mundial
QatarEnergy adjudicó oficialmente el contrato de ingeniería, adquisición y construcción (EPC) para la planta terrestre del proyecto North Field West (NFW), el último eslabón de la expansión de gas natural licuado más ambiciosa del planeta.
El proyecto NFW se suma a los ya adjudicados North Field East, con 32 MTPA, y North Field South, con 16 MTPA, completando así una trilogía de expansión sin precedentes en la industria del gas.
Cada uno de estos proyectos ha sido diseñado con criterios ambientales de última generación, lo que convierte a Qatar en un referente no solo por su volumen, sino también por sus estándares de sostenibilidad industrial. La ceremonia de firma reunió a los más altos ejecutivos del sector energético global.
La magnitud de esta expansión sitúa a Qatar muy por delante de sus competidores directos en el mercado del GNL, incluyendo a Australia y Estados Unidos, que también han apostado fuerte por este combustible de transición.
Dos megatrenes y 16 MTPA de nueva capacidad productiva
El alcance del contrato EPC contempla la construcción de dos megatrenes de GNL con una capacidad combinada de 16 MTPA, junto con instalaciones para el tratamiento de gas, recuperación de líquidos y extracción de helio.
El consorcio ganador está integrado por Technip Energies, Consolidated Contractors Company (CCC) y Gulf Asia Contractor (GAC), tres firmas con vasta experiencia en proyectos de infraestructura energética a gran escala. Esta alianza técnica representa una de las adjudicaciones EPC más significativas del año en el sector.
El primer cargamento de GNL del proyecto NFW está previsto para finales de 2031, lo que marca un horizonte claro de ejecución para uno de los proyectos industriales más complejos del mundo.
El dato sorprendente: energía solar para un proyecto de gas fósil
Aquí está el giro inesperado que diferencia a North Field West de cualquier otro proyecto GNL en el mundo: una parte significativa de sus necesidades eléctricas será cubierta por plantas solares ubicadas en territorio qatarí.
Es decir, el proyecto de gas fósil más grande del planeta se alimentará, en parte, de la misma energía que sus críticos ambientales defienden como alternativa. Esta decisión no es solo simbólica; reduce de forma concreta la huella de carbono operativa del complejo industrial.
Este enfoque forma parte de una estrategia más amplia de QatarEnergy para demostrar que la industria del gas puede evolucionar hacia modelos operativos más limpios. La energía solar en el desierto de Qatar ofrece condiciones inmejorables de irradiación, con factores de capacidad que superan los estándares mundiales.
Qatar apunta a secuestrar 11 MTPA de CO₂ para 2035
El proyecto NFW incluirá una capacidad de captura y secuestro de carbono (CCS) de 1,1 MTPA de CO₂, en línea con el compromiso de QatarEnergy de alcanzar más de 11 MTPA de CO₂ capturado para el año 2035.
Adicionalmente, los sistemas de recuperación de gases de ebullición del embarcadero reducirán emisiones equivalentes a otros 0,42 MTPA de CO₂. Estas cifras ubican al proyecto NFW entre los complejos industriales con mayor infraestructura de descarbonización activa del mundo.
El sector energético global observa con atención si este modelo, que combina escala masiva con herramientas de descarbonización, puede convertirse en un estándar replicable. Para muchas economías en desarrollo que aún dependen del carbón, el GNL de Qatar con baja huella de carbono podría representar una transición energética viable.
Fuente: https://www.qatarenergy.qa
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