Nueva Zelanda avanza en la importación de GNL para mejorar la seguridad energética

El Gobierno preseleccionó propuestas y avanza hacia la contratación comercial, con la meta de firmar acuerdos a mediados de 2026.
La importación de GNL y la seguridad energética

El Gobierno de Nueva Zelanda decidió avanzar en la contratación de una instalación de importación de gas natural licuado como parte de su estrategia para fortalecer la seguridad energética y respaldar el crecimiento económico.

La importación de GNL y la seguridad energética

A partir del análisis realizado por las autoridades, el país enfrenta un escenario complejo. El fuerte desarrollo de la electricidad renovable convive con una caída acelerada del suministro interno de gas, lo que expone al sistema eléctrico durante períodos de baja hidrología.

Como consecuencia, explico que esta vulnerabilidad ha incrementado el uso de carbón y diésel para generación eléctrica, presionando los precios de la electricidad y afectando tanto a los hogares como a la competitividad de las empresas.

Según evaluaciones económicas independientes, detallo que el encarecimiento de la energía ha tenido un impacto directo en la actividad económica, con efectos sobre el empleo, los salarios y el ritmo de recuperación tras años de inflación elevada y tasas de interés altas.

Así mismo, señalo que el Ejecutivo ha impulsado medidas orientadas a mejorar la disponibilidad y asequibilidad de la energía. Entre ellas resaltan mayores exigencias regulatorias al sector energético y el impulso al desarrollo de recursos naturales renovables y no renovables.

En esta línea, consideró que la instalación de importación de GNL representa un respaldo técnico relevante. Además, permitirá reducir la exposición a los riesgos climáticos, estabilizar los costos eléctricos y sumar resiliencia ante eventuales caídas inesperadas del suministro nacional de gas.

Desde una perspectiva económica, indico que la sola existencia de este respaldo podría moderar los picos de precios y disminuir la prima de riesgo incorporada en las tarifas energéticas, generando ahorros sostenidos para los consumidores.

Si la tendencia de declive del gas doméstico continúa, el acceso al GNL tendría un impacto positivo de largo plazo sobre la economía, protegiendo empleos y otorgando mayor previsibilidad a las industrias intensivas en gas.

Finalmente, la ubicación en Taranaki mejora el rol histórico de la región dentro del sistema energético del país, generando empleo durante la construcción y trabajo calificado una vez que la instalación entre en funcionamiento.

Fuente y foto: New Zealand Government