El buque perforador de sexta generación Stena IceMAX, operado por Stena Drilling, completó antes de lo previsto una campaña de tres pozos para Shell frente a las costas de Egipto, demostrando una elevada disponibilidad operativa pese a las importantes diferencias de profundidad y configuración de los trabajos.
Construido en 2012 por Samsung Heavy Industries en Corea del Sur, el Stena IceMAX inició en febrero de 2026 una campaña en el Mediterráneo Occidental egipcio que incluyó los pozos Mina West, de desarrollo, y Sirius, de exploración, además de un tercer pozo denominado Velox.
La campaña comprendió dos pozos llevados hasta terminación y pruebas y un tercero de exploración.
Un rango extremo de profundidades
El Stena IceMAX trabajó desde apenas 256 metros hasta 2.810 metros de profundidad.
Los 256 metros representan la menor profundidad de operación registrada hasta ahora por el buque, mientras que los 2.810 metros constituyen un nuevo récord de profundidad para la unidad.
La importancia técnica está en que un mismo buque perforador tuvo que adaptarse a condiciones hidrodinámicas y de posicionamiento muy diferentes dentro de una misma campaña.
En aguas profundas, el sistema de perforación debe gestionar una extensa columna de riser, cargas ambientales y comportamiento dinámico del conjunto submarino. A 2.810 metros, el despliegue del sistema de riser asociado al preventor de reventones (BOP) requirió la instalación de 112 tramos de riser marino.
Ese dato permite dimensionar la magnitud del sistema suspendido entre el buque y el equipo submarino.
El desafío de perforar en aguas someras
Un buque de perforación Stena IceMAX diseñado para operaciones de aguas profundas no enfrenta necesariamente sus condiciones más sencillas cuando se acerca a aguas someras.
Stena Drilling señaló que trabajar a 256 metros implica radios de posicionamiento dinámico más reducidos, análisis complejos del comportamiento del riser y protocolos reforzados para el sistema de posicionamiento dinámico (DP).
En aguas profundas aumenta la longitud y el peso suspendido del riser, así como las exigencias sobre el sistema de perforación y las respuestas dinámicas. Pero en aguas someras disminuye el margen geométrico disponible para determinados movimientos del buque y aumenta la sensibilidad del sistema a determinadas configuraciones de operación.
Por eso, una unidad drillship debe mantener una capacidad de adaptación importante para trabajar eficazmente en distintos escenarios.
99,5 % de disponibilidad operativa
Stena Drilling reportó un 99,5 % de disponibilidad, mientras el programa completo terminó antes de lo previsto.
La combinación de disponibilidad y cumplimiento anticipado resulta especialmente significativa en una campaña que incorporó diferentes profundidades, instalaciones de equipos y tipos de pozo.
En términos de ingeniería de producción, una elevada disponibilidad no significa simplemente que el equipo “funcione”. Implica reducir los intervalos en los que la unidad no puede ejecutar la actividad programada por fallos, mantenimiento no planificado, problemas de equipos o restricciones operacionales.
Para un drillship, cada hora improductiva puede representar una pérdida considerable debido al coste diario de la unidad, además de retrasar actividades posteriores.
El sistema DP adquiere protagonismo
El posicionamiento dinámico constituye uno de los sistemas fundamentales de un buque perforador moderno. En lugar de depender exclusivamente de anclas, el buque utiliza propulsores controlados automáticamente para mantener su posición respecto al objetivo submarino.
El sistema combina información de sensores, referencias de posición, condiciones ambientales y algoritmos de control para compensar fuerzas externas como viento, oleaje y corrientes.
En una campaña que combina 256 y 2.810 metros de profundidad, la capacidad del sistema DP para mantener la posición constituye un componente esencial de la seguridad operacional.
Además, cualquier modificación de la configuración del riser altera las características dinámicas del sistema completo.
De Egipto directamente a otro contrato
Una señal adicional de utilización eficiente de la unidad es que el Stena IceMAX se prepara para pasar directamente a trabajar con un nuevo cliente, permaneciendo en la misma región.
Desde una perspectiva empresarial y operacional, esto permite reducir potencialmente los tiempos improductivos asociados al traslado entre campañas.
La continuidad geográfica también puede simplificar determinados aspectos logísticos, aunque cada nuevo contrato exige sus propias actividades de preparación, inspección y configuración.
FUENTE y FOTO: https://www.offshore-energy.biz/