Durante el evento AMPP Annual Conference + Expo 2026, Stephanie Workman, Southwest Regional Sales Manager de Advance Products & Systems (APS), abordó uno de los desafíos más críticos en la industria energética e industrial: la protección a largo plazo de las tuberías frente a la corrosión. En este contexto, la protección catódica emerge como el elemento central para garantizar la integridad estructural y operativa de estas infraestructuras.
Además, la experta destacó cómo la integración de componentes de aislamiento eléctrico y soporte mecánico permite extender la vida útil de las tuberías y reducir riesgos asociados a fallos operativos.
En este escenario, Advance Products & Systems se posiciona como un fabricante con amplia trayectoria en el desarrollo de soluciones para la prevención de la corrosión. Fundada en 1978, la compañía diseña y suministra productos orientados a sectores como oil & gas, agua y wastewater, industria química y aplicaciones mecánicas.
Así mismo, la empresa centra su propuesta en productos diseñados para acompañar todo el ciclo de vida de la tubería, con un enfoque en seguridad, fiabilidad y rendimiento técnico. Su presencia internacional y su capacidad de ingeniería permiten adaptar cada solución a las condiciones específicas de cada proyecto.
En primer lugar, los casing spacers cumplen una función clave en la instalación y operación de tuberías.
Estos elementos actúan como soportes mecánicos diseñados para mantener la integridad del sistema a lo largo del tiempo.
Según Workman.
Además, su diseño se adapta a los cálculos de carga específicos de cada proyecto, lo que permite una distribución equilibrada del peso dentro del casing. Este aspecto resulta fundamental en cruces de tuberías, donde las tensiones estructurales pueden comprometer la durabilidad del sistema.
De este modo, los casing spacers no solo facilitan la instalación del carrier pipe, sino que también contribuyen a una protección continua frente a deformaciones y desgaste.
Por otro lado, los monolithic isolating joints representan una evolución frente a los sistemas tradicionales de aislamiento en bridas. Se trata de componentes de una sola pieza de acero que permiten el aislamiento eléctrico sin necesidad de múltiples elementos.
En este sentido, su principal ventaja radica en la simplicidad de instalación, ya que se integran directamente mediante soldadura. Esto elimina la complejidad asociada a ensamblajes con múltiples componentes.
Así mismo, estos sistemas están diseñados para durar toda la vida útil de la tubería sin requerir mantenimiento periódico. A diferencia de los sistemas convencionales, donde los pernos pueden perder tensión con el tiempo, los monolithic joints evitan intervenciones recurrentes y reducen costes operativos.

En cuanto a los flange isolating gasket kits, su función principal es impedir el paso de corriente eléctrica entre componentes metálicos. Para ello, eliminan el contacto metal-metal en las conexiones de brida, creando una barrera efectiva frente a corrientes parásitas.
Además, estos sistemas se integran dentro de esquemas de protección catódica, donde permiten segmentar eléctricamente la tubería en diferentes zonas controladas. Este aislamiento es esencial para asegurar que la corriente aplicada actúe de forma eficiente en la prevención de la corrosión.
Como resultado, se mantiene la estanqueidad del sistema mientras se protege la infraestructura frente al deterioro electroquímico.
En este punto, la protección catódica se posiciona como el elemento determinante en la longevidad de las tuberías. Tal y como subrayó Workman, sin este sistema, cualquier solución de aislamiento pierde eficacia frente a la corrosión.
De hecho, la ausencia de protección catódica implica la aparición progresiva de óxido, degradación de materiales y, en última instancia, fallos estructurales. Por el contrario, cuando se combina con soluciones de aislamiento adecuadas, se crea un sistema integral capaz de garantizar la durabilidad de la tubería durante décadas.
Así, la protección catódica no debe entenderse como un complemento, sino como la base sobre la que se construye toda estrategia de integridad de activos.
En consecuencia, la integración de estas tecnologías tiene un impacto directo en sectores como oil & gas, agua o industria química. La mejora en la fiabilidad de las tuberías se traduce en una reducción de interrupciones operativas y en una mayor seguridad para las instalaciones.
Además, la eliminación de mantenimiento en ciertos componentes y la optimización del rendimiento eléctrico contribuyen a reducir costes a largo plazo. Este enfoque permite a operadores y empresas industriales gestionar sus activos de forma más eficiente.
Así mismo, el diseño a medida de los componentes facilita su implementación en proyectos con requisitos técnicos exigentes, lo que refuerza su aplicabilidad en entornos complejos.
Finalmente, la intervención de Stephanie Workman en AMPP 2026 pone de manifiesto la importancia de adoptar un enfoque integral en la protección de tuberías. La combinación de soporte mecánico, aislamiento eléctrico y protección catódica permite responder a uno de los principales retos de la industria.
En este contexto, APS se presenta como un proveedor capaz de ofrecer soluciones adaptadas a cada proyecto, con un claro enfoque en la durabilidad y el rendimiento técnico. La compañía mantiene su compromiso de actuar como recurso para clientes y profesionales que buscan optimizar la protección de sus infraestructuras.
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Fuente: Inspenet.