Equinor y Wellesley anunciaron un proyecto de exploración conjunto centrado en pozos HPHT en la Plataforma Continental Noruega (NCS). La iniciativa busca aumentar la perforación en el mar en áreas profundas del norte del Mar del Norte y reforzar la producción futura de hidrocarburos.
Además, la colaboración responde a un escenario marcado por el descenso gradual de producción previsto en el NCS durante la próxima década. Las empresas consideran que nuevos descubrimientos cerca de infraestructura existente pueden sostener la actividad offshore y extender la vida útil de instalaciones ya operativas.
Inicialmente, el acuerdo establece un Proyecto de Exploración Conjunta que combina recursos técnicos y experiencia operativa de ambas compañías. Equinor aporta su conocimiento regional del subsuelo y su red de infraestructura offshore en el Mar del Norte.
Por su parte, Wellesley participa con un modelo especializado de exploración y su experiencia en la ejecución de pozos HPHT, considerados algunos de los proyectos de perforación en el mar más complejos de la industria energética.
Este enfoque busca mejorar la identificación de prospectos y acelerar el proceso desde la exploración hasta la producción.
Actualmente, la Plataforma Continental Noruega se enfrenta al reto de mantener niveles de producción a largo plazo. Muchos campos maduros del Mar del Norte muestran señales de declive natural.
Ante este escenario, el sector energético apuesta por nuevas campañas de exploración en áreas cercanas a infraestructura existente. Esta estrategia permite reducir costes de desarrollo y facilita la conexión de nuevos descubrimientos a sistemas de producción ya instalados.
En consecuencia, el proyecto entre Equinor y Wellesley se orienta a aprovechar oportunidades en zonas profundas que todavía permanecen poco exploradas.
El programa se centrará en reservorios HPHT, caracterizados por condiciones extremas de presión y temperatura en el subsuelo. Estos entornos requieren tecnología avanzada de perforación en el mar y una planificación técnica detallada.
A pesar de su complejidad, este tipo de reservorios puede albergar importantes recursos de petróleo y gas. Por esta razón, la exploración HPHT se ha convertido en una prioridad en varias áreas del Mar del Norte.
Mediante el intercambio de datos geológicos y experiencia técnica, ambas empresas pretenden madurar prospectos con mayor precisión y priorizar los objetivos de perforación más sólidos.
El programa contempla la perforación de hasta 15 pozos exploratorios entre 2027 y 2030. Esta campaña busca ampliar el conocimiento del subsuelo en áreas seleccionadas del norte del Mar del Norte.
Según el plan inicial, Wellesley podría operar entre tres y cinco pozos HPHT cada año en licencias donde ambas empresas ya participan junto a otros socios.
De este modo, la cooperación pretende aumentar el ritmo de perforación en el mar dentro del NCS durante la próxima década.
El proyecto de exploración comenzará este 2026, con el objetivo de preparar los primeros pozos para el año 2027.
Durante los próximos años, Equinor y Wellesley evaluarán nuevas oportunidades de perforación en el mar y desarrollo de pozos HPHT en el norte del Mar del Norte. Con esta iniciativa, ambas compañías buscan ampliar el potencial de recursos del NCS y sostener la producción offshore a largo plazo.

El proyecto de uranio Rook I, desarrollado por NexGen Energy en la cuenca de Athabasca en Saskatchewan, recibió la aprobación ambiental federal y la licencia para preparar el sitio y comenzar la construcción. Con esta decisión de la Comisión Canadiense de Seguridad Nuclear, la empresa obtiene el último permiso necesario para avanzar con el desarrollo del proyecto tras completar los procesos regulatorios federales y provinciales.
La compañía prevé iniciar las obras principales en el verano de 2026 con un período de construcción estimado de cuatro años. Una vez en operación, la mina podría producir hasta 30 millones de libras de uranio al año, una cifra que representaría más del 20 % del suministro global actual y más de la mitad del abastecimiento del mercado occidental de este combustible nuclear.
Vattenfall comenzó la construcción del parque híbrido Hommerdingen-Biesdorf en el suroeste de Alemania, su primer proyecto en el país que combina generación eólica y solar en una misma instalación. El complejo contará con cuatro aerogeneradores fabricados por Enercon con una capacidad total de 17 MW y más de 12.000 paneles solares que aportarán 7,6 MWp. El proyecto se desarrolla en los municipios de Hommerdingen y Biesdorf, cerca de la frontera con Luxemburgo, con inicio de operaciones previsto para el otoño de 2026.
Una característica central del proyecto es que el parque solar se conectará a la red eléctrica a través de la infraestructura del parque eólico existente operada por Westnetz. De esta forma, toda la instalación utilizará una sola conexión a la red de distribución, lo que permite aprovechar mejor la infraestructura disponible y reducir costos asociados a la integración eléctrica.
La naviera CMA CGM anunció que el buque portacontenedores CMA CGM OSMIUM se convirtió en la primera embarcación de su flota en operar con biometanol. Para ello se cargaron más de 3.600 toneladas de este combustible en el puerto de Yangshan en Shanghái. La operación también marcó el mayor abastecimiento de biometanol realizado hasta ahora en un puerto chino.
El biometanol es un combustible marino de bajo carbono que puede reducir las emisiones de gases de efecto invernadero hasta en 65% durante todo su ciclo de vida frente a los combustibles marítimos tradicionales. La operación fue posible gracias a la colaboración entre CMA CGM y sus socios Shanghai International Port Group y Shanghai Electric Group que trabajan en el desarrollo de una cadena de suministro dedicada a este tipo de combustible.
Seatrium obtuvo un nuevo contrato de Karpowership para convertir un buque metanero en una Unidad Flotante de Almacenamiento y Regasificación (FSRU). El proyecto contempla transformar el LNGT Karadeniz en una instalación capaz de regasificar hasta 600 millones de pies cúbicos estándar de gas por día. Los trabajos comenzarán en el tercer trimestre de 2026 e incluirán la instalación de sistemas de regasificación, amarre, manejo de carga y control operativo.
El contrato forma parte de una colaboración más amplia entre ambas compañías que también contempla la conversión y extensión de vida útil de otros buques metaneros y la integración de nuevas Powerships. Con esta adjudicación, Seatrium suma su octavo proyecto de conversión de FSRU para Karpowership y eleva su historial a 23 conversiones de FSU y FSRU entregadas. Estas unidades permiten recibir gas natural licuado y transformarlo nuevamente en gas para su distribución o para generar electricidad en plantas flotantes.