En el marco de la AMPP Annual Conference + Expo 2026, Ludger Wahlers, Managing Director de ERICHSEN, abordó uno de los temas más relevantes para la industria: la fiabilidad del ensayo de corrosión en laboratorio. Desde su experiencia, explicó cómo los sistemas de ensayo actuales buscan garantizar condiciones controladas y repetibles, especialmente en parámetros como temperatura, humedad y preparación de muestras.
Así mismo, destacó que la repetibilidad es un requisito esencial para cualquier laboratorio que opere bajo estándares ASTM e ISO. Sin este control, los resultados pierden validez y comparabilidad entre distintas instalaciones.
En primer lugar, el ensayo de corrosión permite anticipar el comportamiento de los recubrimientos frente a ambientes agresivos. Sectores como la automoción, la energía o la industria pesada dependen de estos ensayos para validar materiales antes de su implementación.
Por otro lado, normas como ASTM B117 han establecido metodologías ampliamente utilizadas, como el conocido salt spray test. Este tipo de ensayo proporciona una base común para comparar resultados entre diferentes laboratorios y fabricantes.
Sin embargo, esta estandarización también introduce limitaciones cuando se intenta extrapolar los datos al entorno real.
En este contexto, Wahlers fue claro al señalar el principal problema del ensayo de corrosión: la falta de correlación directa con el comportamiento en campo. Las condiciones reales varían significativamente según la ubicación geográfica, el clima y los factores ambientales.
De hecho, afirmó que “no existe una correlación universal” entre los ensayos acelerados y el rendimiento real. Un ejemplo claro es el uso de 1.500 horas en el ensayo ASTM B117, que en muchos casos se interpreta como un indicador directo de durabilidad, cuando en realidad no lo es.
Así mismo, esta desconexión genera malentendidos en la industria, donde se tiende a simplificar resultados complejos en métricas aparentemente comparables. Esto puede derivar en decisiones técnicas poco precisas.
Ante estas limitaciones, los ensayos cíclicos de corrosión han ganado relevancia en las últimas décadas.
Estos métodos introducen variaciones controladas en las condiciones de ensayo, simulando de forma más cercana los cambios ambientales reales.
Explicó Wahlers
A diferencia del salt spray test, que mantiene condiciones constantes, los ensayos cíclicos combinan fases de humedad, secado y exposición a sal. Esto permite observar cómo reaccionan los recubrimientos ante fluctuaciones más representativas del entorno.
Como resultado, aunque no exista una correlación exacta, el comportamiento observado en laboratorio se aproxima mejor al rendimiento en campo.
En términos técnicos, el ensayo de corrosión depende de varios factores críticos. En primer lugar, la temperatura influye directamente en la velocidad de las reacciones químicas.
En segundo lugar, la humedad juega un papel determinante en la formación de procesos corrosivos. Niveles elevados pueden acelerar significativamente el deterioro de los materiales.
Por último, la presencia de sal, especialmente en forma de niebla salina, actúa como un catalizador que intensifica la corrosión. La combinación de estos elementos define la agresividad del entorno de ensayo.
Así mismo, el control preciso de estos parámetros es fundamental para obtener resultados fiables y reproducibles.

Para garantizar la validez de los resultados, los laboratorios deben contar con equipos capaces de mantener condiciones estables y repetibles. En este sentido, ERICHSEN centra su propuesta en sistemas de ensayo que aseguran un alto nivel de control en cada variable.
Además, el mantenimiento y servicio global de los equipos es otro aspecto crucia.
Asegurar que las cámaras de ensayo se mantengan en condiciones óptimas es esencial para evitar desviaciones en los resultados.
Según Wahlers.
De este modo, la combinación de tecnología y soporte técnico permite a los laboratorios mejorar la comparabilidad entre ensayos realizados en distintas partes del mundo.
Con más de un siglo de trayectoria, ERICHSEN ha desarrollado una sólida base de conocimiento en el ámbito del ensayo de corrosión y testing de materiales. La compañía diseña y fabrica equipos para múltiples aplicaciones, incluyendo ensayo de superficies, materiales y recubrimientos.
Así mismo, su enfoque se centra en comprender las necesidades específicas de los clientes, lo que les permite ofrecer soluciones adaptadas a distintos entornos industriales. Esta experiencia acumulada se traduce en equipos que cumplen con los estándares internacionales de precisión.
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Fuente: Inspenet.