En el marco de la AMPP Annual Conference + Expo 2026, uno de los encuentros más relevantes del sector, Hempel presenta su visión sobre el futuro de los recubrimientos industriales. David Hunter, Segment Development para CUI, High Heat y Thermal Insulation Coatings en Hempel A/S, detalla cómo la industria está evolucionando hacia soluciones centradas en la durabilidad del recubrimiento como eje principal de valor.
En este contexto, la compañía danesa refuerza su posicionamiento como actor crucial en protección de activos en sectores como energía e infraestructura, donde la fiabilidad y la vida útil de los materiales son determinantes.
Hempel destaca por un modelo de propiedad singular, al estar respaldada por una fundación, este enfoque permite a la compañía reinvertir en el desarrollo de materiales avanzados y soluciones que mejoran el rendimiento de sus productos. Según la información corporativa, sus recubrimientos están presentes a nivel global protegiendo infraestructuras críticas, desde puentes hasta plantas energéticas, contribuyendo a reducir costes de mantenimiento y mejorar la eficiencia operativa
Así mismo, la empresa centra su propuesta en extender la vida útil de los activos. Esta estrategia no solo responde a necesidades técnicas, sino también a una demanda creciente del mercado por soluciones que reduzcan intervenciones y optimicen el coste total del ciclo de vida.
El concepto de durabilidad del recubrimiento ha pasado de ser una ventaja competitiva a convertirse en un requisito esencial. Tal como explica David Hunter, la industria está alineándose en torno a un objetivo común: maximizar la vida útil de los sistemas de protección.
En este sentido, Hempel trabaja en el desarrollo de soluciones capaces de superar los 25 años de servicio. Esta evolución responde directamente a las exigencias de los clientes del sector energético e industrial, donde las paradas operativas y el mantenimiento representan costes elevados.
Además, la durabilidad ya no se evalúa únicamente en laboratorio, las condiciones reales de operación han adquirido un papel central en la validación del rendimiento. La capacidad de un recubrimiento para mantener sus propiedades en entornos agresivos es ahora el principal indicador de calidad.
Uno de los aspectos más relevantes en la selección de recubrimientos es la evidencia empírica. Hunter subraya la importancia de los historiales de uso, es decir, casos reales que demuestren el comportamiento del producto en entornos específicos.
Este enfoque permite a los clientes tomar decisiones basadas en datos tangibles, más allá de simulaciones. Así, el benchmarking en aplicaciones reales se consolida como herramienta importante para predecir el rendimiento a largo plazo.
De este modo, la durabilidad del recubrimiento se convierte en una métrica verificable, apoyada en resultados medibles y comparables dentro de la industria.

Por otra parte, uno de los grandes retos técnicos radica en encontrar el equilibrio entre facilidad de aplicación y alto rendimiento. A medida que los recubrimientos evolucionan hacia formulaciones más avanzadas, también cambian sus requisitos de aplicación.
Según Hunter, algunos productos requieren equipos más sofisticados o condiciones específicas para garantizar su correcto desempeño. Esto introduce una variable crítica en la ecuación: la correcta aplicación es tan importante como la calidad del producto.
Ante este escenario, Hempel apuesta por la formación de aplicadores como parte integral de su propuesta de valor. Asegurar que los profesionales entienden y ejecutan correctamente los procesos es fundamental para alcanzar la durabilidad esperada.
La industria también avanza hacia soluciones que mejoran las condiciones de trabajo para quienes aplican los recubrimientos. La seguridad en la aplicación se posiciona como un factor crucial en el desarrollo de nuevos productos.
En este sentido, Hempel trabaja en la formulación de materiales que reduzcan la exposición a sustancias nocivas, manteniendo al mismo tiempo altos estándares de rendimiento. Este equilibrio resulta esencial para garantizar que los avances técnicos sean viables en entornos reales.
Así mismo, la inversión continua en nuevos materiales permite a la compañía mantenerse alineada con las tendencias del sector y responder a los desafíos emergentes.
De cara al futuro, la durabilidad del recubrimiento seguirá siendo el eje central en el desarrollo de soluciones para energía e infraestructura. La combinación de innovación en materiales, validación en campo y formación técnica marcará la diferencia entre proveedores.
En este escenario, empresas como Hempel apuestan por un enfoque integral que abarca desde el diseño del producto hasta su aplicación final. Esta visión permite ofrecer soluciones que responden a las necesidades reales del mercado.
En definitiva, la evolución del sector apunta hacia recubrimientos capaces de ofrecer mayor vida útil, menor necesidad de mantenimiento y mejor desempeño en condiciones exigentes.
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Fuente: Inspenet.