Cuando las condiciones invernales extremas amenazan la movilidad en ciudades, zonas logísticas y entornos industriales, Liebherr responde con una línea especializada de cargadoras de ruedas adaptadas a la limpieza de nieve y hielo. Su diseño robusto y su variedad de implementos permiten mantener despejadas las vías de acceso, incluso en temperaturas bajo cero.
Las máquinas cubren una amplia gama de necesidades operativas: desde la retirada de nieve urbana hasta el mantenimiento de grandes patios logísticos, gracias a sus configuraciones compactas, telescópicas y de alto rendimiento.
En contextos urbanos donde el espacio es limitado, las cargadoras compactas Liebherr ofrecen agilidad y rendimiento. Su tamaño reducido facilita la entrada a calles estrechas, aceras o pasos peatonales, mientras que su centro de gravedad bajo garantiza estabilidad al transportar grandes volúmenes de nieve.
Además, los diferenciales autoblocantes automáticos mejoran el agarre en superficies heladas, asegurando una limpieza de hielo más segura y eficiente.
Las cargadoras estéreo destacan por su dirección doble, que proporciona una maniobrabilidad superior en áreas cerradas como aparcamientos, entradas de vehículos o patios industriales. Esta capacidad para ejecutar giros cerrados convierte a estos modelos en aliados clave durante las tareas de limpieza en entornos densamente construidos.
Su control preciso las hace especialmente útiles cuando se requiere eliminar acumulaciones de nieve sin afectar estructuras cercanas.
El modelo L 509 Tele combina las ventajas de una cargadora de ruedas clásica con una pluma telescópica que extiende su alcance hasta los 4,8 metros. Esta característica es ideal para apilar nieve o cargarla en camiones de transporte.
Gracias a su dirección estereoscópica integrada y una velocidad máxima de 38 km/h, mantiene alta productividad incluso en superficies extensas y cambiantes.
Las cargadoras de tamaño medio (modelos L 526 a L 546) están optimizadas para operar en zonas como centros de distribución, estacionamientos o vías de acceso principales. Su cinemática en Z permite ciclos de vuelco rápidos y mayor fuerza de arranque, lo que facilita la reubicación de grandes volúmenes de nieve comprimida.
Este tipo de maquinaria para nieve ofrece una combinación de fiabilidad y versatilidad que las hace aptas para uso prolongado en temporada invernal.
Los modelos L 550 a L 586 XPower están diseñados para operaciones de gran escala. Con alta capacidad de carga y equipamiento adicional como cucharas ligeras para nieve y cadenas especiales, estas máquinas pueden despejar carreteras y zonas industriales de manera eficaz.
Además, incorporan sistemas inteligentes de asistencia, como sensores de detección de personal y luces adaptativas, que aumentan la seguridad durante jornadas nocturnas o con baja visibilidad.
Liebherr ofrece un catálogo de implementos orientados a la eficiencia en invierno. Desde palas quitanieves con pivote hidráulico, hasta cortadores de nieve para acumulaciones profundas y barredoras para nieve en polvo, cada equipo puede ser configurado según la necesidad de la operación.
Esta versatilidad garantiza una respuesta rápida ante distintos niveles de acumulación o tipos de terreno, mejorando los tiempos de limpieza y reduciendo riesgos operativos.
Con una trayectoria reconocida en maquinaria pesada, Liebherr ha consolidado su presencia en el mercado de equipos para caminos nevados, gracias a soluciones que equilibran rendimiento, seguridad y adaptabilidad.
El desarrollo continuo de nuevas tecnologías y su capacidad para responder a condiciones climáticas extremas posicionan a sus cargadoras de ruedas como herramientas esenciales en campañas invernales de mantenimiento vial.

El nuevo Pacto Industrial Limpio de la Comisión Europea, lanzado en febrero de 2025, establece una hoja de ruta concreta para reducir emisiones en sectores industriales intensivos en energía. El foco está en electrificar procesos de calefacción que antes dependían del gas, especialmente en industrias como la siderurgia, el aluminio y la automotriz, este impulso llega junto a la próxima convocatoria de Horizonte Europa, que en diciembre liberará 600 millones de euros para proyectos tecnológicos listos para escalar.
Kanthal, con más de 90 años en calefacción eléctrica industrial, se perfila como un socio estratégico en esta transición. Sus soluciones ya operan en entornos de alta exigencia, ofreciendo beneficios como mayor eficiencia térmica, menores costos de mantenimiento y emisiones nulas en sitio, además, su presencia en el reciente taller INCITE de la Comisión Europea dejó claro que el debate ya no es sobre si estas tecnologías funcionan, sino cuándo y cómo integrarlas de forma masiva.
Alleima anunció que ha reducido en un 41 % sus emisiones de CO₂ de Alcance 1 y 2 desde 2019, adelantándose significativamente a su meta del 54 % fijada para 2030. Además, la empresa se ha propuesto disminuir un 28 % las emisiones de Alcance 3, que incluyen a su cadena de suministro y clientes. Estos objetivos han sido verificados por la Science Based Targets initiative (SBTi), lo que refuerza la credibilidad de su estrategia climática.
La empresa ha reemplazado el gas licuado de petróleo por biogás en varios centros y electrificado procesos industriales clave junto con su división Kanthal. Esto, sumado a que el 97 % de la electricidad que utiliza ya no proviene de fuentes fósiles, le valió una medalla de oro de EcoVadis, que la posiciona entre las compañías más sostenibles del mundo.
En los últimos años, muchos gobiernos han recurrido a la política industrial para fortalecer sectores clave de su economía, mejorar la autosuficiencia y apoyar industrias estratégicas. Según un nuevo análisis del Fondo Monetario Internacional (FMI), estas políticas pueden mejorar la productividad en sectores específicos, pero también pueden generar costos elevados y resultados inciertos si no se aplican con precisión, las simulaciones y estudios empíricos del organismo muestran que los subsidios y protecciones pueden traducirse en mejoras, aunque modestas, especialmente cuando hay instituciones sólidas que los respaldan.
Sin embargo, el informe advierte que estos beneficios puntuales pueden no traducirse en un crecimiento general, apoyar a ciertos sectores puede desviar recursos de otras áreas de la economía, afectando la productividad global, además, los riesgos fiscales son significativos, sobre todo en países con márgenes presupuestarios limitados. El éxito depende de una calibración minuciosa, una evaluación constante y una competencia firme que mantenga el dinamismo del mercado.
Corea del Sur dio un paso importante hacia el futuro de la energía al anunciar una inversión de 33.600 millones de wones (unos 22,8 millones de dólares) para el desarrollo de paneles solares en tándem de perovskita y silicio, el objetivo: comercializar módulos con una eficiencia del 28% para el año 2030. Esta decisión fue confirmada por el Ministerio de Economía y Finanzas, que busca fortalecer la industria nacional mediante avances tecnológicos concretos, estándares de certificación y estrategias que preparen el mercado para esta nueva generación de paneles.
El proyecto también contempla metas más ambiciosas, como alcanzar una eficiencia del 35% en células solares. Empresas clave como Hanwha Q Cells ya han demostrado progresos, logrando células de hasta 28,6% de eficiencia, lo que indica que la tecnología está cerca de entrar en fase de producción a gran escala. Además, compañías como Flexell Space trabajan en adaptaciones de estas tecnologías para aplicaciones espaciales, lo que amplía aún más el alcance y el valor estratégico del desarrollo.