El X-30 de XOCEAN anuncia la certificación ROUV bajo el código WBC3 otorgado por Lloyd’s Register

La certificación ha supuesto un desafío técnico considerable para el sector marítimo, debido a la rigurosidad de los estándares de seguridad exigidos para operar en aguas británicas
La tecnología del X-30 con certificación ROUV

Recientemente, el buque no tripulado operado remotamente (ROUV) X-30 de la firma irlandesa XOCEAN ha obtenido la certificación oficial bajo el Código de Embarcaciones de Trabajo edición 3 (WBC3). Este aval, otorgado por Lloyd’s Register, confirma que la embarcación cumple íntegramente con las normativas de la Agencia Marítima y de Guardacostas del Reino Unido, incluyendo las exigencias específicas del Anexo 2.

La tecnología del X-30 con certificación ROUV

Efectivamente, el X-30 se posiciona como uno de los primeros equipos en alinearse con este marco regulador actualizado a finales de 2023. La certificación ha supuesto un desafío técnico considerable para el sector marítimo, debido a la rigurosidad de los estándares de seguridad exigidos para operar en aguas británicas. Este avance no es casualidad, ya que responde a un esfuerzo coordinado para integrar sistemas inteligentes en entornos de trabajo reales con total garantía jurídica y operativa.

Bajo la supervisión técnica de XOCEAN, esta plataforma está diseñada para ejecutar misiones de prospección oceánica de alta precisión. Su capacidad para capturar datos de alta resolución es fundamental para el desarrollo de infraestructuras de energía offshore y la protección del medio ambiente marino. Así mismo, la validación del X-30 facilita el camino para sus buques gemelos que actualmente se encuentran en fase de fabricación, asegurando una expansión coherente de la flota.

Jordan McRuvie, especialista en sistemas marinos no tripulados de Lloyd’s Register, destaca que este logro es fruto de una colaboración estrecha entre los desarrolladores y las autoridades certificadoras. La viabilidad de legalizar ROUV de dimensiones reducidas pero de gran complejidad técnica bajo la norma WBC3 demuestra que la innovación puede coexistir con la seguridad marítima más estricta.

Para finalizar, la adopción de este tipo de tecnologías sin tripulación representa una solución eficiente para las operaciones en alta mar. El éxito del X-30 aporta un impulso necesario a la industria y establece un estándar de calidad que otras organizaciones deberán seguir. La integración de estos sistemas autónomos permite optimizar los recursos y mejorar la sostenibilidad en las misiones de mapeo de los fondos marinos a nivel global.

Fuente y foto: LR