La compañía energética Woodside ha asumido el control operativo de la planta Beaumont New Ammonia (BNA), ubicada en el sureste de Texas, tras completar con éxito las pruebas de desempeño y el proceso de transferencia desde OCI Global.
La planta de amoníaco en Texas impulsa el mercado energético
La planta Beaumont New Ammonia cuenta con una capacidad de producción de hasta 1,1 millones de toneladas anuales, lo que la posiciona como un activo relevante dentro del mercado de amoníaco en Estados Unidos. Así mismo, se estima que esta instalación podría duplicar las exportaciones del país, fortaleciendo su papel como proveedor global.
Además, la puesta en marcha de BNA añade diversificación al portafolio de Woodside, que busca ampliar su presencia más allá del gas natural licuado hacia nuevos productos energéticos.
Estrategia enfocada en combustibles de menor huella de carbono
Por otra parte, la compañía ha destacado que esta operación forma parte de su estrategia para avanzar en el desarrollo de soluciones energéticas con menor huella de carbono. En este contexto, el amoníaco gana relevancia como vector energético y posible portador de hidrógeno en aplicaciones industriales y de transporte.
La CEO de Woodside, Liz Westcott, señaló que la entrada en operación de la planta representa un paso clave en la evolución del portafolio energético de la empresa, especialmente en un entorno marcado por la volatilidad del mercado.
Inversión multimillonaria y consolidación del activo
Cabe destacar que Woodside adquirió el 100% de OCI Clean Ammonia Holding B.V. en septiembre de 2024 por aproximadamente 2.350 millones de dólares. El acuerdo contempló un pago inicial del 80% y un 20% restante sujeto a la transferencia operativa, ya completada.
Desde entonces, la compañía ha avanzado en la integración del activo, cuya producción comenzó en diciembre de 2025.
Acuerdos comerciales y proyección del negocio
En términos comerciales, Woodside ya ha asegurado contratos de offtake vinculados a precios del mercado de amoníaco convencional. Así mismo, continúa negociando nuevos acuerdos alineados con la capacidad proyectada de la planta.
Sin embargo, la producción de amoníaco con menor intensidad de carbono podría retrasarse más allá de 2026 debido a problemas constructivos en la infraestructura de suministro de materia prima de un tercero.
El papel del amoníaco en la transición energética
Finalmente, el avance de Woodside se produce en un contexto donde el amoníaco gana protagonismo como alternativa energética. Su uso potencial en generación eléctrica, transporte marítimo e industria pesada lo posiciona como un componente relevante en la transición energética global.
Con la operación de la planta en Texas ya bajo su control, la empresa consolida su entrada en el mercado internacional de amoníaco y refuerza su estrategia de diversificación energética.
Fuente: Woodside
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