Valero Energy anunció que ha comprado petróleo crudo venezolano de tres vendedores autorizados por el gobierno de Estados Unidos, en un movimiento que resalta el retorno de Venezuela como fuente de crudo pesado para las refinerías americanas. Esta operación forma parte del cambio en las políticas de exportación hacia el país sudamericano tras la reciente evolución política y económica.
La empresa indicó que espera que el crudo venezolano constituya una parte importante de la dieta de crudo pesado en sus refinerías en febrero y marzo, aunque no reveló los nombres de los proveedores implicados en la transacción. El enfoque hacia este tipo de crudo refleja la utilidad de estos grados más pesados para optimizar las operaciones de refinerías complejas.
La compañía procesó hasta 240.000 barriles diarios de crudo pesado en su sistema de refinación antes de una expansión en su refinería de 435.000 bpd en Port Arthur, Texas, en 2023, lo que aumentó sustancialmente su capacidad de procesamiento de este tipo de crudo, dijo Randy Hawkins, vicepresidente de suministro y comercialización.
Importancia para la dieta de crudos pesados
El crudo que se exporta desde el país caribeño, se caracteriza por su densidad y alto contenido de azufre, lo que lo ubica dentro de los grados pesados que requieren unidades de refinación complejas para su procesamiento. Valero, con una capacidad de procesamiento fortalecida, está bien posicionada para integrar este suministro, superando niveles pasados.
Esta integración permite que la empresa sustituya parcialmente otros crudos más caros o menos eficientes para ciertos procesos, lo que podría mejorar los márgenes de refinación en momentos de volatilidad en los mercados energéticos globales. La mezcla de crudo pesado venezolano puede ofrecer ventajas competitivas frente a fuentes alternativas, especialmente si los diferenciales de precio favorecen su adquisición.
Expectativas para el mercado energético de EE.UU.
La decisión de Valero se enmarca en un movimiento más amplio donde refinerías estadounidenses están capitalizando la disponibilidad creciente de crudo venezolano a medida que las negociaciones se ajustan. Además de Valero, otras empresas como Phillips 66 también han comprado cargamentos de crudo venezolano bajo acuerdos similares que permiten hasta 50 millones de barriles en exportaciones hacia el mercado americano.
Analistas señalan que este retorno no solo tendrá impacto en los suministros físicos, sino también en la dinámica de los precios y en la competencia entre crudos pesados globales. Por ejemplo, países como Canadá han sido grandes suministradores de crudo pesado, pero el regreso del venezolano podría ajustar los flujos comerciales y los diferenciales de referencia en el corto y mediano plazo.
Estrategias comerciales y geopolíticas
La incorporación de crudo venezolano a la dieta de refino de empresas como Valero no solo tiene dimensiones comerciales e industriales, sino también geopolíticas. El regreso del petróleo venezolano al comercio estadounidense se inscribe en un contexto de negociación entre gobiernos y estrategias energéticas que buscan estabilizar mercados y reconfigurar alianzas tradicionales.
Además, el movimiento podría estimular mayor inversión internacional en Venezuela si se consolidan condiciones que favorezcan un flujo comercial continuado, creando incentivos para que otros actores globales participen en su sector petrolero. Esto puede tener impacto en la producción, exportaciones y en la dinámica de precios del crudo en los próximos trimestres.
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