Recientemente, se ha confirmado la creación de una alianza de alto nivel para revitalizar las operaciones en el cinturón de níquel de Thompson, aprovechando la mina de Manitoba. Vale Base Metals ha estructurado una coalición junto a Exiro Minerals, Orion Resource Partners y el Canada Growth Fund con el fin de inyectar 200 millones de dólares estadounidenses en este activo fundamental para el mercado global.
El potencial de la mina de Manitoba
Como resultado de este acuerdo, nace Exiro Nickel Company. Esta organización asumirá la gestión de un complejo que cuenta con dos yacimientos subterráneos y un molino de procesamiento. Así mismo, la estructura accionaria otorga al consorcio una participación mayoritaria del 81,1% mientras que Vale Base Metals retiene una cuota minoritaria y asegura la compra del concentrado producido para sostener su hegemonía en el sector.
El compromiso financiero no solo busca optimizar la extracción del metal estratégico, sino también garantizar la permanencia de empleos cualificados en el norte de Manitoba. Los nuevos propietarios han manifestado su intención de operar bajo estándares de sostenibilidad rigurosos y respetando los acuerdos previos con comunidades indígenas. Es evidente que la meta es transformar a Thompson en un pilar multigeneracional para la industria de minerales críticos.
La relevancia de este movimiento radica en la posición de Canadá como proveedor confiable para la fabricación de baterías y tecnologías de baja emisión. El aumento en la producción registrado durante el último año avala el potencial geológico de la zona. Se prevé que el cierre formal de la transacción ocurra a finales de 2026 una vez obtenidas las validaciones regulatorias pertinentes.
Fuente y foto: Vale Base Metals