En un paso legal decisivo, Sunrise Wind LLC, subsidiaria de Ørsted, presentó una demanda ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos en el Distrito de Columbia para impugnar la orden de suspensión del contrato de arrendamiento emitida por la Oficina de Gestión de Energía Oceánica (BOEM) el 22 de diciembre de 2025.
La acción legal será seguida por una moción de medida cautelar que busca restablecer los derechos contractuales del proyecto eólico Sunrise Wind, actualmente en una fase avanzada de construcción. La compañía argumenta que la suspensión viola la legislación vigente y compromete el futuro de una de las iniciativas más ambiciosas en energía eólica marina en la costa este de Estados Unidos.
Un proyecto estratégico en riesgo
Sunrise Wind LLC denunció que, tras años de revisiones y permisos locales, estatales y federales, la suspensión pone en riesgo una inversión de miles de millones de dólares. Hasta la fecha, el proyecto ha completado el 45 % de su construcción, con 44 de las 84 cimentaciones de monopilotes ya instaladas, además de la estación convertidora marina y la infraestructura eléctrica terrestre casi finalizada.
El parque eólico estaba programado para comenzar a generar energía en octubre de 2026 y, una vez operativo en 2027, suministraría electricidad a 600.000 hogares en virtud de un contrato de 25 años con el Estado de Nueva York.
Fundamentos legales y acuerdos previos
Como parte del proceso regulatorio, Sunrise Wind mantuvo extensas consultas con el Departamento de Defensa de EE. UU., resultando en un acuerdo formal que estableció medidas de mitigación para garantizar que el proyecto no interfiriera con las operaciones militares ni con la seguridad nacional. También recibió aprobaciones de agencias clave como la Guardia Costera, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército y el Servicio Nacional de Pesca Marina.
La compañía insiste en que cumplió cada paso del proceso legal y administrativo, por lo que considera que la suspensión carece de justificación técnica o jurídica. El litigio pretende salvaguardar los derechos del proyecto y evitar un daño económico y estructural irreversible.
Impacto en la red eléctrica y el empleo
El retraso del proyecto podría tener consecuencias directas en la confiabilidad de la red eléctrica regional. Expertos advierten que, sin Sunrise Wind, los riesgos de inestabilidad energética aumentarían, especialmente en momentos de alta demanda. Además, más de 1.000 trabajadores sindicalizados ya han contribuido más de un millón de horas de trabajo a la obra, que forma parte del esfuerzo de Ørsted por fortalecer la cadena de suministro energética en más de 40 estados.
Ørsted mantiene su estrategia en EE. UU.
Pese al revés legal, Ørsted continúa reafirmando su compromiso con el desarrollo de energía renovable en Estados Unidos. La empresa, reconocida globalmente por su liderazgo en sostenibilidad, también participa en Revolution Wind LLC, un proyecto conjunto que enfrenta una situación similar y que presentó una demanda paralela el 1 de enero de 2026.
Sunrise Wind LLC representa una parte crucial de la visión de Ørsted para modernizar la red eléctrica y acelerar la transición energética en el país, en un contexto donde la seguridad energética y la diversificación de fuentes son cada vez más prioritarias.
Fuente: Ørsted