Ante la interrupción del flujo de petróleo por el oleoducto ruso Druzhba, Croacia ha manifestado su disposición para garantizar el suministro de crudo a Hungría y Eslovaquia a través del oleoducto Adria. La medida fue anunciada por el primer ministro Andrej Plenkovic, en medio de crecientes tensiones energéticas en Europa Central.
Suministro de crudo a través del oleoducto Adria
El oleoducto Adria, operado por la empresa croata JANAF, cuenta con capacidad suficiente para suplir completamente las necesidades energéticas de ambos países. Según Plenkovic, el sistema puede transportar hasta 15 millones de toneladas anuales, frente a los 14 millones que requieren las refinerías de MOL Group en Hungría y Eslovaquia.
Mientras la infraestructura rusa permanece inactiva tras los ataques aéreos atribuidos a Moscú en territorio ucraniano, la opción croata gana relevancia. Desde la terminal de Omišalj en la isla de Krk ya se están descargando envíos de crudo no ruso, y se esperan al menos siete cargamentos adicionales durante abril.
Apoyo europeo y precios de mercado
La propuesta croata está siendo evaluada junto a representantes de la Comisión Europea, en coordinación con los gobiernos de Hungría y Eslovaquia. Las conversaciones incluyen temas logísticos, legales y comerciales, incluyendo la posibilidad de importar crudo ruso por vía marítima dentro del marco de las sanciones vigentes.
Plenkovic ha afirmado que los precios de transporte están alineados con las condiciones del mercado, y que Croacia actúa como un socio comprometido con la estabilidad energética de la región.
Una red energética en transformación
La crisis actual ha impulsado a los países de Europa Central a buscar alternativas al petróleo ruso. La infraestructura croata, que ya abastece a otros países de los Balcanes, está en condiciones de asumir un rol estratégico en esta transición.
Croacia reafirma su papel como aliado regional en tiempos de inestabilidad. Su oferta refuerza la red de seguridad del continente ante escenarios de disrupción prolongada en el suministro tradicional.
Fuente: European Commission
Foto: Shutterstock