El sistema S2000 Stratosphere Airborne Wind Energy System (SAWES) ha logrado completar su vuelo de prueba de manera satisfactoria. Este avance técnico permite la validación de un sistema de clase megavatio, que por primera vez se orienta al uso en núcleos urbanos y zonas de alta densidad.
Los avances tecnológicos del sistema SAWES
Este dispositivo alcanzó una altitud de 2000 metros, tras apenas media hora de ascenso. Durante la operación, la unidad generó 385 kilovatios-hora de electricidad y logró la conexión formal a la red eléctrica.
La capacidad de integración inmediata es lo que diferencia a la propuesta de Sawes Energy Technology de otros prototipos previos. La estructura, que mide 60 metros de largo y 40 de ancho, utiliza una plataforma de dirigible para captar corrientes de aire mucho más potentes y constantes que las disponibles a nivel del suelo.
Así mismo, es fundamental mencionar la eficiencia logística del modelo S2000. A diferencia de los parques eólicos que requieren meses de construcción y grandes extensiones de terreno, este sistema se transporta en contenedores y puede estar operativo en un plazo de ocho horas.
El diseño ha sido mejorado respecto al modelo S1500, integrando una mayor resistencia a las inclemencias climáticas. Esto permite que el equipo funcione con solvencia tanto en regiones desérticas como en perímetros urbanos, donde el espacio es un recurso limitado y valioso.
Algunos expertos del sector señalan que el progreso de la tecnología dependerá del equilibrio entre los costes de recuperación y la energía inyectada a la red. No obstante, las cifras son relevantes: una sola unidad tiene una potencia de salida proyectada de 3 megavatios.
Con el ritmo de crecimiento de la capacidad instalada en China, que supera los 600 millones de kilovatios en energía eólica, la introducción de sistemas aerotransportados flexibles se perfila como una tecnología estratégica para la autonomía energética de las ciudades.
Fuente y foto: Global Times