Estados Unidos flexibiliza las sanciones y autoriza servicios al sector petrolero venezolano

Autorizan transacciones energéticas con PDVSA bajo condiciones legales específicas.
Pozos petroleros con bandera de Venezuela

En un nuevo giro en su política hacia Venezuela, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha emitido la Licencia General No. 48, una medida que permite a empresas estadounidenses realizar ciertas transacciones con el sector petrolero y gasífero venezolano, siempre que se cumplan estrictas condiciones contractuales y regulatorias.

Esta flexibilización de las sanciones de EE. UU. habilita operaciones que habían estado bloqueadas durante años, marcando un posible regreso de firmas energéticas al país sudamericano.

Qué permite esta nueva autorización

La licencia autoriza el suministro de bienes, tecnología, software y servicios necesarios para la exploración, desarrollo o producción de petróleo o gas en Venezuela. Esta disposición incluye operaciones con Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) y sus entidades filiales, así como la gestión de servicios logísticos, portuarios y de envío asociados.

Además, se permite la renovación o reparación de equipos, siempre que los contratos establezcan la jurisdicción legal de Estados Unidos y que los pagos se canalicen a cuentas específicas bajo control estadounidense.

Condiciones impuestas

Entre los requisitos centrales para estas transacciones destacan:

  • Los contratos deben regirse por leyes estadounidenses.
  • Toda resolución de disputas debe ocurrir dentro del territorio de EE. UU.
  • Los pagos a entidades bloqueadas deben efectuarse mediante canales autorizados por el Tesoro, como el Fondo de Depósitos de Gobiernos Extranjeros.
  • Se deben enviar reportes detallados de las operaciones cada 90 días a organismos federales.

Empresas energéticas y su posicionamiento

Compañías como Chevron, Halliburton y SLB (Schlumberger) aparecen como potenciales beneficiarias de la medida, ya que mantienen intereses o capacidad técnica para operar en el país.

Sin embargo, no todas las multinacionales ven esta oportunidad con buenos ojos. Desde Europa, TotalEnergies, que abandonó Venezuela en 2022, ha señalado que regresar al país implicaría enfrentar altos costos y retos medioambientales, lo que indica que no todos los actores estarán dispuestos a asumir los riesgos de volver a ese mercado

Un equilibrio delgado

Esta decisión refleja un intento de equilibrio entre intereses económicos y objetivos diplomáticos. Aunque abre una puerta para que el sector energético venezolano recupere algo de oxígeno, lo hace bajo la vigilancia directa del Tesoro y con mecanismos que aseguran que el control político no se vea comprometido.

Fuente: Departamento del Tesoro de Estados Unidos